Entre la belleza de Cacahoatán y el volcán de Tacaná, a hora y media de Tapachula, existe una comunidad que sorprende al visitante por las condiciones mínimas de techo y alimentación en que viven sus habitantes, en abierto contraste con la belleza natural propia de Chiapas, refiere el fotógrafo Abelardo Etson Cisneros.

Ganador del Primer Concurso Nacional de Fotografía “México sin Hambre”, convocado por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), en conjunto con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) y el Centro de la Imagen.

El fotógrafo descubrió en ese lugar la parte feliz y a la vez triste del sureste mexicano, pues sus imágenes muestran la vegetación del lugar y la viveza de los colores que envuelven a Chiapas, pero también la pobreza extrema de sus habitantes, pobreza que se refleja, incluso, en sus miradas.

“He sido testigo de cómo los habitantes han enfrentado las carencias: falta de comida, luz, agua y vivienda digna, sólo por mencionar algunas”, relata Abelardo; “la vida de los niños transcurre casi igual que los adultos, pues igual tienen que apoyar a sus padres en las actividades agrícolas y, además, caminar hasta 40 minutos para asistir a la escuela”.

“Pero, por otro lado, esta zona es mágica: la vista al río es impresionante y admirar los cultivos de café hacen que te conviertas en un amante de la naturaleza”, relata entusiasmado.

Explicó que la imagen ganadora del certamen se hizo de forma circunstancial, ya que fue llamado por los propios niños para que les tomara una foto.

“Siempre regreso al mismo lugar. Ya los conozco y me gusta ver cómo van creciendo. El objetivo de mis fotos es crear conciencia y por eso trato de exponerlas en donde tengo oportunidad, como en el mercado de Tuxtla Gutiérrez o publicarlas en algunas revistas”, agregó.

Ahora, su foto será mostrada al público a partir de la semana del 8 de julio, en el portal www.sinhambre.gob.mx, junto con otras fotografías ganadoras.

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