México, D.F., a 9 de abril de 2013

INTERVENCIÓN DEL RECTOR DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO, JOSÉ NARRO ROBLES, DURANTE LA FIRMA DEL CONVENIO GENERAL DE COLABORACIÓN SEDESOL - UNAM.

 Muchas gracias.
Si me permiten ustedes tener una intervención sólo para subrayar una de las cosas que ya se dijeron con mucha claridad y contundencia.
Celebro que el día de hoy tengamos esta firma, por muchas razones.
De una parte, porque se trata de un compromiso que estamos estableciendo entre una instancia del gobierno de la República y la Universidad Nacional Autónoma de México, en favor de causas fundamentales para nuestra sociedad, para nuestro país. En segundo, porque me da mucho gusto, y lo digo con toda claridad, que tengamos la capacidad de escuchar a la secretaria de Desarrollo Social reconociendo una realidad.
A veces le cuesta a uno mucho trabajo entender cómo vamos a resolver problemas, si no los diagnosticamos, si no lo reconocemos. Y los problemas que hoy nos tienen en la mesa, señora secretaria, son problemas de México de siempre. Y lo que nos preocupa a muchos es que pasan los años y ahí están los mismos problemas, y a veces agravados.
Y empezamos a ver, entonces, con quién en la historia nos ponemos a debatir para responsabilizarlo. Y este es un problema histórico, secular en México: la pobreza, la desigualdad, la exclusión.
 Lo que no es admisible es que en 2013, con el potencial que tiene este país, vivamos todavía esa vergonzante realidad, esa dolorosísima condición de pobreza extrema de millones de mexicanos. De millones de mexicanos que, además, descienden de otros muchos que también vivieron esa realidad, y de los abuelos y de los antepasados.
Entonces, como que llega un momento en el que una sociedad debe decir hasta aquí. Y yo creo, y lo digo con plena responsabilidad, que éste es el momento de decir ya no.
Por eso, yo creo que se equivocan quienes quieren regatearle posibilidad alguna a estos millones de mexicanos que viven en estas condiciones, particularmente por razones políticas.
La política no puede ser sino un gran instrumento al servicio de las causas de la sociedad. Y ésta, la de Cruzada Contra el Hambre, tiene que ser una de las mejores causas.
Porque aquellos que casi por accidente han padecido en alguna oportunidad hambre, tienen que entender la condición en la que viven mexicanos para quienes la realidad cotidiana es esa.
Pensar que en este país, como se registra, cada año mueren miles de mexicanos en razón de la desnutrición, nos tiene que parecer inadmisible. Absolutamente inadmisible.
Y en esa condición, la Universidad Nacional Autónoma de México abrirá, efectivamente, un programa particular dentro de una estrategia que hemos probado, que hemos desarrollado, que hemos validado y que nos hemos dado cuenta que convoca a muchos jóvenes.
A muchos jóvenes interesados en participar de manera multidisciplinaria, alrededor de temas y problemas bien identificados, y en donde además se pueden conjuntar la voluntad, la capacidad, el esfuerzo de la política pública.
Entonces, a mí me da mucho gusto, por eso, suscribir este documento general y este documento específico para invitar y convocar a los jóvenes universitarios a que puedan realizar su servicio social alrededor de esta estrategia. 
Tenemos que conseguir que el conjunto de la sociedad, que no sólo las estructuras gubernamentales y ni siquiera sólo las estructuras públicas participen, se involucren, se comprometan y se apropien de un compromiso de esta naturaleza: sacar a los mexicanos, que históricamente han vivido en esas condiciones, y este año vamos a celebrar 200 años de la expresión de Morelos en Los Sentimientos de la Nación.
Nosotros vamos a hacer una gran convocatoria, porque esto condujo al país a la primera Constitución, la Apatzingán de 1814. atemperar los excesos, la polarización que se daba entre la pobreza extrema y la opulencia que había dejado, por cierto, asombrado a Humboldt cuando realizó en 1813 una visita a nuestro país.
Le impresionaban los contrastes.
Y dijo en alguna frase en aquel ensayo, se preocupaba, si acaso habría una nación más desigual que México.
Y resulta que 210 años después, 220 años después, más de dos siglos después, vivimos esas contradicciones.
Entonces, a mí me da mucho gusto que podamos intentar sumar esfuerzos y que, como usted lo dijo con mucha claridad, tratemos de poner al servicio de las causas sociales a los expertos, a los conocedores, las metodologías, las evaluaciones, los diagnósticos, y la capacidad de los jóvenes.
Yo le tengo mucha confianza y mucha fe a que este país va a salir adelante, porque tiene una enorme fortaleza.
Gracias por dejarnos participar en esta tarea y tengan la certeza de que vamos a seguir, estoy seguro, suscribiendo a partir de este convenio, Convenios específicos para atender asuntos y temas que preocupan a todos y que ustedes, desde Sedesol, los tienen como parte de las políticas públicas para el desarrollo social, para el desarrollo de nuestra nación.
Entonces, muchas gracias.
ooOoo