La utilización sostenible de los recursos de manera armónica con el medio ambiente entendido como pesca responsable forma parte de la Declaración de Cancún aprobada en diciembre de 2016 por la Conferencia de las Partes del Convenio de Diversidad Biológica.

En el anexo V de dicha Declaración enfatiza la necesidad de que la pesca continúe y se desarrolle dentro de un sistema integral y equilibrado bajo el concepto de “pesca responsable”.

Este concepto además considera el uso de prácticas de captura y acuicultura para no dañar los ecosistemas, los recursos o su calidad; la incorporación del valor agregado a estos productos mediante un procesamiento que satisfaga las normas sanitarias requeridas; el uso de prácticas comerciales para tener acceso a productos de buena calidad.

Para ello, precisa el documento, los Estados deben tomar medidas para mejorar los sistemas de gestión como parte de la práctica de la pesca responsable y promover programas educativos y la difusión de conocimientos en esta materia.

Asimismo, deben fomentar la cooperación internacional para la investigación el intercambio de información y transferencia de tecnología, así como para evitar la pesca ilícita y obtener un mayor apoyo financiero para inversiones de los países en desarrollo.

De esta manera, la COP de Cancún sobre Biodiversidad hizo un llamado urgente al mundo para integrar el tema de biodiversidad en las políticas públicas, la legislación y la normatividad, así como en los sectores agrícola, forestal, pesquero y turismo. Al sector privado se le pidió actuar con mayor responsabilidad ambiental, adoptando prácticas de producción y consumo responsables.