Lunes, 10 de Diciembre de 2012 > Boletín 392/12b

Prácticamente no hay renglón en lo que haya dicho el señor Subprocurador de Derechos Humanos que no sea plenamente compartido por su servidor. La tarea que tenemos enfrente es muy difícil, la primera, la sustancial es volver a dotar a esta Institución de los instrumentos necesarios para poder cumplir su tarea. 

Es decir, requerimos necesariamente tener la capacidad científica para que todo lo que señaló el Subprocurador no tenga que hacerse, necesitamos con urgencia tener elementos suficientes para poder demostrar culpabilidades e inocencias con la plenitud tal, que no requiramos de tener ni siquiera que usar las medidas cautelares como el arraigo o algunas otras, que tendremos ir desechando poco a poco, conforme vayamos creciendo. 

Requerimos utilizar los instrumentos modernos, la tecnología, la ciencia, pero fundamentalmente �y esto es lo que más me interesa y es lo que más sostengo del discurso del señor Subprocurador- tenemos que usar el talento, tenemos que usar la vocación, tenemos que usar la pasión. 

Tienen ustedes, como funcionarios de la Procuraduría, que apasionarse en la tarea, la que tenemos es crucial, tenemos que recomponer el tejido social y somos, en eso, un pilar fundamental del Estado. 

Tenemos que hacerle sentir a la gente que las normas que nos dimos, que las normas que nos permiten ese acuerdo que hace de este país una Nación, que lo constituye como país, son una realidad y que ustedes son los que se encargan de hacerla realidad. 

Por eso necesitamos que lo sientan dentro, que se apasionen por ello, que luchen por ello, que sientan que hacer justicia es la tarea, que hacer justicia no es sólo consignar, hacer justicia es entender en dónde están las responsabilidades y es, también, tratar de hacer valer la inocencia. Es proteger a las víctimas, son nuestra tarea, esa es nuestra tarea. 

Tenemos que hacer que no haya víctimas, sé que es un sueño, sé que sería imposible, en cualquier país, que no hubiese ninguna víctima, pero esa debe ser nuestra meta. 

Nuestra meta debe ser dar seguridad, no lo vamos a lograr si no nos creen, no lo vamos a lograr si no creemos en nosotros mismos, no lo vamos a lograr si no llegamos todos los días a estas oficinas con la idea clara, precisa, contundente de que vamos a hacer nuestro trabajo con la certeza de que lo estamos haciendo por la sociedad en la que vivimos, en la que viven sus hijos, en la que van a vivir sus nietos y también los míos. 

Muchas gracias a todos.