Muchas gracias, muy buenas tardes, todas y todos ustedes.

Muchas gracias, señores delegados, señores funcionarios del gobierno de Veracruz. Señor delegado de Desarrollo Social, señor gobernador.

Al señor gobernador Duarte, un recuento de mi trayectoria. Este podría haber sido un recuento compartido porque en cada uno de estos desempeños tuve oportunidad de coincidir con Javier Duarte y de trabajar juntos en ánimo de transformar la realidad de nuestro país y la realidad de Veracruz.

Nos conocimos cuando yo era funcionario de la Financiera y él, subsecretario de Ingresos del estado de Veracruz. Desde entonces los dos hemos hecho un buen recorrido, en donde nos hemos acompañado y estoy yo hoy públicamente muy agradecido con él.

Somos los dos padres de familia, a los dos nos anima el hecho de que nuestros hijos hereden de nosotros un mejor país del que nosotros tuvimos. Eso nos implica un proceso de construcción diario de una política pública que ayude a que el país sea diferente.

La prosperidad y la inclusión son dos caras de la misma moneda. No podemos generar condiciones de prosperidad si no generamos condiciones de inclusión y un México en el que no están incluidos todos tendrá dificultades también para construir la prosperidad que requiere.

¿Qué vemos hoy en el estado de Veracruz? Vemos un Veracruz en donde quien está incluido, quien participa de manera plena en su desarrollo, genera en la mayor parte de las ocasiones ingresos suficientes para estar por arriba de la Línea de Bienestar.

Cuando un veracruzano se despierta sin tener ninguna preocupación por su alimentación, se levanta tranquilo de que podrá alimentarse y llevar alimentos a su familia. Cuando un veracruzano vive en un hogar digno al que le llegan servicios, cuando un veracruzano sabe que su salud está asegurada y que si ésta se quebranta no implicará un quebranto en su patrimonio, cuando un veracruzano tiene acceso a la educación, puede seguir en la escuela y desde ahí adquirir los instrumentos suficientes para perseguir sus sueños, en ese Veracruz en donde en estas seis dimensiones el veracruzano puede ejercer a plenitud sus derechos, siete de cada diez tienen capacidad de generar ingresos que están por arriba de la Línea de Bienestar.

Pero cuando en Veracruz no están asegurados ninguno de estos seis derechos, pues es una realidad que aflige todavía a algunos veracruzanos. Esos veracruzanos en menos de uno de cada diez casos tienen capacidad de generar ingresos por arriba de la Línea de Bienestar.

¿Qué nos ocupa, entonces, como gobierno federal y como gobierno local, gobernador del estado, sus funcionarios, presidentes municipales y sus funcionarios? Nos ocupa el asegurar un ejercicio pleno de estos derechos, nos ocupa construir un Veracruz en donde, como dijo el gobernador, el Seguro Popular no solamente se asegure como un derecho, sino que se pueda utilizar.

La seguridad social acompaña un trabajo y se sepa cómo podemos sacarle provecho a ese paquete previsional, en donde todos los días trabajemos por hacer realidad el que el veracruzano llegue a una vivienda digna y que tenga servicios en su vivienda.

En que sepan los veracruzanos que la alimentación no debe ser una preocupación y que cuando enfrenten retos encontrarán la mano amiga del gobierno federal y el gobierno estatal, de los gobiernos municipales o de la sociedad civil, como vimos ahorita en el Banco de Alimentos que estará atento a ayudarles en su dificultad.

Un Veracruz en donde el acceso a la educación y a los instrumentos que la educación permite sea moneda de curso legal y podamos acreditarlo en el mercado laboral. Lo menos que pide el mercado laboral para ofrecer oportunidades en el sector formal es una educación primaria o secundaria, y lo menos que esperan los veracruzanos de nosotros es que podamos generar condiciones para así lograrlo.

No se puede generar esta transformación a la que nos convoca el presidente Peña Nieto si no nos coordinamos. No existe otra vía para construir un México distinto que la del diálogo y la construcción de acuerdos entre niveles de gobierno, que la convocatoria amplia entre niveles de gobierno, con la sociedad civil y el sector empresarial, con la construcción desde lo local de las condiciones del México que necesitamos.

Estas no son políticas que se dictan hoy desde el centro, desde una oficina de la Ciudad de México y que se pretenden generalizar en el país. Estas son mejores prácticas que se dialogan, que se identifican, que se coordinan, que se diseñan desde lo local entendiendo la especificidad y los retos que tiene cada comunidad y cada entidad.

La clave entonces es la coordinación, la suma de esfuerzos, la sinergia entre las autoridades de distintos niveles de gobierno para que podamos potenciar las acciones de desarrollo social.

Y lo que queremos lograr es que estos cambios económicos, estas reformas que se han logrado en México, se traduzcan en espacios de mejor inclusión.

Eso es lo que está de fondo en el convenio que acabamos de suscribir: una firme voluntad del gobierno federal y del gobierno del estado de Veracruz, de que podemos trabajar juntos para construir, al mismo tiempo, un Veracruz próspero y un Veracruz incluyente.

Y quisimos poner especial acento en una convocatoria, que por primera vez se hace y se concreta, y que queremos agradecer mucho a Alfredo Llorente que participe de ella. Alfredo Llorente ha hecho y ha encabezado enormes esfuerzos, desde el Gobierno de la Republica a través de la Campaña Nacional de Alfabetización y Abatimiento del Rezago Educativo.

Campaña ya vigente, campaña que está buscando primero alfabetización, pero además de la alfabetización que los mexicanos que no han terminado su educación primaria lo hagan y quienes no han terminado su educación secundaria lo hagan también.

¿De qué tamaño es el reto que tenemos en Veracruz? Hay dos millones de veracruzanos que enfrentan rezago educativo por no haber terminado la primaria o la secundaria. Esos dos millones de veracruzanos requieren y esperan un esfuerzo de sus autoridades para generar las condiciones necesarias para que puedan acreditar este nivel de conocimientos, y con ellos presentarse y utilizarlos para presentarse en la búsqueda de empleos formales en la construcción de alternativas de prosperidad.

A ese esfuerzo hoy se están sumando 28 instituciones del estado de Veracruz. Es el primer convenio de esa naturaleza que se suscribe, tiene el potencial de movilizar 60 mil estudiantes. Tiene el potencial de que los jóvenes sean parte de esa transformación, y con ello ganamos por las dos vías; ganamos porque acercamos la capacitación a quien lo requiere, y él podrá ostentarse como una como una gente, como un ciudadano pleno que tiene los conocimientos necesarios para una inserción plena igualmente en el mercado laboral.

Pero al transformar la vida de quien está siendo capacitado se transforma también la vida del que está haciendo la capacitación. Que sabe que su con su esfuerzo, que sabe que su compromiso social está ayudándole a un paisano, está ayudándole a un conciudadano a tener un mejor entorno de oportunidades.

Y la satisfacción que habrá de darle el sumarse a este esfuerzo lo hará a él también un mejor ciudadano.

Y yo me planteo, para terminar, si somos capaces de ir a Europa y ganar ahí concursos de robótica y poner el nombre de Veracruz y de México en alto, ¿que no seremos capaces de transformar la realidad de los veracruzanos empoderándolos con educación primaria y secundaria? Yo estoy seguro que sí, y en ese esfuerzo y a esa convocatoria le agradezco al gobernador Duarte que se sume de manera entusiasta.

Muchísimas gracias.