Muchas gracias y muchas felicidades a Gustavo de Hoyos. Hacemos votos por una labor fructífera al frente de la Coparmex.

Son 86 años de hacer empresa, 86 años de contribuir con México generando empleo, generando prosperidad.

Coparmex explica casi la tercera parte del PIB, casi la tercera parte de los empleos formales que el país genera, agrupa a 36 mil empresas, y desde su misión deja muy en claro que no basta la función creadora de empleo, sino que esta función creadora de riqueza debe de hacerse con responsabilidad social.

Eso hace que se abra un espacio muy natural de trabajo coordinado entre la Sedesol y Coparmex. Nos mueven al final los mismos objetivos, el reconocimiento de que es a través de la generación de empleo, a través de la creación de prosperidad, que podremos generar condiciones de inclusión en el país.

El objetivo del convenio es que compartamos, tanto la Sedesol como la Coparmex, el mismo conjunto de indicadores, el mismo conjunto de información, y que identifiquemos en las empresas labores que puedan coadyuvar a abatir carencias en la forma en la que las mide Coneval.

Pero atrás de estos indicadores que juntos nos estamos proponiendo abatir lo que hay son rostros humanos, historias de familia que podemos cambiar.

Atrás del indicador de educación, por ejemplo, ahí hay una niña, un niño, que no está yendo a la escuela, un adulto que no tuvo oportunidad de terminar la primaria o la secundaria y que, por lo tanto, está condenado a desarrollarse fuera del sector formal productivo que generalmente requiere como mínimo esta certificación para acceder a un empleo.

Atrás de los indicadores está un mexicano que se preocupa por su salud y que no tiene quién lo atienda, un mexicano que no tiene seguridad social, o un mexicano que teniéndola no sabe cómo ejercerla y por lo tanto, a pesar de tener el derecho no lo ejerce. Y la salud cuando se quebranta afecta su patrimonio y el patrimonio de su familia.

Un mexicano que no tiene acceso al mundo formal porque no tiene servicios en su vivienda, un mexicano que tiene que recolectar madera para calentarse o cocinar, un mexicano o mexicana que tiene que salir de su hogar para ir por agua y calentarla antes de poderla usar para cocinar o para lavar su ropa.

Un México con el que ya no estamos de acuerdo, un México que no es compatible con la misión, con la visión de Coparmex, y que no es compatible con la aspiración del gobierno del presidente Peña Nieto.

Pero un México que no vamos a poder transformar excepto que lo hagamos de la mano y lo hagamos de forma compartida. Que trabajemos con la emoción del compromiso social que siempre ha caracterizado a Coparmex.

Aquí están alrededor de la mesa quienes han sido arquitectos importantes de nuestra economía social. Un trabajo incansable de Antonio Sánchez Díaz de Rivera que se plasmó en ley, que le dio forma al Instituto Nacional de Emprendedurismo Social que pronto, si así lo define el Senado, formará parte de los instrumentos con los que cuente Sedesol en un reconocimiento explícito de que no puede haber prosperidad sin economía social.

Una institución que se habrá beneficiado del liderazgo de Gerardo Aranda que puso en él emoción, temple y que entregó muy buenos resultados. Pero podemos recorrer la mesa y señalar historias de vida que han tenido éxito no solamente en la empresa, sino impacto en la forma como hacemos desarrollo social desde la empresa.

Por todas esas razones, para Sedesol es motivo de gran orgullo y de gran importancia el que podamos firmar este convenio porque empieza a ser realidad la convicción de que la pobreza nos implica a todos en el esfuerzo por superarla.

De que no es una tarea sólo del gobierno federal, sólo de un nivel de gobierno y que habremos de ser exitosos si contagiamos de este entusiasmo y de esta convicción a empresa, a sociedad civil, a gobierno federal y a los diferentes niveles de gobierno. Y la disposición de firmar este convenio, de que el sector empresarial haga suyos los indicadores y la forma de medirlo, y que le ponga apellido a la responsabilidad social haciéndola amiga de la inclusión, es algo que Sedesol y el gobierno del presidente celebramos y agradecemos.

Muchas gracias a Juan Pablo Castañón. Muy buena suerte en lo que el futuro le depare, que habrá de ser muy importante para el país, y muy buena suerte también para Gustavo de Hoyos, que con su liderazgo estoy cierto, habrá de seguir reivindicando los valores que Coparmex representa, de crear empleo y crear riqueza, pero hacerlo siempre con responsabilidad social.

Muchas gracias.