Muy buenas noches tengan todas y todos ustedes.

Me asegura Liliana que no nos va a llover en lo que dura la sesión, y nos asegura también que a partir del año que entra habrá de remodelar estas instalaciones para que podamos venir acá con la certeza, no solamente de ver bonitas artesanías, sino de hacerlas en un entorno en donde no tengamos ningún tipo de filtración.

Yo vine a este evento fundamentalmente a reconocer ciertamente el trabajo de Fonart, el trabajo de los artesanos, pero el involucramiento de una empresa como Coppel. Este es un espacio, el de agradecerle a una empresa como Coppel, en el que me he encontrado en diversas oportunidades antes.

Me ha tocado agradecerle mucho a Agustín y a Coppel por el papel destacado, por ejemplo, que jugaron en la distribución de focos ahorradores hace algunos años, cuando por esa vía se pretendió generar eficiencia energética.

Me ha tocado agradecerle a Coppel, a Agustín en lo particular, los esfuerzos que ha hecho en materia de inclusión financiera en beneficio de los más pobres.

Esos segmentos que muchas veces están ayunos de atención por parte del sector financiero, hoy reciben en Coppel posibilidad de inclusión financiera en la capacidad de ahorrar, en la capacidad de planear para una pensión, en la capacidad de acceder a créditos por pequeños montos con los que financiar sus sueños.

Me tocó también agradecerle mucho a Coppel por el destacado papel que hacía como una empresa con una vocación cada vez más internacional, que generalizaba y exponía sus mejores prácticas al mundo.

Y hoy me toca agradecerle en un papel, y que pone de relieve el interés y la mexicanidad que tiene y que siempre exhibe Coppel. Para los artesanos que está apoyando, la navidad llegó en mayo cuando Coppel hizo el pedido que ahora se está entregando.

Pongo en perspectiva lo que implica el presupuesto de Fonart, que habrá de ser el más alto que haya tenido en los últimos años y que hoy anunciamos con gusto, fue de 226 millones de pesos. Eso implica que en los últimos cinco años Coppel ha hecho pedidos al sector artesanal por el equivalente casi del diez por ciento del presupuesto de un año de Fonart.

Este no es un monto pequeño y es un monto que permite a mil familias tener certeza de que lo que captan con la mente, amoldan con el corazón y expresan con sus  manos, iba a tener cabida en la actividad comercial navideña de Coppel.

Son mil familias que trabajaron con esa certeza. Son mil familias que no tenían que preocuparse más que por su expresión creativa y no por la comercialización de su producto. Son mil familias que en tres estados trabajaron de manera empeñosa y que hoy van a poder con su trabajo, en alianza con Fonart y Coppel, dejar un pedazo de esa visión en los hogares de quienes adquieran estas artesanías o de quienes las reciban.

Son 87 mil piezas, 87 mil hogares, 87 mil espacios dentro del hogar, que hoy pueden recrearse con un pedazo del corazón, de la mente y de las manos de los artesanos mexicanos. Y eso no hubiera sido posible si no tuviéramos de por medio el trabajo comprometido de los servidores públicos de Fonart, el trabajo creativo, la emoción, la sensibilidad, el talento de nuestros artesanos, pero la emoción de una empresa con inclusión social y de un empresario con sensibilidad como Agustín Coppel.

Y venía yo lisa y llanamente a testimoniarle ese aprecio y esa admiración. Muchas gracias a todos por acompañarnos.


FOTO 1 Secretario Meade durante el evento  Coppel y Fonart unidos por el desarrollo artesanal de M xico jpg