Ante la decisión del gobierno del estado de Texas de enviar elementos de la Guardia Nacional a la zona fronteriza, el gobierno de México reitera, de manera firme y categórica, su rechazo a esta medida. No existe circunstancia alguna o cambio negativo en la seguridad fronteriza que justifique o motive esta acción estatal.

Este tipo de decisiones unilaterales no abonan a los esfuerzos conjuntos impulsados por nuestros países a fin de construir una frontera moderna, próspera y segura.

El gobierno mexicano considera que estas medidas no contribuyen de ninguna forma a la solución del fenómeno migratorio. Por el contrario, se apartan del camino del diálogo y la concertación que ha venido estableciéndose tanto con el gobierno federal de Estados Unidos como con otras entidades federativas de ese país.

México hace de nuevo un llamado a que el fenómeno migratorio se aborde desde una perspectiva integral y regional, con una visión de mediano plazo y responsabilidad compartida, que incluya la promoción del desarrollo social y económico en ambos lados de nuestra frontera común.

A través de la red consular en Estados Unidos, se tomarán todas las medidas necesarias y no se escatimarán esfuerzos para garantizar el respeto a los derechos de los mexicanos en Texas, particularmente de los niños, niñas y adolescentes no acompañados.