Chilpancingo, Gro., a 18 de septiembre de 2013
La secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles Berlanga, aseguró que los albergues temporales habilitados para atender a la población afectada por la tormenta tropical “Manuel” van a permanecer abiertos y operando de manera constante “hasta que el último de los damnificados lo necesite”. 

La titular de la Sedesol acompañó al presidente Enrique Peña Nieto y al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, durante un recorrido que realizaron por las zonas afectadas por el meteoro, donde también supervisaron el albergue del Imjuve, sitio en el que dialogaron con las familias para garantizarles que en los refugios habrá techo, agua y comida caliente en tanto no se resuelva la situación de emergencia en que viven miles de afectados y puedan regresar a sus vidas con la mayor normalidad posible.

Robles Berlanga informó al titular del Ejecutivo Federal, así como a la población que en esos momentos ocupaba dicho albergue, que ya se puso en marcha el Programa de Empleo Temporal Inmediato (PETI) por parte de las secretarías de Desarrollo Social y de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, a fin de que las personas damnificadas en Guerrero obtengan un ingreso por limpiar las calles y sus casas.

Ya en conferencia de prensa, la titular de Sedesol anunció que a partir de hoy miércoles, de manera conjunta con el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, y del gobernador Ángel Heladio Aguirre, recorrerá el resto de las regiones afectadas por el fenómeno climatológico, como las costas grande y chica, la montaña, la zona centro y la región norte del estado.

La funcionaria federal anuncio también que en coordinación con el Ejército, la Marina y la Policía Federal Preventiva se “reforzarán todos los operativos de vigilancia, a partir de la llegada de un número mayor de elementos que llegarán a apoyar en todas las tareas del Plan DN III”. 

La secretaria informó que en colaboración con los tres órdenes de gobierno se reforzará el abasto de agua y alimentos para garantizar a la población los víveres esenciales para superar la emergencia en el menor tiempo posible. 

También dio a conocer la instalación inmediata de módulos de atención por parte de personal de la Secretaría de Desarrollo Social a efecto de elaborar el padrón de damnificados e identificar las pérdidas materiales registradas por el paso de la tormenta tropical.

Antes, la funcionaria federal, junto con el subsecretario de Desarrollo Comunitario y Participación Social, Javier Guerrero García, y la delegada en Guerrero, Laura Ocampo, recorrió albergues en Chilpancingo, donde aprovechó para dialogar con los soldados del Ejército encargados de preparar la comida caliente.

Después de afirmar que “los albergues no se van a retirar hasta que el último de los damnificados resuelva su situación”, la titular de la Sedesol, Rosario Robles Berlanga, informó que seguirá con la supervisión de las acciones del plan emergente instrumentado en Guerrero, junto con los representantes de los gobiernos federal, estatal y municipales.

En la capital del estado, cientos de damnificados permanecen en los albergues debido a los efectos de la tormenta tropical “Manuel”, que dañó el patrimonio de las familias guerrerenses.

Resaltó que una vez atendidas las necesidades básicas de la población, el siguiente paso será revisar las viviendas para poder asignar los apoyos correspondientes, para lo cual se censará casa por casa, como lo instruyó el presidente de la República, Enrique Peña Nieto.

Personal de la Sedesol contacta con los presidentes municipales de Guerrero para coordinar los esfuerzos en beneficio de la población afectada.