• Conforme a la tradición diplomática de nuestro país en materia de desarme, México anunció que organizará una conferencia para dar seguimiento a esta problemática 

• México refrenda que la única garantía contra el empleo de las armas nucleares es su prohibición y total eliminación bajo un estricto control internacional de verificación 

México participó en la Conferencia internacional sobre el impacto humanitario de las armas nucleares, que se llevó a cabo en Oslo, los días 4 y 5 de marzo de 2013, por convocatoria del gobierno de Noruega. La Conferencia constituyó una oportunidad inédita para abordar el tema de las armas nucleares desde una perspectiva enfocada en la seguridad humana y los efectos del armamento nuclear en la población, salud, medio ambiente y seguridad alimentaria. 

El encuentro ofreció, por primera ocasión, una plataforma para compartir información factual y técnica sobre las consecuencias humanitarias de una detonación nuclear, así como examinar sus efectos en la salud, el cambio climático, la seguridad y el desarrollo de los países. Los participantes escucharon testimonios de sobrevivientes afectados por la radiación nuclear y la tragedia y sufrimiento humano que causan las armas nucleares y sus ensayos. Al compartir experiencias nacionales y capacidades de respuesta, los participantes concluyeron, de manera unánime, que no existe ningún tipo de preparación que pueda proteger a la población de cualquier ciudad de la catástrofe humanitaria de una detonación nuclear. 

Los expertos demostraron que un arma nuclear, de cualquier tipo y tamaño, detonada en una ciudad pequeña o grande, estallada de manera intencional o accidental, causaría un efecto devastador en el momento de la detonación y en el largo plazo, incluso con alcances regionales o globales. 

La Conferencia en Oslo reunió a expertos de 127 países de todas las regiones del mundo, así como a representantes de agencias y programas especializados de las Naciones Unidas, como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, además del Comité Internacional de la Cruz Roja, al igual que organizaciones de la sociedad civil. 

La Delegación de México en la Conferencia estuvo encabezada por el Representante Permanente ante los Organismos Internacionales con sede en Ginebra, Embajador Juan José Gómez Camacho, y expertos mexicanos de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Relaciones Exteriores, la Coordinación General de Protección Civil y la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias. 

México reitera que la única garantía contra el empleo y el daño de las armas nucleares es su total eliminación. El uso o amenaza de uso de las armas nucleares contravendría el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas. Para México, el empleo de las armas nucleares debería ser considerado como un crimen de guerra. México espera que la discusión en Oslo permita avanzar en este sentido y evitar que las armas nucleares vuelvan a ser empleadas y causen una catastrófica crisis humanitaria en cualquier parte del mundo. Por ello, México anunció que convocará a una Conferencia de seguimiento a este tema, en fecha por determinar. 

Las armas nucleares son los dispositivos o instrumentos de guerra con la mayor capacidad para destruir todo tipo de vida y estructura en la Tierra, en un tiempo relativamente corto. Tienen una capacidad destructiva e indiscriminada de tal magnitud que amenazan la sobrevivencia de la humanidad en su conjunto. Existen alrededor de 20 mil bombas nucleares en el mundo. Este armamento ha sido utilizado en dos ocasiones en la historia (Hiroshima y Nagasaki, en agosto de 1945). De acuerdo con el Comité Internacional de la Cruz Roja, ningún servicio sanitario sería capaz de atender a cientos de miles de personas afectadas por las explosiones nucleares o la radiación emitida.