Lo que no sabe el jefe de gobierno, y de trascender implicará que ya nadie nos invite a que esta Comisión sesione en su estado, es que ésta, que es la segunda comisión que yo presido, se celebró la primera en la ciudad de Chihuahua.

Y el día que sesionamos en Chihuahua hizo un viento atípico y congelado, entonces se me hace que es la Comisión la que está trayendo estos vientos huracanados, señor jefe de gobierno. Sesionaremos después.

Segunda y tercera sesión de esta Comisión serán en Baja California Sur y en Guerrero, esperemos que ambos estados tomen providencias para que esta Comisión, con los vientos de cambio que trae consigo, los vientos de entusiasmo por trabajar juntos, no vayan a afectar el clima también de esas entidades.

Estamos muy agradecidos con la Ciudad de México, que hoy de manera generosa nos recibe. Hoy es la primera vez en mucho tiempo que esta Comisión sesiona en la Ciudad de México, es la primera vez que sesiona en su historia en la Ciudad de México, en ocasiones anteriores habíamos sesionado en el D. F. Y de nuevo, pues estos son vientos de cambio los que aquí se respiran.

Quiero reconocerle al Doctor Miguel Ángel Mancera esta gran disposición para trabajar junto con la Sedesol. Pero juntos también, en el marco de la Comisión, para que la ciudad aporte como siempre lo ha hecho lo que en materia de desarrollo social está haciendo, en algunos casos de manera pionera y en muchos casos con resultados extraordinarios.

Cuando nos juntamos en Chihuahua revisamos uno por uno los indicadores, nos dimos a la tarea de suscribir convenios marco para que trabajáramos juntos, para que todos hiciéramos de esos indicadores la forma de evaluar el progreso que estábamos alcanzando.

Hoy que firmamos con la Ciudad de México, hacemos ya 30 convenios de cooperación, faltan ya solamente dos estados. Y en todos hemos trabajado puntualmente para revisar qué tenemos que hacer para ir transformando el rostro de pobreza que se sigue viendo en el país.

Y hemos detectado dos grandes vertientes: una primera vertiente que bien podría catalogarse como carencia, que es la carencia de información. Hemos venido detectando que mucho del despliegue que se hace desde el gobierno, y desde los gobiernos, ha tenido dificultades para ser efectivamente comunicados.

La medición de pobreza en México se hace en la cabeza del ciudadano, no se hace ni en el escritorio del burócrata ni con la información de las diferentes instancias administrativas, se hace preguntándole al ciudadano lo que experimenta y siente, lo que conoce, lo que sabe.

Y es importante, cómo funcionarios integrantes de esta Comisión, que esto lo dimensionemos y trabajemos para irlo subsanando. Esta carencia de información es transversal y aparece como un elemento relevante en cada una de las carencias que medimos.

Nos va a costar mucho trabajo combatir la carencia en educación, nos va a costar trabajo combatir el rezago educativo si no logramos transmitir que la pre primaria, por ejemplo, es importante, que es obligación del Estado proveerla y que es en beneficio de la familia, y de la niña o el niño, asistir.

No vamos a combatir la carencia a la salud si no logramos transmitir, como ahora aquí comentó el jefe de gobierno, que todos los estudiantes de media superior y superior tienen derecho a asistir en la seguridad social cuando van a instituciones públicas.

Eso implica que cuando un estudiante que no sabe que tiene ese derecho se enferma, ese estudiante se empobrece y la enfermedad gravita sobre el patrimonio de su familia.

No vamos a lograr combatir las carencias y construir un México incluyente, si no logramos transmitirle a los trabajadores qué implica tener seguro social, qué implica la cobertura de incapacidad o la posibilidad de ahorrar para el retiro.

No vamos a poder lograr un México incluyente si no convergemos en los diagnósticos, si no les compartimos nuestras bases de datos, si no identificamos y acordamos dónde tenemos quehacer y qué es lo que falta en cada una de las viviendas, en cada una de las familias en las que nos estamos desplegando.

Debemos de estar a la altura de la prueba que implica preguntarle al ciudadano cómo se encuentra en materia de pobreza. Y estoy cierto y me consta del compromiso, del empeño, de la creatividad, del entusiasmo de quienes aquí están, para lograr transformar esas historias de vida.

Nos sentimos muy complacidos de que nos acompañen funcionarios de otras Secretarías, nos sentimos muy agradecidos de que esté también presente el Legislativo, juegan un papel muy importante, no solamente en la supervisión de los programas de su desahogo de su ejercicio, sino en la retroalimentación de los avances que vamos alcanzando, en traernos pulso de lo que están sintiendo sus representados.

Nos sentimos muy contentos hoy de que esté Iris Mendoza, que se estrena como presidenta de la Comisión de Desarrollo Social de la Cámara de Senadores, y nos sentimos muy contentos de darle la bienvenida de nuevo a quien ha sido presencia permanente desde diferentes trincheras en el desarrollo social del país, a Javier Guerrero.

Yo les agradezco mucho que estén aquí en la ciudad, les agradezco mucho el muy buen trabajo que ya hemos venido desempeñando juntos y la convicción plena de que esta Comisión será útil para que sigamos caminando con la misma visión y con la misma unidad de propósito.

Quisiera agradecerle al jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera, que nos haya acompañado, no solamente en la firma, sino en la inauguración de los trabajos de esta Comisión, decirle al jefe de gobierno que se quedará muy bien representado por su secretario de Desarrollo Social, y que las experiencias exitosas de la ciudad serán bienvenidas para sumarlas al acervo de política pública sobre el que habrá de ponderar, de discutir, de reflexionar, esta Comisión.

Muchas gracias a todos por estar aquí, muchas gracias al jefe de gobierno de la Ciudad de México por habernos acompañado y despidámoslo con un fuerte aplauso agradecidos por su anfitrionía.