Muchas gracias a Laura Vargas, muchas gracias no solamente por estar aquí, sino por el apoyo recibido y el acompañamiento que ofrece el DIF a la atención, a la protección, de los migrantes mexicanos. Muchas gracias, muy buenos días a todos. Agradezco su presencia y les doy la más cordial bienvenida a la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Esta segunda reunión de vinculación convoca a un, cada vez más amplio, grupo de quienes están dedicados a la atención y a las necesidades de las familias migrantes transnacionales. Es una tarea importante; es una tarea complicada; es una tarea que hoy no recae en una sola instancia de gobierno; es una tarea que no recae y que no se puede realizar solamente desde el gobierno y que, por lo tanto, implica la participación comprometida de todos quienes aquí nos dimos cita el día de hoy: gobierno, sociedad civil, diferentes dependencias y distintas organizaciones.

Este encuentro acredita lo importante que es que vayamos generando sinergias entre las autoridades de todos los órdenes de gobierno, entre las organizaciones de sociedad civil y entre una serie de organizaciones de individuos muy comprometidos. De esta forma, el trabajo que aquí realicemos, las experiencias que compartamos, nos van a ayudar a atender mejor los problemas, los retos que los migrantes enfrentan todos los días.

Quisiera reconocer en este espacio la presencia de nuestros colegas de las embajadas y consulados de Costa Rica, de El Salvador, de Guatemala, de Honduras, con quienes el gobierno de México ha tenido intercambios productivos y concretos en materia de migración.

El DIF nacional y los DIF estatales son engranes fundamentales para que este espacio, esta red de atención, funcione adecuadamente. Agradezco de nuevo la presencia de su titular, y frente a ella reitero el compromiso de la Secretaría de Relaciones Exteriores para acompañar su labor a favor de las familias mexicanas.

La representación de la Embajada de Estados Unidos, Laura Dogu, y del Instituto Nacional de Migración, señala también el esfuerzo conjunto que realizamos. Aprecio el trabajo de los representantes de las oficinas de atención al migrante de los gobiernos de los estados que nos acompañan, de los delegados, del Instituto Nacional de Migración y de las organizaciones de la sociedad civil.

También, hago un reconocimiento particular al personal de protección que labora en las delegaciones foráneas de la secretaría. Son, sin duda, una pieza clave en la gestión de los más de 200 mil casos de protección que se atienden cada año. Vale, pues, un reconocimiento muy sentido a ellos.

La cancillería, enfrenta el reto constante de desarrollar más y mejores servicios consulares, hemos desarrollado nuestras capacidades técnicas y humanas, interactuando productivamente con autoridades federales y locales, con sociedad civil, con el sector empresarial.

Nuestra diplomacia consular se aprovecha, no sólo para brindar servicios y empoderar a nuestra diáspora, sino para contribuir al desarrollo en México con el desarrollo de capital humano que acompaña al fenómeno migratorio. Somos país de origen, tránsito, destino, retorno, somos un país en donde la migración hace vida en la frontera, en las dos fronteras. Y hemos sostenido, y esto es un ejemplo de ello, que es un fenómeno que sólo se puede atender de manera integral y de manera corresponsable.

Las medidas administrativas, de las que platicó Laura hace un ratito, anunciadas por el gobierno de Estados Unidos, van a impactar el contexto de nuestro trabajo. Nos van a implicar retos, nos van a implicar oportunidades, pero va a implicar un cambio cualitativo en la forma como interactuamos con los migrantes, que lo van a poder hacer ahora al amparo de un marco jurídico por el que han venido luchando ya por más de 30 años.

Ampliar el programa de acción diferida para los llegados en la infancia; crear un nuevo programa de acción diferida para padres de ciudadanos estadunidenses o residentes permanentes; sustituir el programa que hoy permitía deportaciones indiscriminadas por uno en donde las deportaciones sean solicitadas para ser verdaderas comunidades seguras; lanzar iniciativas para la integración de los migrantes y la ciudadanía, son acciones, sin duda, en la dirección correcta.

No se puede soslayar el impacto que va a tener esa decisión en la dinámica del migrante en los Estados Unidos; en la dinámica de la relación entre Estados Unidos y México; y en la dinámica de la relación de los migrantes, tanto con en el país de origen como con el país que los ha recibido. Por eso hemos expresado nuestra gran satisfacción por esa iniciativa. Va a fomentar nuevas plataformas de vinculación entre quienes hoy son ya empresarios, estudiantes, trabajadores de nuestros dos países. Plataformas que van a provechar este espacio de certidumbre para acercar estos países a través de un vínculo normal, sano, protegido, cuidado, entre comunidades y su gente.

Celebro pues, esta segunda reunión de vinculación que estoy seguro nos va a ayudar a todos a aprovechar este momento para definir mejores esquemas de atención a las familias migrantes. Cambiar la dinámica de la migración y generar estos espacios de mejor gobernanza y atención nos beneficiará a todos, y sin más, les deseo éxito al tiempo de declarar inaugurada esta sesión de trabajo.

Muchas gracias a todos por haber venido y muy buenos días.