Más de dos millones de familias hoy pueden contar la historia, de cómo el sueño de tener una vivienda propia se hizo realidad, con el apoyo de la Comisión Nacional de Vivienda.

Tener un ahorro previo y tramitar un crédito es un esfuerzo que merece ser recompensado. Ahí es donde entra nuestro subsidio, para que estas familias aumenten su capacidad de compra y obtengan una vivienda digna, decorosa y sustentable.

Durante estos 12 años, la CONAVI no solo ha entregado subsidios, sino sueños cumplidos a miles de familias mexicanas.

RUBRO

SUBSIDIOS ENTREGADOS 2007-2018

INVERSIÓN EN MILLONES DE PESOS

Autoproducción y Mejoramiento

677 mil 931.

12,403.7

Adquisición de Vivienda Nueva

Un millón 133 mil 154.

54,659.6

Mujeres

908 mil 324.

31,184.8

Jóvenes

756 mil 165.

29,193.7

Total

2 millones 10 mil 678.

78,051.3

 

Fuera de los números, lo más importante es la gente y sus historias de éxito, estos son algunos ejemplos.

 

AUTOPRODUCCIÓN

Ella es Katab Elena Cauich, tenía una vivienda con su esposo en Campeche que se alejaba mucho de ser digna y decorosa.

Debido a su edad, era muy difícil que alguien pudiera darle un crédito, sin embargo, la señora Cauich nunca se rindió y mucho menos cuando se enteró que podía obtener un subsidio para construir en terreno propio.

Gracias al apoyo de la CONAVI, hoy disfruta de una vivienda construida de acuerdo a sus usos y costumbres, con materiales resistentes y de calidad, apta para convivir con el que ha sido el compañero de su vida.

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VIVIENDA NUEVA

Presentamos a Alba Patricia Murillo, sus dos hijos estaban creciendo y cada vez exigían un mejor espacio para desarrollarse.

Alba, como toda madre que lucha por su familia, no perdió el tiempo y se puso la meta de obtener una vivienda digna como regalo para sus pequeños.

Fue así como con su ahorro, un crédito y nuestro subsidio, pudo comprar una vivienda, ubicada en un lugar donde tiene la posibilidad de salir a pasear y jugar con sus hijos.

Sin duda, ellos están felices de tener una mejor calidad de vida.

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NO AFILIADOS

Ser transportista demanda trabajar día y noche, para poder cubrir las necesidades básicas de la familia, como la renta de una vivienda, por ejemplo.

Los Fernández Alcántar de Michoacán veían lejano el momento de dejar de tirar el dinero a la basura, pagando renta tras renta y mucho menos sin estar afiliados al Infonavit.

Su panorama cambió cuando don Ignacio Fernández se enteró del apoyo que estaba dando la CONAVI en su estado a las personas sin seguridad social, pronto inició el trámite y así fue como consiguió una vivienda digna para su familia.

Los Fernández Alcántar ya se sienten más tranquilos, porque dejaron de pagar renta. Hoy ese dinero es para pagar una casa propia, su patrimonio.

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MUJERES

Doña Rosa es una de las muchas mujeres que ha visto a sus hijos partir hacia Estados Unidos en busca de una mejor vida.

Ella se quedó en Campeche, en una casa que carecía de los servicios básicos y que no era digna para una mexicana como ella.

A pesar de las remesas que le daban, ella no podía encontrar quién le otorgara un crédito para darle uso a su terreno y hacer ahí su vivienda.

Todo cambió hasta el momento que a través de su hija que vivía en Houston, se enteró sobre el programa Construye en tu Tierra. Sin perder el tiempo, la hija hizo el primer pago para que su mamá empezara a construir una vivienda de calidad.

El esfuerzo de nuestros compatriotas se ve recompensado con el subsidio y la sonrisa de sus familiares que se quedaron de este lado.

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JÓVENES

Francisco y Sandra estaban emocionados formando su familia, después de que a sus vidas llegó una personita que los iba a impulsar para seguir cumpliendo sus sueños: Samantha.

La sonrisa de Samatha motivó a Francisco para empezar a buscar la manera de obtener una vivienda decorosa, sin embargo, se topaba con varios obstáculos al querer obtener un crédito, el más grande de ellos: el ser joven.

No se rindió y siguió investigando, hasta que le informaron sobre el subsidio de la CONAVI. Sin perder el tiempo, dio la buena noticia a Sandra y a la pequeña Samantha: iban a tener una casa propia.

Hoy, esta pareja joven de Colima es independiente, más madura y responsable de lo que era hace unos meses, no solo por el deber de cuidar de su hija, sino por tener una casa propia que les permitirá desarrollarse como personas.

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