Como parte de las actividades celebradas en el marco del  II Diálogo de Alto Nivel sobre Migración Internacional y Desarrollo, en la sede de la Organización de Naciones Unidas (ONU), en Nueva York, México presidió, junto con Estados Unidos, una de las cuatro mesas redondas que conforman el programa del evento, en específico la que abordó el tema de “Medidas para asegurar el respeto y la protección de los derechos humanos de todos los migrantes, en particular los de las mujeres y los niños, así como para prevenir y combatir el tráfico de migrantes y la trata de personas y para asegurar una migración ordenada, regular y segura”.

La copresidencia de esta mesa redonda estuvo a cargo del subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), embajador Juan Manuel Gómez Robledo, y de Anne C. Richard, asistente del Secretario de Estado para Población, Refugiados y Migración de Estados Unidos.

El liderazgo de México en este evento confirma el compromiso de nuestro país con el respeto de los derechos humanos de los migrantes, independientemente de su estatus migratorio así como la convicción de que, sin el componente de derechos humanos, las políticas y programas que se diseñen para atender los retos que plantea la migración, estarán incompletos.

“El diseño y la ejecución de estas políticas no pueden obviar el tratamiento especial y diferenciado que merecen los grupos mayormente expuestos a situaciones de alta vulnerabilidad dentro de los flujos migratorios. Me refiero a las mujeres, adolescentes, niñas y niños migrantes”, dijo el subsecretario Gómez Robledo durante su participación.

Destacó que como país que vive intensamente el fenómeno migratorio “y en congruencia con la posición que promovemos en materia migratoria”, México ha  fortalecido y ampliado las acciones de protección, no sólo para nuestros connacionales en el exterior, sino también las dirigidas a asegurar la protección de los derechos de los migrantes que transitan por territorio mexicano, para quienes deciden quedarse y para aquellos que son repatriados.

Como moderador de la mesa, el embajador Gómez Robledo recalcó que uno de los temas más controvertidos en los debates sobre migración internacional es el de los derechos humanos, pero advirtió que los esfuerzos conjuntos de gobiernos, organismos internacionales y el activismo de la sociedad civil, se han traducido ya en el reconocimiento de que el goce de dichos derechos es inherente a la persona, independientemente de su situación o estatus migratorio.

Otros oradores en el evento fueron Jesus Yabes, subsecretario de Relaciones Exteriores de Filipinas; la  Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navy Pillay; y el director ejecutivo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, Yuri Fedotov.

Por parte de la sociedad civil, participaron la presidenta de la Plataforma para la Cooperación Internacional para Migrantes Indocumentados, Michelle Levoy; y la presidenta de Caritas Líbano, Najla Chahda, entre otros.

Durante su intervención, la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Navy Pillay, señaló que a falta de oportunidades de migración regular, los migrantes muchas veces se ven orillados a recurrir a canales irregulares, incluyendo los utilizados por contrabandistas y traficantes. Agregó que las barreras a la migración regular generan vulnerabilidad a la extorsión, la violencia, la discriminación y otras violaciones de derechos humanos.

El Director de la Oficina contra la Droga y el Delito, Yuri Fedotov, señaló que a pesar de los importantes esfuerzos de  la comunidad internacional, aún queda mucho por hacer para detener la esclavitud moderna. Agregó que la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional y sus Protocolos son las principales herramientas con las que cuentan los Estados, pero destacó que se necesitan más recursos y más trabajo para asegurar su aplicación. Dijo que la atención de dichos acuerdos puede no sólo prevenir la trata, sino también promover la cooperación internacional para el enjuiciamiento de los criminales.

En el marco del II Diálogo de Alto Nivel, los Estados Miembros de la ONU adoptaron la Declaración sobre Migración Internacional y Desarrollo, un acuerdo impulsado por México, que incluye aportaciones importantes a la agenda internacional sobre la materia, ya que en virtud del documento acordado, los Estados se comprometen a incluir el tema migratorio en el diseño de la Agenda de Desarrollo Post-2015.

México considera que el II Diálogo de Alto Nivel, que culmina hoy, dará orientación política a los trabajos de la ONU en materia de migración internacional y retroalimentará los debates en el Foro Mundial de Migración y Desarrollo, con miras a encontrar respuestas equilibradas en beneficio de todos los países involucrados, particularmente de los migrantes y sus familias.

Al tomar la tribuna de la Asamblea General en el Diálogo de Alto Nivel, la subsecretaria de Población, Migración y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación, Mercedes del Carmen Guillén, resaltó que dada “la complejidad y magnitud que el fenómeno migratorio presenta en nuestro país, el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto lo ha reconocido como una prioridad de la mayor importancia para el Estado mexicano”.

Subrayó que el carácter transversal del fenómeno migratorio, lo inserta necesariamente en la atención a los grandes retos nacionales que México ha definido y ha emprendido con una agenda consensuada entre las principales fuerzas políticas del país.

Por otra parte, las misiones permanentes de Italia y México ante la ONU encabezaron la noche del jueves un seminario dedicado a discutir diversas dimensiones del fenómeno de niños migrantes. Durante el evento, los participantes expresaron sus condolencias por el naufragio ocurrido el jueves en las costas de la isla de Lampedusa, Italia, en el que murieron más de 90 migrantes.

Además de los Subsecretarios Gómez Robledo y Guillén Vicente, la delegación mexicana al Diálogo de Alto Nivel incluyó a representantes del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia, de la Secretarías de Trabajo y Previsión Social, de Desarrollo Social y del Instituto Nacional de las Mujeres, así como al Embajador de México ante las Naciones Unidas, Jorge Montaño.