México, D. F., a 22 de agosto de 2013
Los derechos de los jóvenes mexicanos se encuentran vulnerados por la pobreza, falta de empleos y exclusión de las oportunidades educativas, y los dejan fuera del proyecto nacional, afirmó la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles Berlanga, durante la presentación de la Primera Encuesta Iberoamericana de Juventudes, realizada por la Organización de las Naciones Unidas y el Instituto Mexicano de la Juventud (Imjuve).

En el auditorio de la sede mexicana del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la titular de la Sedesol dijo que en un país con 20.2 millones de jóvenes (la cuarta parte de la población), el reto consiste en convertir el bono demográfico en factor de desarrollo económico y social, y evitar que se convierta en desafío o pesadilla.

Acompañada por Marcia de Castro, coordinadora residente en México del Sistema de las Naciones Unidas, y por el titular del Imjuve, José Manuel Romero Coello, la funcionaria federal se pronunció por impulsar acciones concretas a favor de los jóvenes, en un marco incluyente, de igualdad y de ejercicio pleno de sus derechos, tanto en el medio rural como urbano, para insertarlos en el desarrollo social y económico del país.

Explicó que de acuerdo al Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (Coneval) hoy 21.2 millones de niños y jóvenes viven en pobreza, y 4.7 millones se encuentran en pobreza extrema.

Aunado a esto, mencionó que 6 de 10 jóvenes de entre 15 y 24 años de edad no asisten a la escuela, lo que los coloca en una condición de alta vulnerabilidad, y a ello hay que agregar a los millones de niños que hoy están sin clases porque sus maestros se niegan a ser evaluados.

“Hoy, 12.4 millones de jóvenes no van a la escuela y no formarán parte del bono demográfico, pero posiblemente estarán en la economía informal y la delincuencia”, advirtió.

Ante ello, la secretaria Robles Berlanga urgió a tener educación de calidad para formar capital humano y con opciones de trabajo, para que el fin último de los jóvenes sea la migración hacia los Estados Unidos. Hoy 7 de 10 migrantes que van al otro lado de la frontera tienen entre 15 y 24 años.

Explicó que 36 por ciento de los delitos reportados en México son cometidos por personas de entre 12 y 25 años, en un entorno de víctimas y victimarios, donde persiste un ambiente de desigualdad que genera encono y fractura del tejido social, debido a la falta de oportunidades.

Ante esta realidad, la titular de la Sedesol se pronunció por “hacer efectivos los derechos de la juventud, indispensables para que ejerzan su ciudadanía: a la educación, la salud, el empleo, a formar una familia y a participar en la vida política cultural”.

Afirmó que se deben diseñar políticas públicas incluyentes, destinadas a fortalecer los alcances y potencial de este sector, como es el propósito y compromiso del presidente Enrique Peña Nieto, a través de las diferentes dependencias, programas y estrategias, como la Cruzada Nacional Contra el Hambre.

Ejemplificó que con la Cruzada se está llegando a las comunidades rurales más marginadas, donde hay niñas de 12 y 14 años que están embarazadas o ya tienen hijos, donde todavía los padres venden a las mujeres desde temprana edad, así como a los centros urbanos, donde la falta de oportunidades de incorporación y desarrollo se traduce en fractura del tejido social y delincuencia.

Al señalar que México tiene una oportunidad demográfica inigualable para aprovechar el potencial de sus jóvenes, la secretaria Robles Berlanga pidió “aprovechar el bono demográfico para convertirlo en factor de desarrollo económico y social, como han hecho países avanzados”, pero se requiere invertir y aprovechar mejor los recursos.