Presidente Daniel Ortega.- Esta tarde estamos recibiendo al canciller de la hermana República de los Estados Unidos Mexicanos, doctor José Antonio Meade Kuribreña, secretario de Relaciones Exteriores.

Como siempre nuestro cariño para el pueblo de México, un saludo para el presidente Peña Nieto. Le decía al canciller que nos acompañamos en los temblores, porque ha temblado en Nicaragua bastante fuerte y ha temblado en México bastante fuerte también.

Incluso en la televisión mexicana aparecen presentadores al momento del temblor, y sigue conversando y de pronto como que se va a caer. La fuerza del temblor es tan grande, fueron más de 7 grados allá, aquí fueron 6.2.

Lo acompaña Juan Manuel Valle Pereña, director ejecutivo de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo; el embajador Ernesto Campos Tenorio, director general para América Latina y el Caribe; el licenciado Jesús López González, coordinador de asesores de la subsecretaría para América Latina y el Caribe; Juan Rodrigo Labardini, embajador de México; y Eduardo del Río, director de Comunicación Social..

Un México, todos conocemos, hermanos nicaragüenses, las relaciones que a lo largo de nuestra historia hemos tenido, y en esta nueva etapa, como lo hemos conversado con el presidente Peña Nieto, lo conversamos allá en Cuba, estaba también el canciller, queremos profundizar estas relaciones.

Nos alegra recibir al canciller y hemos tenido un intercambio, también, en medio de la situación sísmica, abordando el tema de los sismos y el intercambio, la cooperación para acompañarnos en momento en donde hay tanta preocupación en la población.

Vimos a la población mexicana preocupada, aun cuando estaba el epicentro un poco lejos de la capital mexicana, por lo que vimos por la televisión se sintió con mucha fuerza. Igual pasó aquí, el epicentro estaba un poco lejos de la ciudad, pero se sintió bastante fuerte.

Afectó, donde se produjo el terremoto, un municipio que se llama Nagarote, y también afectó otro municipio que se llama Mateare, y luego está otra comunidad a la orilla del lago, cerca del volcán, pero sobre todo los más afectados Mateare y Nagarote, y esta zona que está a la orilla del lago.

Esta zona que está a la orilla del lago de Managua, donde cayeron casas, una buena cantidad de casas se derrumbaron, de construcción muy antigua, pero sobre todo construcción de taquezal,  que es muy frágil frente a una sacudida como esta.

Gracias a dios ninguna de estas casas, al caer, aplastó a las familias. Osea, por aplastamiento del terremoto, no tenemos ninguna víctima fatal. Sí, dos personas fallecieron por infarto al momento, de la impresión del terremoto, dos personas fallecieron por infarto.

Y todavía mantenemos nosotros una alerta roja aquí, en grado extremo la hemos mantenido porque estos son fenómenos que, ustedes ya saben, quién puede predecir. Es mejor extremar las medidas.

Esta semana, en Managua y en León, se suspendieron las clases en primaria y secundaria, las universidades han estado abiertas, la actividad económica se ha venido normalizando en el país y esperamos que, en los próximos días, ya podamos suspender esta alerta roja y que la próxima semana ya puedan incorporarse normalmente todos los niños a las escuelas.

Claro, todo esto nos ha servido en este periodo para, también, poner más al día a todas las instituciones en lo que son las medidas de emergencia que se toman cuando se produce un sismo: cómo reaccionar, cómo evacuar los lugares. Y estas prácticas se van a hacer la próxima semana también, mantenerlas pues, estas prácticas.

Visitar los mercados, que son tan populosos siempre. Y sí esperamos que esto vaya normalizando, y claro, mantenerlo siempre, como decía; alerta frente a fenómenos de esta naturaleza, tenemos que convivir con ellos, es parte de la realidad de nuestro planeta.

No hay lugar del planeta donde no se produzcan sismos y terremotos. México ha tenido terremotos terribles como el de ´85, que provocó enormes destrozos en la capital mexicana y mucha pérdida de vidas. Terrible.

Pero bueno, aquí estamos como siempre, llenos de esperanza, con optimismo para seguir trabajando, para seguir uniendo nuestros esfuerzos para mejorar las condiciones de vida de las familias nicaragüenses, fortaleciendo el intercambio con México y lógicamente que México tiene su cometido también para fortalecer a las familias mexicanas.

Va en beneficio de las familias mexicanas, nicaragüenses y las familias mesoamericanas, porque son parte de un proceso de integración que venimos concluyendo desde hace ya un buen tiempo en la región mesoamericana. Como es, digamos como a la cabeza, México a la cabeza del esfuerzo del proceso de integración.

Y agradecer al presidente Enrique Peña Nieto, al pueblo mexicano, al gobierno mexicano la respuesta inmediata, a través del embajador. La compañera Rosario ha estado atendiendo la agencia en el campo operativo, comunicándose con el embajador Labardini y con toda la embajada para que nos apoyaran, sobre todo, en lo que son los expertos, darle seguimiento a este fenómeno y la respuesta fue inmediata de parte de México, lo que le queremos agradecer a usted, al presidente Enrique Peña Nieto y a su pueblo. Así que bienvenido querido Canciller.

Canciller José Antonio Meade.- Muchas gracias Presidente Daniel Ortega, muchas gracias compañera Rosario Murillo, queríamos en esta visita de parte del presidente Enrique Peña Nieto a volver a externar solidaridad, simpatía, cercanía.

Como siempre entre la historia entre Nicaragua y México, queremos que Nicaragua sientan un México cercano, un México fraterno, un México preocupado por hacerse presente siempre que Nicaragua enfrenta retos. Como siempre ha sentido México a Nicaragua cerca cuando también enfrenta retos.

El año que entra México cumplirá 30 años después de que el sismo de septiembre de 1985 generara heridas profundas y mucho dolor en México, pero han sido 30 años de trabajo continuo, de trabajo en la prevención, de trabajo en la previsión, de trabajo en la protección civil.

Experiencias que en este momento y siempre, queremos poner a la mano, cerca del pueblo nicaragüense. Para nosotros era muy importante que nos sintieran cerca en esta coyuntura.

Sabemos que son momentos difíciles, momentos en los que el Presidente Ortega y la compañera Rosario están muy al pendiente de monitorear lo que está sucediendo en un contexto de réplicas, en un contexto de preocupación.

Sabemos que están ocupados de tiempo completo en coordinar esta alerta roja, en estar atentos en materia de previsión, de reacción, de reconstrucción en un contexto difícil.

Y justamente es en este momento es que queríamos refrendar nuestra amistad, que queremos refrendar nuestra voluntad de estar cerca. La administración del presidente Peña Nieto se ha beneficiado mucho de la cercanía, de la orientación que Nicaragua siempre nos ha dado de cómo adelantar en este anhelo de integración centroamericana. La generosidad de estar presente en su toma de posesión.

Mi primera participación internacional fue en Nicaragua. Justamente una reunión de SICA que nos ha venido dando rumbo, orientación. Hoy, la oportunidad, justamente, en República Dominicana de volver a tener un encuentro SICA-México que le diera seguimiento a lo que platicamos en esa primera ocasión.

Seguimiento de una conversación extraordinaria con el presidente Peña Nieto en Cuba, que nos permitió refrendar la  voluntad política, el compromiso de dos pueblos que se quieren y que se estiman, de trabajar juntos, de profundizar su reunión en un diálogo político fraterno, de fortalecer los trabajos de cooperación que hacemos entre nuestros dos pueblos, de fortalecer el trabajo de coordinación que hacemos con un país que es para México cada vez más importante como destino de inversión, como fuente de comercio, como un espacio de prosperidad compartida de Centroamérica y México.

Una oportunidad de recoger impresiones, consejos, sugerencias en los trabajos regionales, y en sus casos, compartidos. Pero oportunidad, sobre todo, de agradecer la generosidad, la anfitrionía y la cercanía que siempre ha tenido el pueblo de Nicaragua, su gobierno con México e, insisto, que sienta el pueblo de Nicaragua al presidente Enrique Peña Nieto, a su gobierno y su pueblo, cerca en estos momentos difíciles y reiterarle nuestra amistad y nuestro aprecio y nuestra voluntad de estar juntos.

Presidente Daniel Ortega.- Gracias, querido secretario de Relaciones Exteriores de México, José Antonio Meade, esto es reflejo de que México ha sido una casa de puertas abiertas para toda América Latina.