Las instalaciones de salud son prioridad para cualquier sociedad y rara vez se cierran bajo tales condiciones de pandemia. Los odontólogos tienen un alto riesgo de infectarse y generar una infección cruzada2, debido a que están expuestos directa o 
indirectamente a fluidos (saliva, sangre, salpicaduras de la cavidad oral de los pacientes) y generando aerosoles.