La Coordinadora Nacional de PROSPERA, Paula Hernández Olmos, firmó un convenio de concertación con el Instituto Mexicano de Investigación de Familia y Población, A. C. (IMIFAP) con el propósito de poner en marcha la segunda etapa del Proyecto de Desarrollo Integral Comunitario “Yo quiero, Yo puedo” que se implementará en el municipio de Metlatónoc, Guerrero, a favor de la prevención de la violencia de género.

Hernández Olmos destacó la importancia de que el principal objetivo de esta estrategia sea incentivar a las familias del Programa para desarrollar acciones productivas dentro de su entorno comunitario, que coincide con la visión del Presidente Enrique Peña Nieto y las instrucciones del Secretario de Desarrollo Social José Antonio Meade Kuribreña; sobre todo en uno de los municipios más pobres del país, donde la mayoría de la población es beneficiaria de PROSPERA.

La funcionaria federal afirmó que la primera etapa desarrollada durante cinco meses en ese municipio, propició el desarrollo integral comunitario; “saber que estamos incidiendo en el cambio del modelo de vida de la población es ya un gran logro”, afirmó la Coordinadora Nacional, y agregó que con el modelo  “Yo quiero, Yo puedo” del IMIFAP, en la segunda etapa PROSPERA se busca un cambio motivacional en las mujeres en torno a la prevención de la violencia familiar, la equidad de género y el empoderamiento.


Por su parte, Susan Pick, Presidenta del IMIFAP, explicó que la ejecución de esta segunda etapa responde a las necesidades manifestadas por la comunidad, y que durante un  periodo de ocho meses se implementarán actividades y técnicas didácticas vivenciales y participativas sobre equidad de género y habilidades para la vida, en las que participarán las familias beneficiarias del municipio guerrerense.

Durante la firma del convenio, se dieron a conocer los resultados de la primera fase, donde más de cuatro mil familias PROSPERA aumentaron sus niveles de nutrición, salud e higiene. La población incrementó actitudes hacia la prevención de riesgos de salud, en habilidades para la vida, empoderamiento y además disminuyeron las barreras psicosociales, entre otros resultados con los que se vieron beneficiados.