El Sistema de Ahorro para el Retiro tiene como objetivo contribuir a que cada ahorrador construya un patrimonio que le servirá para financiar su retiro. Esto se hace mediante las llamadas Administradoras de Fondos para el Retiro (AFORE) que tienen como mandato el manejo del ahorro de los trabajadores y la obtención del mayor rendimiento posible, con la mayor seguridad.  La CONSAR está encargada de regular y supervisar el sistema para cuidar los recursos.

Las AFORE invierten los recursos en diversos activos financieros que predominantemente tienen plazos de maduración de mediano y largo plazo (10 a 30 años) dado que los  ahorros  administrados en  el sistema  serán usados durante la fase del retiro laboral de los trabajadores. Cabe destacar que el 76% de los ahorradores del sistema tienen menos de 50 años.

Las AFORE, a diferencia de un Banco o una inversión de tipo pagaré reciben el ahorro de los mexicanos y lo invierten en empresas y proyectos que, en su mayoría, y con el tiempo, ofrecen mejores rendimientos que cualquier otra alternativa de inversión en el país. Invertir a largo plazo es una buena estrategia financiera para obtener rendimientos atractivos para los ahorradores. Esto se debe a que las inversiones de largo plazo ofrecen un mayor rendimiento dado que, por lo general, se trata de proyectos de larga maduración que pagan un “premio” (rendimiento) adicional por ser de mayor plazo y contar con menor liquidez que otras inversiones  y, por ende, es el tipo de inversiones que calza a la perfección con los ahorradores de largo plazo como la mayoría de quiénes ahorran en una AFORE.

En épocas de volatilidad financiera, sin embargo, el valor diario de inversiones que madurarán en 10, 20 o 30 años, puede verse afectado temporalmente. Acontecimientos coyunturales pueden repercutir en el valor diario de variables relevantes como el tipo de cambio, las tasas de interés y los mercados accionarios. No obstante, los proyectos y empresas en los que se ha invertido, seguirán ahí a pesar de la volatilidad y tenderán a recuperar su valor real más temprano que tarde una vez que las condiciones vuelvan a la normalidad.  Eventos como los experimentados recientemente no son ni serán la primera ni la última vez que se experimenten periodos de fluctuaciones temporales en los mercados financieros, que con el tiempo, tienden a recuperarse como lo hicieron en otras coyunturas.

¿Cómo se preparan las AFORE para hacer frente a eventos de esta naturaleza? A continuación una breve explicación.

El círculo del Ahorro para el Retiro

El ahorro en el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) fluye en un círculo virtuoso: las aportaciones del trabajador, del patrón y del gobierno son invertidas en proyectos productivos y de infraestructura que contribuyen a la creación de empleos formales y, a la vez le generan rendimientos (ganancias) atractivos a los ahorradores, lo que incrementa los recursos futuros para las pensiones y así sucesivamente.

A lo largo de los casi 20 años de existencia del Sistema de Ahorro para el Retiro, las AFORE han otorgado rendimientos competitivos constituyéndose como una de las mejores alternativas de inversión en México.

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Desde su entrada en vigor en 1997, el SAR ha acumulado $2,766.8 miles de millones de pesos (equivalentes a 14.41% del PIB), que son propiedad de 57 millones de mexicanos. La reinversión de los recursos permite que estos crezcan de manera importante y sostenida. Del total de activos netos señalados, alrededor del 42.9% (1,182.7 miles de millones de pesos) corresponden a rendimientos netos de comisiones (véase la gráfica siguiente).

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Las AFORE han pagado rendimientos atractivos gracias a que a diferencia de otras alternativas de inversión (pagares, sociedades de inversión, depósitos a plazo, cetes, entre otros) los recursos se invierten con un horizonte de inversión de mediano y largo plazo. Es importante destacar que a mayor plazo de inversión, menor liquidez, pero mayor rendimiento.

En esta gráfica se aprecia como el valor de una inversión en una AFORE a lo largo de 20 años de existencia de las AFORE supera, por mucho, otras alternativas de ahorro de corto plazo como son un depósito a plazo fijo o un pagaré bancario.

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Las inversiones que realizan las AFORE se rigen bajo las reglas que establece la CONSAR a través del “régimen de inversión”. Dichas reglas señalan con precisión en qué y hasta cuánto pueden invertir las AFORE en cada una de las clases de activos financieros (bonos del gobierno, bonos corporativos nacionales e internacionales, acciones nacionales, acciones internacionales, mercancías, Fibras y CKD´s). Asimismo, las inversiones de las AFORE se miden diariamente para que no excedan un nivel predeterminado de riesgo.

¿Cómo saber cuánto vale mi ahorro para el retiro?

Es importante distinguir entre lo que hace una AFORE con el ahorro de los trabajadores y lo que hace un Banco con el ahorro que recibe de sus clientes. Mientras en un Banco, el ahorrador puede depositar hoy y retirar mañana su dinero, lo que hace necesario que el Banco conserve una buena parte del ahorro líquido,  una AFORE recibe el dinero y lo invierte de inmediato asumiendo que ese dinero no saldrá del sistema hasta dentro de 10, 20 o 30 años.

El ahorro que tienen los trabajadores del país en las AFORE se invierte, en su totalidad, tan pronto como llega a la cuenta.  Con el fin de conocer con exactitud y oportunidad cuánto valen las inversiones en que se encuentran los ahorros de los trabajadores, las carteras de las SIEFORE son valuadas diariamente. Esta valuación se hace a “precios de mercado”, es decir, al valor de cada día. Dicho precio varía diariamente, dependiendo de las condiciones en los mercados financieros. Aun sin importar el plazo en el que el dinero será requerido por el ahorrador de la AFORE, las carteras se valúan diario ya que es un elemento esencial de transparencia y permite a la CONSAR llevar a cabo una adecuada supervisión.

En momentos de volatilidad, sin embargo, los precios diarios de los activos en los que invierten las AFORE puede verse temporalmente afectados, particularmente si sus carteras están más invertidas a largo plazo, ya que los precios son más sensibles mientras mayor sea el plazo que resta al vencimiento, sea éste dentro de 10, 20 o 30 años. Estos efectos son de carácter transitorio y generalmente son superados en la medida que dichos valores se aproximen a su vencimiento o bien los mercados se estabilicen.

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De tal forma, se puede afirmar que hasta la fecha, todas las minusvalías registradas han sido posteriormente más que compensadas por plusvalías. Ello se puede apreciar con claridad si se observa la experiencia de la crisis financiera mundial del 2008. Durante ese año se observaron meses de minusvalías en el sistema de pensiones. Sin embargo, desde principios de 2009 (fecha en que se estabilizó el sistema financiero internacional), las SIEFORE empezaron su recuperación y, desde entonces, han obtenido plusvalías netas de comisiones por 881,720 millones de pesos.

Los episodios de caída de valor, es decir, minusvalías suelen ser poco frecuentes y su duración tiende a ser temporal. La siguiente gráfica nos muestra que a lo largo de la existencia del SAR desde 1997, los meses de plusvalías rebasan por mucho los meses de minusvalías, a pesar de la volatilidad que ha vivido el mundo en los últimos cuatro años.    

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El saldo de la cuenta individual puede verse afectado temporalmente por minusvalías. Sin embargo, como se aprecia en la gráfica, el capital de un trabajador promedio del sistema nunca ha cejado de crecer a lo largo de 20 años, siendo los rendimientos los que en su caso presentan fluctuaciones durante periodos de minusvalías. Esto confirma que, visto en un horizonte de mediano y largo plazo, el ahorro de una AFORE ha resultado atractivo.

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Acciones de la CONSAR para proteger el ahorro de los trabajadores

Para salvaguardar los recursos para el retiro que los trabajadores poseen en sus cuentas individuales en las AFORE, la CONSAR tiene tres pilares para llevar a cabo una regulación y supervisión integral y efectiva de las SIEFORE: (a) las reglas de inversión que deben cumplir las AFORE (Régimen de Inversión); (b) las normas y criterios prudenciales y de riesgos que se exige a las AFORE; (c) los mecanismos de supervisión a través de la vigilancia y la inspección.

Con el objetivo de cuidar una adecuada relación riesgo-rendimiento, el RI establece límites cuantitativos para la inversión de cada clase de activo. Los recursos en las SIEFORE en donde se invierten los recursos de los trabajadores más jóvenes toleran un poco más de riesgo a cambio de un mayor rendimiento. Para una persona joven, con un horizonte de ahorro de 20 o 30 años, una minusvalía tenderá a recuperarse rápidamente sin mayor afectación al ahorro de largo plazo. Por otra parte, los recursos de las personas más cercanas al retiro, se pueden invertir principalmente en instrumentos más conservadores, como por ejemplo la deuda gubernamental. De esta manera se evita el caso de que una minusvalía en los últimos años pueda afectar el saldo acumulado para el retiro.

El sistema de pensiones, por ello, cuenta con una estructura de SIEFORE por rangos de edad. Así, de las cinco SIEFORE Básicas (SB) existentes, la SB4 corresponde al grupo de edad más joven y la SB1 y SB0 al de los de mayor edad. Ello es congruente con el llamado ciclo de vida. Lo anterior es particularmente importante en épocas de volatilidad.[1] Adicionalmente, hace un año se sumó una nueva SIEFORE, la SB0, precisamente para proteger a los ahorradores más cercanos al retiro de posibles eventos de volatilidad en los mercados financieros.

La mejor receta para proteger el ahorro de los trabajadores y a la par alcanzar el mayor rendimiento posible es “no poner todos los huevos en la misma canasta”, es decir, propiciar una mayor diversificación pues mientras más diversificada esté la cartera de las AFORE, más seguro estará el ahorro. En los últimos años, a través de diversas medidas implementadas por la CONSAR, se ha logrado una mayor diversificación en el ahorro.

Adicionalmente, durante los últimos años, la CONSAR ha trabajado en cuatro frentes para fortalecer los procesos de inversión de las AFORE:

  • Robustecer el gobierno corporativo de las AFORES (el lugar donde se toman las decisiones de inversión) para establecer un mejor balance entre los intereses de los trabajadores y los de las administradoras. Las medidas incluyen el fortalecimiento del rol de los consejeros independientes, del contralor normativo, así como las responsabilidades del Comité de Riesgos, la Unidad de Administración Integral de Riesgos de la Administradora y de Inversiones.
  • Fortalecimiento del capital humano de las AFORE. Se estableció recientemente la obligatoriedad de que todos los funcionarios que participen en el proceso de inversión se encuentren certificados a través de exámenes recurrentes.
  • Apertura del régimen de inversión, que además de abrir nuevas posibilidades de diversificación, provean a las AFORE de mejores herramientas defensivas ante ciclos de volatilidad.
  • Propiciar que las AFORE enfoquen sus inversiones a largo plazo para garantizar un mejor desempeño. Para ello se amplió la temporalidad del Indicador de Rendimiento Neto (IRN) de las SIEFORE de los ahorradores más jóvenes.

Este conjunto de medidas, junto con las que ha venido adoptando la CONSAR en los últimos años, deberán redituar en un fortalecimiento del SAR.

Recomendaciones a los ahorradores en momentos de volatilidad

Para un trabajador que estará varias décadas más en el sistema, la volatilidad y las fluctuaciones de corto plazo no representan un riesgo para su pensión. Por ello, en momentos de volatilidad como el que se vive actualmente, lo conveniente es no tomar decisiones precipitadas (traspaso) que pudiesen resultar contraproducentes para nuestro ahorro de largo plazo.

Antes de tomar cualquier decisión respecto a su AFORE, hay que revisar el más reciente Indicador de Rendimiento Neto. OJO: el IRN no mide el desempeño financiero de uno o dos meses, lo que mide es el desempeño financiero de los últimos 84 meses para la SB4 y SB3, 60 meses para la SB2 y 36 meses para la SB1. Se presenta así para no perder de vista que el horizonte de ahorro debe ser de mediano y largo plazo.

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En caso de tener ahorro voluntario en su AFORE, se sugiere no perder de vista los resultados muy favorables de los últimos años y no solo el resultado en etapas de volatilidad mundial. Los rendimientos que ofrecen las AFORE han resultados atractivos en un horizonte de mediano y largo plazo.

Conclusiones

En resumen, al ser éste un ahorro de largo plazo, existen épocas en donde los rendimientos, no el capital, pueden verse disminuidos temporalmente por la volatilidad en los mercados financieros. Sin embargo, como ya ha sucedido en el pasado, dado el horizonte de largo plazo que tiene el ahorro en el sistema, los rendimientos tenderán a mejorar y las AFORE seguirán siendo una de las alternativas de ahorro de largo plazo más redituables en el país.

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Si necesita más información llame a SARTEL (01 55) 13-28-5000

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[1] De acuerdo con el  Banco Mundial, el esquema de fondos acordes al ciclo de vida en Chile y México protegieron los recursos de los individuos más cercanos al retiro en la crisis de 2008. Véase Impavido, Lasagabaster y García Huitrón, “New Policies for Mandatory Defined Contribution Pensions: Industrial Organization Models and Investment Products”, World Bank, 2010.