México hace un llamado a la República Popular Democrática de Corea para que cese sus amenazas beligerantes, que ponen en peligro la paz y la estabilidad en la península de Corea, en esa región del mundo y a nivel internacional. La insta a retomar la vía del diálogo y la negociación. 

México exhorta a todas las partes a mostrar mesura y a realizar todos los esfuerzos que se encuentren a su alcance para evitar una escalada de la presente situación y para mantener la búsqueda de una solución negociada y definitiva en la Península, sobre la base del principio de la solución pacífica de las controversias.