La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) lamenta profundamente la decisión de Israel de apropiarse 400 hectáreas de terreno en la zona de Belén, en los territorios palestinos ocupados de Cisjordania, que podrían ser destinadas para la construcción de nuevos asentamientos.

Como lo manifestó el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, la SRE reitera que los asentamientos israelíes en los territorios palestinos ocupados son ilegales, en tanto que contravienen las obligaciones de la potencia ocupante conforme al derecho internacional humanitario, y constituyen uno de los obstáculos principales para las negociaciones de paz.

Esta decisión mina la confianza entre las partes cuando se intenta consolidar un cese el fuego permanente en la Franja de Gaza y se despliegan esfuerzos para reanudar las pláticas directas de paz entre Israel y Palestina.

La SRE insta a Israel a revertir esta decisión y reitera la necesidad de solucionar a la brevedad el problema de fondo en la zona, garantizando el derecho tanto de Israel y de Palestina a vivir en paz y seguridad y dentro de fronteras internacionalmente reconocidas.