Con el nuevo andamiaje institucional instruido por Rosario Robles Berlanga, la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) dejó de ser una mera operadora de programas para recuperar su carácter de entidad rectora de la política social, afirmó Enrique González Tiburcio, coordinador de asesores de la dependencia y secretario técnico del Gabinete Social México Incluyente, durante su intervención en la Reunión de Oficiales Mayores y Homólogos de la Administración Pública Federal.

En el patio central del Museo Interactivo de Economía (Mide), en una reunión presidida por Emilio Zebadúa González, Oficial Mayor de la Sedesol, quien recibió y dio la bienvenida a los 40 asistentes procedentes de las diferentes secretarías de Estado y dependencias de la Administración Pública Federal, González Tiburcio explicó que el nuevo papel de la Sedesol es conducir la política social del Gobierno de la República en su tránsito progresivo hacia la universalización de los derechos, promoviendo al mismo tiempo que cada dependencia asuma la parte que le corresponde.

El funcionario federal resaltó que la política social de nueva generación del Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto se enfoca a alcanzar una sociedad de derechos y, para ello, se ha recuperado el concepto de movilidad social, perdido durante los últimos 18 años.

Agregó que con este nuevo enfoque de política social se busca cerrar tres brechas: la urbana-rural, la indígena-no indígena y la del ingreso entre los deciles más altos y los más bajos de la población mexicana.

González Tiburcio destacó además que esta nueva visión del desarrollo social busca pasar a una política de derechos sociales y humanos, consagrados en la Constitución pero que no son vividos, por lo que ahora ya no se habla de beneficiarios sino de titulares de derechos.

Para ello, abundó, se rediseñaron los programas sociales, como el de Desarrollo Humano Oportunidades, que ahora tendrá salidas productivas para hacerlo aún más efectivo en el combate a la pobreza.

Asimismo, explicó que otro cambio relevante en la política social es que ahora se construye desde abajo con base en dos ejes muy importantes: el territorio y la participación social. Con ello se ha pasado de la ventanilla al trabajo en el territorio, lo que permite empatar la demanda social con la oferta institucional y contar con 55 mil promotores comunitarios encargados de levantar las demandas sociales.

Al referirse a la Cruzada Nacional Contra el Hambre, el funcionario federal enfatizó que no es toda la política social del presidente Enrique Peña Nieto sino que ahí inicia y la calificó como un instrumento muy importante para reconstruir los canales entre los tres órdenes de Gobierno, las secretarías de Estado y las diferentes dependencias.

Detalló que de un universo de 7.01 millones de personas en pobreza extrema alimentaria se atiende ya al 50 por ciento, es decir, a 3.4 millones de personas que viven en 405 municipios. En este 2014 se atenderá a otro 25 por ciento y para 2015 al 25 por ciento restante, con lo que el año entrante se cubrirá al 100 por ciento de la población objetivo en todo el país.

Finalmente, González Tiburcio explicó que se ha impulsado el federalismo social con las reformas al Ramo 33, particularmente al Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS), que presentaba problemas de eficacia, fiscalización y transparencia. Para ello, aclaró, se preparó un catálogo de obras y acciones que permitirá ejercer con mayor eficacia estos recursos tan importantes dado que ocho estados concentran 70 por ciento de los recursos y 75 por ciento de las carencias. 
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