Para ellos, en este órgano, residía el alma y la mente; incluso pensaban que cuando uno moría, el corazón se evaluaba durante el juicio ante Osiris (Dios egipcio de la resurrección y símbolo de la fertilidad) para saber si la persona había tenido buenos sentimientos y había llevado una vida honesta.

Más allá de la conceptualización de cada persona o cultura sobre este órgano, la realidad es que el corazón es un músculo del tamaño del puño de la mano y de la misma manera que el motor mueve un automóvil, el corazón mantiene el cuerpo funcionando.

Los verdaderos problemas del corazón poco tienen que ver con el amor y los sentimientos, y mucho que ver con el tabaquismo, sedentarismo, diabetes, estrés y obesidad, por mencionar algunos.

En esta Brújula te hablaremos de los principales problemas que aquejan este órgano tan importante, las pruebas habituales para conocer su estado y cómo prevenir enfermedades. Te darás cuenta que llevar un adecuado estilo de vida es mejor que cualquier medicamento.

Hablemos de corazón

El corazón es un órgano muscular localizado en el pecho por detrás del esternón y costillas, constituye la estructura más importante del sistema circulatorio.

La función que desempeña es la de bombear la sangre a todos los rincones del organismo. La sangre recoge oxígeno a su paso por los pulmones y circula hasta el corazón para ser impulsada a todas las partes del cuerpo. Después de su viaje por el organismo, la sangre queda sin oxígeno y es enviada de nuevo al corazón para que este la bombee a los pulmones con el fin de recoger más oxígeno. Así se completa el ciclo.

Este proceso garantiza que haya siempre suficiente oxígeno y nutrientes para que el organismo funcione eficientemente.

Para impulsar la sangre por los vasos de todo el cuerpo, el corazón se contrae y se relaja rítmicamente, el oxígeno que el cuerpo necesita para funcionar es proporcionado a través de los vasos sanguíneos. Si alguno de estos vasos queda obstruido, impidiendo la llegada de suficiente sangre, los músculos del corazón se van degenerando y se producen trastornos cardiovasculares.

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De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades cardiovasculares (ECV) son desórdenes del corazón y de los vasos sanguíneos, y se han convertido en la principal causa de muerte en todo el mundo. A continuación te mencionamos algunas:

  • Cardiopatía coronaria: enfermedad de los vasos sanguíneos que irrigan el músculo cardiaco.
  • Enfermedades cerebrovasculares: enfermedades de los vasos sanguíneos que irrigan el cerebro.
  • Arteriopatías periféricas: enfermedades de los vasos sanguíneos que irrigan los miembros superiores e inferiores.
  • Cardiopatía reumática: lesiones del músculo cardiaco y de las válvulas cardíacas debidas a la fiebre reumática, una enfermedad causada por bacterias denominadas estreptococos.
  • Cardiopatías congénitas: malformaciones del corazón presentes desde el nacimiento.
  • Trombosis venosas profundas y embolias pulmonares: coágulos de sangre (trombos) en las venas de las piernas, que pueden desprenderse y alojarse en los vasos del corazón y los pulmones.

Del total de defunciones por ECV, según la OMS, más de tres cuartas partes se producen en los países de ingresos bajos y medios.

En México, las enfermedades del corazón representaron casi 20% de las defunciones totales en el país en 2015, de acuerdo con información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), como se observa en la siguiente gráfica.

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De las enfermedades del corazón, las isquémicas ocupan el primer lugar como causas de defunción con 68.5% (Ver gráfica). 

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Del número de muertes causadas en 2015 por enfermedades del corazón, la mayoría tuvieron lugar en personas del sexo masculino con 68,052 muertes, es decir, 7,382 más que el sexo femenino que registró 60,670 defunciones (Ver imagen).

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Cabe mencionar que, si bien el número de muertes por ECV en hombres es mayor, en las mujeres representan 20.8% del total de defunciones, mientras en los hombres representan 18.7%. Es a partir de 65 años en adelante donde las ECV se convierten en la principal causa de mortalidad en ambos sexos (Ver gráfica).

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Cabe destacar que de acuerdo con el boletín de prensa publicado el 24 de septiembre de 2016 por la Secretaría de Salud (SS), tener una enfermedad cardiovascular reduce en siete años la esperanza de vida.

Métodos de diagnóstico

El Dr. Agustín Villareal González, jefe del Departamento de Hospitalización del Instituto Nacional de Cardiología “Ignacio Chávez”, comentó a Brújula de Compra, “los síntomas que pueden alertar a una persona sobre alguna enfermedad cardiovascular son: dolor precordial (en el pecho), fatiga, cefalea (dolor de cabeza) y disminución importante en la actividad física de la persona”.

Es conveniente acudir con un pediatra (para menores de edad), médico general o médico internista, quienes mediante una entrevista, recopilarán diferentes datos como: edad, sexo, alimentación, prácticas de ejercicio, manejo del estrés y antecedentes de enfermedades en la familia.

Posteriormente y con base en la información proporcionada determinará los exámenes para evaluar tu salud cardiaca. En caso de encontrar algún problema del corazón te canalizará con el médico cardiólogo, especialista en enfermedades cardiovasculares.

La realización de algunos estudios permite al médico crear un panorama global de tu salud cardiaca y realizar un diagnóstico confiable. El tipo y periodicidad dependerá de lo que el especialista considere conveniente. En el siguiente cuadro te decimos algunos estudios especializados para conocer la salud del corazón:

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Recuerda, el médico especialista es el encargado de determinar las pruebas necesarias; sin embargo, el Dr. Villareal comenta que para una atención preventiva, se recomienda una revisión a partir de los 45 años (antes en bebés o adolescentes con enfermedades congénitas), cuando hay enfermedades cardiacas o en caso de se haya detectado algún padecimiento que impacte en la salud del sistema circulatorio (hipertensión, diabetes, altos niveles de grasa en sangre o problemas en las válvulas).

Precios de estudios

La Dirección General de Estudios sobre Consumo de Profeco, recabó precios de algunos estudios para la detección de enfermedades cardiovasculares en seis laboratorios del  31 de enero al  2 de febrero de 2017 como lo haría cualquier consumidor.

Cabe precisar que la mayoría de los precios son de lista (sin promoción), aunque es común encontrar descuentos, pregunta por ellos (Ver cuadro).

Con base en el artículo 44 de la Ley Federal de Protección al Consumidor, los resultados de las investigaciones, encuestas y monitoreos publicados por la Procuraduría Federal del Consumidor no podrán ser utilizados por las empresas o proveedores con fines publicitarios o comerciales.

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De acuerdo con la OMS para la prevención de enfermedades cardiovasculares en pacientes con diagnóstico definitivo, por ejemplo de diabetes, es necesario administrar tratamientos con diferentes fármacos cuyo costo total, de acuerdo con el Dr. Villareal, oscila entre 8 mil y 10 mil pesos mensuales.

La OMS señala además que en ocasiones se requieren costosas operaciones quirúrgicas y dispositivos médicos como: marcapasos, válvulas protésicas y parches para cerrar comunicaciones entre las cavidades del corazón.

Como puedes observar, los costos en el tratamiento de las ECV no son nada menores. Por eso es fundamental tomar una actitud preventiva para disminuir el riesgo, toda vez que, aparte de mejorar tu calidad de vida, mitigas gastos financieros necesarios para el tratamiento de las enfermedades.

En medicina, existen tres niveles de prevención en la salud: primaria, secundaria y terciaria. En cada uno de ellos, se genera acciones específicas que contribuyen al control de la enfermedad y sus secuelas.

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Así, entre más rápido sea aplicada la medida preventiva, será más efectiva en frenar el curso de la enfermedad, o impedir que se desarrolle.

Por ello, el Dr. Villareal comenta que se debe dar énfasis a la prevención primaria con el fin de contribuir al bienestar de la población en general.

En los hábitos están la prevención y el ahorro

De acuerdo con la Sociedad Mexicana de Cardiología, con los avances en la práctica médica ahora es posible prevenir o demorar el inicio de las enfermedades cardiovasculares. Por ello la prevención primaria de la ECV toma una importancia primordial.

En la práctica, la prevención se inicia con el interés de las personas en profundizar sobre el conocimiento de su organismo, de su salud y de la posibilidad de prevención de las enfermedades. Se trata de un asunto de educación y cambio en conductas de riesgo más que de intervención con fármacos.

Para proteger tu corazón es importante que conozcas los factores de riesgo que te predisponen a padecer algún problema cardiaco. Existen dos factores:

  1. Los no modificables: Se refieren a las enfermedades o características que ya padeces y que no desaparecen, solo se pueden controlar, por ejemplo: factores hereditarios como la propensión a padecer hipertensión, diabetes o alteraciones del colesterol.
  2. Los modificables. Son los más importantes, porque al cambiar tu estilo de vida, diversos factores de riesgo desaparecen.

Algunas recomendaciones realizadas por la Sociedad Mexicana de Cardiología para cuidar tu corazón son las siguientes:

  • Acude al médico para una valoración integral.
  • Disminuye la susceptibilidad genética: en caso de que tengas antecedentes familiares de un infarto (padre, madre o hermanos) existe un riesgo de tener una enfermedad cardiovascular, por lo que debes disminuir los factores de riesgo mediante una alimentación sana, ejercicio y revisión periódica.
  • Control de enfermedades. En caso de padecer diabetes, hipertensión o alteración del colesterol, necesitas tomar los medicamentos adecuados. Es importante no auto recetarte y controlar periódicamente los niveles de azúcar, presión arterial y colesterol.
  • Reduce el estrés. La Sociedad Americana del Corazón (AHA por sus siglas en inglés) reconoce al estrés como un factor de riesgo para el corazón, pues a través de diversos mecanismos generan cambios en la frecuencia cardiaca y disminución en el diámetro de las arterias. De igual forma, las personas con estrés crónico modifican su comportamiento pues adquieren hábitos nocivos como comer excesivamente azúcar y fumar, predisponiéndose al desarrollo de un infarto.
  • Mantén un peso saludable. Comer en exceso supone una sobrecarga adicional para el corazón, ya que aumenta el área de tejido corporal que debe recibir oxígeno, por eso es conveniente llevar una dieta baja en grasas saturadas con abundante consumo de frutas y verduras.
  • Cuida tu cintura. La concentración de grasa abdominal es un factor de riesgo, por lo que debes mantener la cintura por debajo de 90 cm en hombres y 80 cm en mujeres.
  • Evita fumar o ser un fumador pasivo. El humo del cigarro es una de los factores de riesgo más importantes para el desarrollo de ateroesclerosis e infartos.
  • Haz ejercicio. El ejercicio es parte imprescindible en la protección del corazón. Debes realizar ejercicio aeróbico la mayor parte de los días de la semana: correr, nadar, saltar la cuerda, subir escaleras o caminar a paso rápido.
  • Alimentación sana. Puedes comer de todo pero en pequeñas cantidades. Trata de hacer cinco comidas al día (sólo una fuerte y el resto ligeras): desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena. El almuerzo y la merienda deben ser más ligeros, la idea es que el estómago no pase más de tres horas sin alimento.

Recuerda, la medicina ideal es la prevención, es mejor disminuir el riesgo y no esperar a tener problemas para tratarlos.

Ante cualquier síntoma extraño como dolor de pecho, estómago, dolor de garganta sin presencia de gripe que aumente con el esfuerzo, acude con el médico.

Entrevista:

Dr. Agustín Villareal González, Jefe del Departamento de Hospitalización del Instituto Nacional de Cardiología “Ignacio Chávez”.

Fuentes:

Por Alma Beade Ruelas y Carlos Enrique García Soto