Un halo tempestuoso y melancólico, propio de los periodos Clásico y del Romántico se desatará 24 y 25 de febrero, en el Auditorio Blas Galindo del Centro Nacional de las Artes, durante los dos conciertos que la Orquesta Escuela Carlos Chávez (OECCh) realizará en dicho recinto, donde interpretará la Obertura Coriolano, de Ludwig van Beethoven y la Sinfonía núm. 2 de Johannes Brahms.

En esta ocasión, Richard Markson, violonchelista y director musical inglés, será el encargado de conducir a esta agrupación del Sistema Nacional de Fomento Musical (SNFM), por los pasajes musicales de estos emblemáticos compositores alemanes, cuyo legado es uno de los más prolíficos e importantes de abordar para cualquier agrupación sinfónica del orbe.

La intervención de Markson como director huésped, en este segundo programa del año, es de suma importancia para la formación musical de los miembros de la OECCh ya que desde hace tiempo ha mostrado interés en el ramo de la academia, lo cual lo ha llevado a participar en los más importantes centros educativos de Australia, Japón, Inglaterra y Estados Unidos.

Durante la primera parte de este concierto, la OECCh evocará las aventuras y desventuras de Cayo Marcio Coriolano, mítico héroe romano, cuyas hazañas legendarias inspiraron a diversos escritores y dramaturgos para recrear historias alrededor de la majestuosidad de la Antigua Roma y la bravura y valentía de sus guerreros.

Aunque la evocación dramatúrgica más conocida es la de William Shakespeare, la composición de Beethoven está inspirada en la obra del poeta alemán Heinrich Joseph von Collin. Algunos críticos la consideraban como una pieza programática, sin embargo, el músico alemán plasmó en su obra los sentimientos contrapuestos de Coriolano al invadir Roma, su orgullo herido hacia la ciudad que lo había expulsado y a su vez, el amor por las personas queridas que allí vivían.

En resumen, la Obertura Coriolano, enfatiza los rasgos trágicos de este héroe, cuya figura no es del todo real como lo han fundamentado historiadores, quienes sólo han podido confirmar que en el Siglo V a. C. (en la cual está contextualizada) Roma sufrió hambruna y un ataque de los volscios, ejército contra el que Coriolano lucho, según la leyenda.

Después de disfrutar de una atmósfera tempestuosa, con la obra de Beethoven, la OECCh, interpretará la Sinfonía núm. 2 de Johannes Brahms, compositor alemán ubicado dentro del periodo Romántico, quien compuso la obra, en el verano de 1877, durante sus vacaciones en Pörtschach, Austría.

A menudo comparada con la Pastoral (Sinfonía núm. 6) de Ludwig van Beethoven, la Sinfonía núm. 2 de Brahms, es una obra idílica y pacífica. Se le ha calificado como una obra amable y serena; en palabras del célebre musicólogo Eduard Hanslick fallecido a principios del siglo pasado, es un “prodigio de sol y claridad”.

De hecho, se sabe que el propio Brahms se refirió a ella como una sinfonía pequeña y alegre, inundada por el espíritu del vals y en virtud de esa gracia ligera, presente sobre todo en el scherzzo o intermedio del tercer movimiento, se le denominó “sinfonía vienesa”.

La cita para no perderse este programa del año es el sábado 24 de febrero, a las 13:30 horas y el domingo 25, las 18:00, en el Auditorio Blas Galindo del Cenart. La entrada es libre. Para mayores informes consulte la cartelera en http://snfm.cultura.gob.mx/.

Información: CBMR

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