Muy buenos días a todos de nuevo, reconozco al señor gobernador José Eduardo Calzada Rovirosa; reconozco a quien es hoy nuestro anfitrión el señor presidente municipal Roberto Loyola Vera; y por supuesto reconozco y agradezco a don Valentín Diez Morodo, presidente del COMCE la invitación a participar en este importante Congreso de Comercio Exterior de México y reflexionar sobre México y sus relaciones internacionales como apoyo al comercio exterior.

Reconozco en primera instancia la muy valiosa labor del COMCE de llevar al mundo lo mejor de México y traer a México lo mejor del mundo.

Gracias a ello podemos trabajar de manera conjunta el COMCE y la Secretaría de Relaciones Exteriores en favor de México y del bienestar de los mexicanos. Esa labor ha contribuido a que la economía mexicana pasará de ser una economía con un modelo de desarrollo cerrado a una economía que volteo a ver al mundo para encontrar en él a una fuente adicional de desarrollo.

Nuestro Plan Nacional de Desarrollo define para nuestra política exterior cuatro objetivos fundamentales. El primero de ellos es ampliar y fortalecer la presencia de México en el exterior; el segundo, promover el valor del país; el tercer objetivo de nuestra política exterior expresada en el Plan Nacional de Desarrollo es reafirmar el compromiso que tiene México con el libre comercio, la movilidad de capitales y la integración productiva; y finalmente velar por los intereses de los mexicanos en su vinculación con el exterior, así como también proteger los derechos de los extranjeros en México.

La labor fundamental de la Secretaría es identificar lo que México puede aportar en los grandes temas globales, tiene que ver con la obligación que tenemos de cuidar el buen nombre de México y de promover sus intereses.

Y es  este conjunto de elementos junto con estos principios y estos elementos que plasma nuestro Plan Nacional de Desarrollo lo que le da a la Secretaría su razón de ser.

Y el conjunto de todo esto nos orienta a que desde la Secretaría hagamos como prioridad central la contribución a la prosperidad de los mexicanos. Eso implica que seamos capaces, desde la Secretaría, de promover a México como un destino confiable, como un valioso socio comercial y como una plataforma de acceso a otros mercados.

Implica para la Secretaría el reto de trabajar para que el mundo nos reconozca como lo que somos, un país dinámico y atractivo por sus valores y por su riqueza cultural.

Hace 20 años, México iniciaba la consolidación de un gran cambio de modelo, buscando justamente en el exterior una fuente adicional de crecimiento y empeñándonos en hacer de México un actor más competitivo.

Decía el gobernador que México en estos 20 años se ha transformado y convertido en una potencia exportadora, pero vale la pena poner en perspectiva el camino que juntos hemos andado.

En 1993, previo a la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio, México exportaba 18 billones de dólares al año. Hoy, como decía el gobernador, México exporta más de un billón de dólares todos los días.

Solamente Norteamérica, como comentaba Valentín en su exposición, México comercia más de un millón de dólares cada minuto, e implica la frontera con los Estados Unidos más de un millón de cruces todos los días. Y cada uno de este millón de dólares que comerciamos por minuto, y cada uno de estos cruces, se han traducido en prosperidad compartida en la región.

Señaló también, el gobernador, que el reto de permanecer competitivos implica que permanentemente revisemos la estructura de nuestra economía y que identifiquemos espacios de oportunidad para transformarla. Espacios de oportunidad, como ha dicho el presidente Enrique Peña Nieto, para mover a México en ánimo de que preservemos la competitividad que nos ha hecho exitosos en la incursión en el mundo.

Esa es la lógica detrás de una reforma laboral, de una reforma educativa, de telecomunicaciones. Una reforma que fortalezca nuestro marco de competencia, una reforma financiera, la recientemente aprobada reforma fiscal y la reforma energética que se está discutiendo.

El común denominador de todas ellas es volver a México más productivo, y por la vía de ser más productivo, generar espacios de inversión, de comercio, de innovación, de tecnología, que se traducen en empleos y en oportunidades.

¿Qué estamos haciendo para que estos grandes objetivos, estas metas que nos trazó el presidente Peña Nieto, podamos llevarlas a cabo identificando oportunidades en cada una de las regiones?

Valentín comentaba la importancia de esta sana diversificación, de la mano con el sector privado, de la mano particular con Valentín y el COMCE, que tiene una estructura regional que nos ha acompañado en este desempeño, ya de un año en la Secretaría, hemos venido identificando región por región una agenda que nos permita en algunos casos profundizar, en otros fortalecer, en otros consolidar y en otros construir espacios de oportunidades.

El hecho de que hoy estén aquí con nosotros representados el cuerpo diplomático acreditado en México, y que encontremos expresiones de interés de Ucrania, Nueva Zelanda, de Australia, de Alemania, de Grecia, de la Unión Europea, de Holanda, de Italia, da cuenta del potencial que el mundo ve hoy en México.

Si revisamos región por región y vemos qué es lo que nos hemos planteado, y cómo vamos en ese objetivo, pues empezaríamos primero señalando que el presidente nos ha marcado, para América del Norte, la directriz de trabajar en consolidar a la región como una de las más dinámicas y competitivas del mundo.

Es una región que, como ya comentamos, implica para México más de 500 billones de dólares de exportación todos los años. Pero cuando hacemos una pausa para ver lo que implica México para la región de Norteamérica, lo que implica México para la región de Estados Unidos, nos llevamos, yo creo, algunas sorpresas agradables que ponen en perspectiva lo mucho que hemos hecho juntos.

Por ejemplo, las exportaciones de Estados Unidos a México, México como mercado de las exportaciones americanas, son más grandes que las exportaciones que hace Estados Unidos a Alemania, al Reino Unido, a Francia y a Italia, juntas.

México es el principal destino de exportación de Arizona, de California y de Texas, y es el segundo destino para las exportaciones de otros 20 estados de la Unión Americana.

Si revisamos solamente lo que el área metropolitana de Houston exporta a México, eso es equivalente a lo que todo los Estados Unidos exporta por ejemplo a Italia. Es prácticamente el doble de lo que todo Estados Unidos exporta a España. Esto obliga, esto permite, el que con la región consolidemos este espacio en un entorno de reconocimiento recíproco, en un entorno de confianza mutua, en un entorno en donde nos hagamos cargo de que la vecindad implica oportunidades y que la vecindad y el trabajo coordinado ha implicado riqueza compartida.

Nos ha permitido ya en este año, ir ampliando los espacios de diálogo para reconocer justamente esa importancia y potenciarla. La visita del presidente Obama y el vicepresidente Biden dio un nuevo impulso a este intercambio generándole una estructura de diálogo económico de alto nivel; un Foro Bilateral  sobre Educación Superior, Innovación e Investigación y el Consejo sobre el Emprendimiento y la Innovación. En todo este proceso de ampliación del diálogo en sus objetivos, en sus métricas, en su contenido estuvo presente el COMCE.

La inclusión, la paz y la prosperidad de México pasa, porque generemos condiciones para tener una Centroamérica también incluyente, próspera y en paz. Hoy comerciamos con Centroamérica previo a la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio Único, que se logró hace apenas hace algunos meses, más de once mil  millones de dólares todos los años.

Eso pone de relieve que además de la cooperación, que además del trabajo de diálogo político, hay espacios de oportunidad puntuales en Centroamérica que podemos aprovechar en México para generar este espacio de prosperidad, que nos hemos planteado en un contexto de paz y de inclusión.

Si revisamos el Caribe, tenemos con esa región retos y oportunidades que compartimos. Y tenemos que trabajar juntos en superar los retos, notablemente los que tienen que ver con la administración de desastres naturales y aprovechar las oportunidades, notablemente la de hacer sinergias en materia de turismo sostenible.

Hemos trabajado también, de manera muy importante lo reflexiono tanto Valentín como el señor gobernador, en generar espacios de integración cada vez más dinámicos con América Latina. América Latina tiene la oportunidad de aprovechar los espacios culturales, la identidad, el idioma, las aspiraciones compartidas, en una plataforma que hoy nos permite la Alianza del Pacífico para fortalecer nuestros espacios de dinamismo y la forma como el mundo nos identifica.

Junto con Chile, con Colombia y con Perú, en esta plataforma que hoy congrega más de veinte observadores de todos los continentes del mundo y de todos los diferentes tamaños, orientaciones políticas y modelos de desarrollo, estamos buscando generar espacios de integración comercial, de movilidad de personas, de movilidad de capitales, de homologación de esquemas regulatorios, que son un experimento que llama la atención del mundo y que nos permite, de manera coordinada, ofrecer un mucho mayor mercado que el que podríamos cada uno de nosotros ofrecer juntos. Para la maduración de la Alianza del Pacífico, ha sido muy valioso el apoyo del COMCE, en el establecimiento del Consejo Empresarial de dicha Alianza.

Tenemos también un espacio de vinculación geográfica con la Cuenca del Pacífico; ya se ha comentado aquí sobre el trabajo del TPP, pero hemos buscado por instrucciones del presidente Peña Nieto y en comunión con el sector empresarial aquí representado, vincularnos de mejor manera con la que es hoy, una región muy dinámica, una región que explica el 40% del crecimiento mundial.

De ahí la importancia de la Asociación Estratégica Integral que se ha consolidado con China y que hoy sirve para proyectar nuestra relación hacia el futuro. De ahí el acercamiento importante, la consolidación de Japón como el principal socio comercial (México de Japón) en toda América Latina. De nueva cuenta en ambos casos, en ese acercamiento con China y en este trabajo de consolidación con Japón, el COMCE estuvo presente.

Las nuevas oportunidades de la relación entre México y China fueron analizadas por el COMCE y por su contraparte china, en la 22va Reunión Plenaria México-China que se realizó justamente en el marco de la visita del presidente Xi.

En la reunión, en el espacio de acercamiento y de consolidación de coincidencia que hemos construido con Japón, también estuvo presente el COMCE y ahí mostraron en la Trigésima Reunión del Comité Empresarial Conjunto México-Japón, también espacios de oportunidad relevantes.

Más allá de las pertenencias geográficas, de los espacios de vecindad en donde hay elementos de gravedad, la relación de México con Europa, tanto la comunitaria como la extracomunitaria, ofrece oportunidades importantes, la vinculación de México con potencias medias como Indonesia, Corea del Sur, Turquía,  Australia, nos abre la puerta a nuevas oportunidades.

La relación cercana histórica con España, con Alemania, con Italia, con la Gran Bretaña siguen presentes. El trabajo importante que se ha hecho en materia del relanzamiento de la relación con Francia y el Consejo Estratégico Franco-Mexicano sigue siendo relevante. Ahí de nuevo el COMCE está presente como una gran instancia generadora de ideas para aprovechar las oportunidades con Europa.

México ha sido éste año objeto de la visita de buena parte de los países europeos que han manifestado un gran interés de una mayor vinculación y en todos esos casos el anfitrión de esas visitas, quien ha coordinado los espacios de intercambio bilateral, ha sido el COMCE y de nuevo aquí aprovechamos para agradecerlo.

México, en síntesis, se encuentra hoy muy bien posicionado para enfrentar los retos y aprovechar las oportunidades comerciales que surgen de nuestra, cada vez mayor, integración a la economía global.

Quisiera yo resaltar como un pequeño paréntesis, que el otro mexicano que acumula millas en beneficio del país casi con la misma intensidad, si no es que un poco más que Valentín, es Paco de Rosenzweig, que seguramente hablará con ustedes poco tiempo después y, que recorre el mundo junto con Pancho González, que también hablará con ustedes, identificando espacios de apertura y de marco jurídico y de promoción para aprovechar estas oportunidades y el trabajo de la Secretaría de Relaciones Exteriores no sería posible sin esa muy buena coordinación.

En la Secretaría estamos conscientes de la necesidad de buscar nuevos mercados y alianzas para impulsar la prosperidad de los mexicanos. Si uno revisa corrigiendo por distancia, corrigiendo por precio de energéticos, corrigiendo por tamaños de economía, queda claro que todavía tenemos un gran trecho por aprovechar de nuestra relación con el mundo en países con los que tenemos una relación consolidada, pero corrigiendo por todos esos factores queda claro que todavía tenemos mucho por hacer con países como Japón, Francia, Italia, Reino Unido, Alemania, Rusia, entre otros.

Sentimos que los espacios de oportunidad que podemos aprovechar le permitirían a México crecer todavía más su participación en el mundo, captar aún más inversiones, acercarse a los mejores elementos de innovación y de tecnología.

Estamos seguros que trabajando juntos el sector privado, el gobierno en el diseño y la consolidación de esta política exterior, podríamos hacer más para generar condiciones de prosperidad en beneficio de los mexicanos.

La cancillería seguirá apoyando a las empresas de México en sus negocios internacionales, porque sabemos muy bien que el papel que México está desarrollando en el mundo va a definir las oportunidades y los retos para las generaciones venideras.

Muchas gracias Valentín, muchas gracias a todos ustedes.