La presentación de este programa se hizo en el marco del panel temático dedicado a la preparación de la Sesión Especial de la Asamblea General de la ONU sobre el Problema Mundial de las Drogas, que tendrá lugar en Nueva York en 2016.

El subsecretario reiteró el compromiso de México para enfrentar el problema mundial de las drogas desde una perspectiva amplia con base en la prevención del consumo, el tratamiento, la rehabilitación y la reinserción social. Subrayó también la labor del Consejo Nacional contra las Adicciones (CONADIC), así como las acciones permanentes del gobierno de México para reducir la demanda de drogas, mismas que están basadas en un modelo de atención integral que contempla cuatro aspectos: detección temprana, orientación, consejería y tratamiento en adicciones.

El Programa Nacional para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia articula los esfuerzos del gobierno de México para fomentar la corresponsabilidad de la ciudadanía y los actores sociales en la prevención de la violencia. Así, busca atajar las causas estructurales de la violencia y la delincuencia mediante acciones focalizadas en localidades con mayores factores sociales de riesgo, tales como la carencia de oportunidades laborales, así como tasas elevadas de violencia familiar, deserción escolar, embarazo adolescente y adicciones.

El subsecretario Campa se refirió al Programa de Tribunales para el Tratamiento de las Adicciones, cuyo propósito es reducir la reincidencia delictiva y el consumo problemático de drogas, así como brindar tratamiento y rehabilitación a quienes lo necesitan. Este mecanismo permite que quienes hayan cometido delitos no graves relacionados con el abuso de una droga tengan la oportunidad de ser tratados en libertad.

De este modo, México reiteró su convicción de que el problema mundial de las drogas exige una discusión informada, con base en la mejor evidencia empírica y científica disponible sobre la efectividad y los costos del actual régimen sobre drogas. Refrendó su compromiso para identificar e impulsar alternativas que respeten las obligaciones internacionales en la materia, con un enfoque integral, y promuevan la salud pública y los derechos humanos.

La Comisión de Estupefacientes fue creada por el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC) en 1946 para supervisar los tratados de fiscalización internacional sobre el problema mundial de las drogas. Está compuesta por 53 Estados miembros, los cuales son elegidos por el ECOSOC por un periodo de cuatro años, y se reúnen anualmente en marzo en Viena, Austria.

La Sesión Especial de 2016, derivada de un llamado conjunto de México, Colombia y Guatemala para impulsar una revisión rigurosa de la situación global de las drogas, permitirá hacer una evaluación completa de las medidas a nivel internacional para enfrentar este problema mundial entre los 193 Estados miembros de la ONU.