¿Quién no conoce un árbol? ¿Quién no ha buscado la fresca sombra de estos seres de tronco y follaje cuando el sol cae a plomo? ¿Quién no ha caminado bajo el dosel de un bosque aspirando el aroma de las resinas y floraciones? ¿Quién no ha buscado en la fronda a la ardilla que brinca de rama en rama, a la lagartija que se desliza con asombrosa rapidez o al cenzontle que entre la fronda ofrece su concierto de cuatrocientas voces?

Para las aves los árboles son cuna, percha para descansar, alimento con sus flores y frutos, balcón para enamorar, refugio que los salva de sus depredadores, y mucho más. Pero no sólo los pájaros viven en o de los árboles, también artrópodos, anfibios, mamíferos, reptiles y plantas, y es innegable que gracias a ellos los humanos cubrimos nuestras más diversas necesidades.

En el artículo “Una frontera desconocida: la copa de los árboles”, los investigadores Reuber Antoniazzi & Wesley Dáttilo, del Instituto de Ecología (Inecol), AC, señalan que se calcula que en el mundo existen 3 trillones de especies de árboles, de los cuales casi la mitad crece en los bosques tropicales también conocidos como selvas, ecosistemas donde algunos pueden alcanzar alturas de cien metros y más.

En el universo arbóreo algunas especies animales pueden ocupar los árboles en alguna parte de su ciclo de vida o incluso durante toda la vida, sin nunca siquiera tocar el suelo del bosque, algunos son: monos, osos perezosos, águilas harpías, tucanes, ranas y serpientes, así como una incalculable diversidad de insectos, refieren Antoniazzi y Dattilo.

Agregan que no únicamente fauna, sino distintas especies de plantas también pueden ocupar los árboles: muérdagos, bromelias, orquídeas, helechos y también lianas que se trepan en los árboles para alcanzar la luz del Sol. Estos organismos no se distribuyen de manera uniforme, sino que las condiciones ambientales como la temperatura y la humedad determinan la distribución de la enorme biodiversidad de animales y plantas que habitan los árboles.

El dosel, como se denomina al conjunto de copas de los árboles, es un ambiente poco conocido explican los investigadores del Inecol. Se calcula que en ellos viven cinco millones de especies, aunque sólo se ha descrito un millón de las mismas. Ahí sucede un complicado funcionamiento de las interacciones entre plantas y animales, pero descubrirlas representa grandes peligros para los científicos que se aventuran a realizar observaciones de campo, indican.

Los planteamientos anteriores bosquejan el principalísimo papel que protagonizan los árboles para la vida en el planeta, sean de jardín interior, de parque público, camellón, o de bosque, costa, montaña, ciénagas, e incluso y mayormente de un desierto, donde también existen palmeras y otras especies de gran resistencia a las temperaturas extremas y la escasez de agua.

Por eso desde 1840, Suecia celebró por primera vez el Día del Árbol, y el Congreso Mundial Forestal proclamó posteriormente el 28 de junio como Día Mundial del Árbol con el objetivo de generar conciencia sobre la importancia de los recursos forestales y los árboles, considerados héroes verdes porque contribuyen a reducir la contaminación ambiental y climática antropogénica, es decir, causada por los seres humanos. Además, protegen el suelo y son esenciales para lograr un desarrollo sostenible.