Canciller José Antonio Meade: Su Excelencia Julie Bishop, Ministra de Relaciones Exteriores de Australia; su Excelencia Jan Elliason, Subsecretario General de las Naciones Unidas; Dr. Peter Maurer, Presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja; Señoras y señores:

México fue un actor muy activo y comprometido durante la negociación del Tratado sobre el Comercio de Armas y continuará siendo uno de sus principales promotores.

Es un tema muy cercano a nuestra propia experiencia y a nuestra aspiración: mi país otorga la más alta prioridad a la regulación del comercio de armas para evitar su desvío al mercado ilícito, flagelo que trasciende fronteras y que ha afectado severamente a México y a nuestra región.

El Tratado es un ejemplo de un actuar con decidida responsabilidad en un tema que a todos en el mundo concierne.

Tras siete años de intensas negociaciones, el Tratado sobre el Comercio de Armas es hoy una realidad. Es un tratado sin precedentes en las relaciones internacionales, al ser el primer instrumento jurídicamente vinculante que regula el comercio de armas a nivel mundial.

De nosotros, los Estados signatarios y promotores del Tratado presentes en esta sala, depende que tenga un impacto real en las vidas de los miles de hombres, mujeres y niños afectados por los conflictos armados.

El Tratado sobre el Comercio de Armas es un tratado que importa a nivel mundial por las siguientes razones:

En primer lugar, regula el comercio de todas las armas convencionales, incluyendo las armas pequeñas y ligeras, así como sus municiones, partes y componentes, y todas las actividades del comercio internacional en esta materia.

Asimismo, prohíbe las transferencias de armas que son contrarias al derecho internacional, y establece un mecanismo de evaluación de riesgo previo a una exportación a fin de evitar el uso irresponsable de las armas.

Nuestras sociedades, en mayor o menor medida, han sufrido por el comercio irresponsable de armas. Tomar en consideración el potencial de que éstas sean utilizadas para cometer violaciones graves al derecho internacional humanitario o a los derechos humanos, o para contribuir al terrorismo o al crimen organizado transnacional, nos permitirá un mayor control sobre el flujo de este tipo de armamento. Al mismo tiempo, el Tratado establece mecanismos de diálogo entre posibles socios comerciales, incluyendo la opción de adoptar medidas para mitigar riesgos.

Un aspecto muy importante para México y para las regiones de América del Norte y América Latina es que el Tratado establece medidas concretas para evitar el desvío de armas hacia el mercado ilícito y, de ser el caso, responder a éste con mayor eficiencia.

Finalmente, mediante la presentación de informes periódicos sobre las transferencias de armas, así como el establecimiento de listas nacionales de control de exportaciones, el Tratado fomenta una mayor transparencia en el comercio de armas a nivel internacional.

De aplicarse correctamente, todos estos elementos, aunados a la cooperación y asistencia internacional, permitirán salvar miles de vidas y preservar al mismo tiempo el comercio legítimo de armas.

No fue fácil llegar a este resultado, pero podemos sentirnos orgullosos del éxito que hemos alcanzado. Una muestra de este éxito es el elevado número de Estados que ya han firmado el Tratado, más de 100 al día de hoy, y el número creciente de ratificaciones.

México es parte del grupo de países que firmó el Tratado el día que se abrió a firma (3 de junio de 2013). Hoy tengo el agrado de compartir con ustedes que, fieles a nuestro compromiso con este instrumento internacional y tras recibir la aprobación correspondiente del Senado Mexicano, nos disponemos a depositar el instrumento de ratificación correspondiente, convirtiendo a México en el séptimo Estado Parte.

Adicionalmente, de conformidad con el Artículo 23 del Tratado, presentaré la declaración por medio de la cual México se compromete a aplicar provisionalmente y hasta su entrada en vigor, los Artículos 6 y 7 del Tratado, relativos a las exportaciones prohibidas y al mecanismo de evaluación de riesgos.

Con dicho acto México reitera su solidaridad y compromiso con una de las grandes causas de la humanidad, lograr que el derecho internacional evolucione y alcance niveles superiores de eficacia, en beneficio de la comunidad internacional. Estamos y seguiremos estando profundamente comprometidos con los principios rectores del Tratado, que apuntan hacia la consolidación de un mundo más seguro y en paz.

Como lo dijo mi país a nombre de 98 países el día de la adopción del Tratado el pasado 2 de abril, iniciamos el proceso de negociación sobre el Tratado sobre el Comercio de Armas con la determinación de incidir realmente en la vida cotidiana de las personas. Ésta sigue siendo nuestra convicción.

Quiero asegurarles el compromiso de México de trabajar arduamente en la promoción de las virtudes de este instrumento a fin de que entre en vigor a la brevedad y logre alcanzar su universalidad.

Muchas gracias.