La mejor forma de atender las diversas necesidades de las personas con hemofilia es la que puede darle el cuidado integral coordinado, a cargo de un equipo multidisciplinario de profesionales de la salud. Muchas veces estas necesidades requerirán de la participación de profesionales y recursos que se encuentran disponibles en diferentes centros de atención, lo cual no debe significar para el paciente una falta de acceso ni el acceder al manejo exclusivamente en centros de alta especialidad, habitualmente distantes a los lugares de origen.