Recuerda que el ahorro es una disciplina, es la firme decisión de abandonar malos hábitos de consumo para comenzar a formar un capital.

Te compartimos algunas recomendaciones, que si te comprometes a seguirlas, comprobarás que sí puedes ahorrar.

  • Haz tu presupuesto mensual. El presupuesto es el primer paso y la base para iniciar cualquier proyecto financiero, es decir, tener una meta.
    • Anota tus ingresos y gastos fijos, como los servicios básicos, renta, alimentos, pasajes, etc., dentro de los gastos incluye ahorro. Destina una cantidad, la que puedas, a tu ahorro, no dejes de hacerlo, así, cuando menos te des cuenta, estarás reservando cada mes para tu ahorro.
    • El presupuesto mensual es muy importante porque te permite tener un registro de qué compras mes con mes, cuándo lo compras y cuánto te cuesta. Esta información te ayudará a tomar acciones más efectivas para ahorrar y alcanzar tu meta.
  • Evita las compras y consumos a crédito. Las deudas a tarjetas de crédito pueden bajar tu capacidad de ahorro. Si no las liquidas de inmediato tu deuda aumentará mes a mes.
  • Reduce tus consumos de servicios básicos. Toma acciones inmediatas que te ayuden a reducir los gastos de consumo en agua, luz y gas. Esto también es cambiar hábitos, por ejemplo si reduces 1 minuto de tu ducha diaria, estarás dejando de consumir 20 litros de agua al día, que equivalen a 600 litros a mes, ahorro que se reflejará en tu recibo. Tapar las ollas al cocinar también bajará el consumo de gas, al igual que si utilizas focos led.
  • Prepara tus alimentos en casa. Llevar tus alimentos al trabajo elaborados en casa, así como la colación de medio día, es más económico. Actualmente la mayoría de las oficinas cuentan con un comedor o un espacio con hornos microondas donde puedes calentar tus alimentos. También llevar en un termo tu café de la mañana te resultará más económico que comprarlo en las tiendas de conveniencia o en los puestos de la esquina.
  • Utiliza transporte público de preferencia. Si tienes auto y forzosamente lo tienes que utilizar trata de hacer un buen trato con algún compañero de trabajo o vecino que lleven tu mismo camino para compartir el gasto de gasolina.
  • Consume productos económicos. Es frecuente encontrar en las tiendas de conveniencia ofertas en diversos productos básicos, aprovéchalas. Procura hacer tus compras una vez a la quincena o cada mes y evita las compras diarias que, por lo regular, suelen dejarte sin dinero antes de tu próximo pago.
  • Cuenta de nómina. Si recibes tu salario en una cuenta de nómina, es preferible retirar tu dinero en cajeros del mismo banco para que no pagues comisiones, o bien pagar tus compras con tarjeta de débito.
  • Recicla. No acumules objetos que no utilizas, como botellas de vidrio, o periódico, mejor recupera algo del dinero que invertiste llevándolas a centros de reciclaje; si tienes herramientas u objetos chatarra también puedes obtener algo de dinero. Las ventas de garage de ropa y zapatos usados pero en buen estado, así como vajillas o juguetes, son de mucho éxito. De lo que ganes destina una cantidad a tu ahorro.
  • No utilices servicio de paga, como los de televisión si no estás todo el día en casa; actualmente hay en el mercado diversas plataformas que te ofrecen tarifas más bajas.

Si seguiste estas recomendaciones seguramente te habrás dado cuenta que sí se puede ahorrar con un poco de esfuerzo.

No dejes tu dinero bajo el colchón, es seguro que lo tomes en cualquier momento para un “antojo” y dirás “luego lo repongo”, pero eso regularmente no sucede.

Te sugerimos abrir una cuenta de ahorro que te permita guardar tu dinero, ir incrementando tu capital y disponer de él cuando verdaderamente lo necesites o hayas alcanzado tu meta.

Con decisión y constancia verás que es posible ahorrar.