La contaminación acústica es el exceso de sonido, mejor conocido como ruido, que altera las condiciones normales del medio ambiente en determinada zona. A pesar de no ser acumulable, ser móvil y permanecer por un lapso, es capaz de afectar y disminuir la salud y calidad de vida de seres humanos y animales.

El sonido se mide en Decibelios (Db). El tono de voz de una persona al conversar es entre 40 – 50 Db, mientras que el estruendo que produce un trueno es de 120 Db, aproximadamente. Después de los 70 Db, el ruido perjudica la salud, según la Organización Mundial para la Salud.

Algunos ejemplos de contaminación acústica son el tráfico, electrodomésticos, las fábricas o industrias, el transporte, la construcción de edificios y obras públicas, entre muchos otros.

Los daños para la salud son: alteraciones en el oído como vértigo, pérdida de equilibrio, fisiológicas como repercusiones en el aparato circulatorio, digestivo y respiratorio, así como alteraciones psicopatológicas como el sueño o pérdida de memoria, entre otros.

Para hacer conciencia de que el ruido, un elemento que parece tan común, afecta a todos y a todas. Hoy 12 de junio se decretó como el Día Mundial de la Descontaminación Acústica y con ello adoptar acciones para disminuirlo.

Aquí te dejamos algunas recomendaciones:

  1. No grites si no es necesario.

  2. No escuches música a todo volumen, en tu coche o en tu casa.

  3. Habla con un volumen de voz moderada.

  4. Evita hacer ruido al mover objetos como sillas o muebles que debas mover.  

  5. No azotes las puertas.

  6. Evita usar electrodomésticos por la noche y durante el día sólo el tiempo necesario.

Estas son algunas sugerencias básicas que puedes adoptar día a día por respeto a los demás, pero sobretodo, por respeto a tu persona, el cuidado de tu salud mental y la de tus oídos.