México, D.F., a 9 de abril de 2013

Intervención de la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles Berlanga, durante la firma del Convenio General de Colaboración Sedesol UNAM.

Muchísimas gracias, señor Rector.
Muchísimas gracias a todos ustedes.
A mí me da mucho gusto volver a verlos después de tantos años, compañeros.
Medios de comunicación, porque nosotros estamos transmitiendo aquí a todos nuestros compañeros que cubren la fuente; ahora sí que están del otro lado de la cámara, escuchándonos y viéndonos.
Para mí es una emoción muy grande, la verdad lo quiero decir, desde que aquí estudié en mi Facultad de Economía. Y sí, con mucho orgullo y con mucha emoción, porque yo aprendí en esta universidad a tener contacto con la realidad y a comprometerme con México.
Como estudiante, tuve la oportunidad de estar en áreas de investigación y después, con mi servicio social, y esto me permitió tener ese vínculo, ese conocimiento de una realidad que ya en esos momentos era de pobreza y de desigualdad en nuestro país. ¿Y de qué estamos hablando muchos años después? De que esta desigualdad y esta pobreza es más lacerante, es más aguda; vivimos en un país en el que no solamente se da esta condición en que 52 millones de mexicanos viven en la pobreza; 11.7millones de mexicanos en pobreza extrema; 7.4 millones de mexicanos en pobreza extrema y carencia alimentaria, sino que la desigualdad es como el signo de estos tiempos en donde la polarización, precisamente esta condición tan desigual, está generando mucho de los problemas que hoy afectan al país.
 Entonces sé que al firmar este convenio estamos realmente dando un paso muy importante, muy trascendente, porque conozco el sentido social, la vocación crítica de la Universidad Nacional Autónoma de México, sé de la gran aportación que se puede hacer a través de las áreas de investigación, de las áreas de servicio social, de las áreas de servicio comunitario, a la Cruzada Nacional Contra el Hambre, que es el principal programa social que ha emprendido este gobierno.
Y es un programa muy ambicioso; es un programa que se ha puesto retos enormes. Ayer mismo veía reportajes en algunos medios electrónicos de la condición en la que están esos municipios que hemos escogido para la Cruzada Nacional y, de veras, como lo dije desde ayer, es una vergüenza que a estas alturas, en pleno siglo XXI, haya mexicanos y mexicanas que vivan en esa situación.
Entonces, al sumar estos esfuerzos; al multiplicar nuestros esfuerzos, sumando todo este potencial de la Universidad Nacional Autónoma de México y todo este trabajo que está haciendo el gobierno de la República, encabezado por el Presidente Enrique Peña Nieto, porque éste es un programa del Presidente Peña Nieto, realmente vamos a poder, por lo menos, ir aminorando esta condición, ir enfrentando este desafío ético, que sé que lo vamos a hacer con el apoyo, de manera muy significativa, de la Universidad Nacional.
Yo creo que la UNAM puede tomar a la Cruzada Nacional Contra el Hambre como método de investigación, porque muchos retos, muchos desafíos y muchas interrogantes están surgiendo en nuestro trabajo de campo.
Nosotros no tenemos todo resuelto; no lo podemos tener.
Ahorita mismo decía Javier el desafío que nos está planteando la intervención en las zonas urbanas, porque hasta ahora habían estado al margen de las políticas de desarrollo social; había programas muy puntuales, algunos como Hábitat, pero no había modelos de intervención, estrategias de intervención, y estas zonas urbanas significan un reto enorme y la intervención plantea aspectos teóricos y metodológicos que tenemos que ir resolviendo.
Yo veo aquí esta Universidad como un gran espacio para esa reflexión y para ir definiendo de alguna manera estas dudas, estas interrogantes que nos van a ir surgiendo en el camino.
Y por supuesto, como un campo de acción, porque el estar ahí, trabajar con la gente, desarrollar un trabajo multidisciplinario y el poder aportar a estas comunidades toda la experiencia que aquí hay, el contacto de los jóvenes y lo que significa para los jóvenes tener este contacto con la realidad, es parte de su formación fundamental, es parte de su formación como ciudadanos, como mexicanos, y creo que este es un gran capital que tiene la Universidad Nacional y que hoy aprovechamos para beneficio del gobierno y de la Secretaría de Desarrollo Social. Así es que agradezco enormemente, de veras, esta posibilidad; me siento realmente muy contenta, muy complacida, de estar aquí en mi casa de estudios.
Y entonces, más allá de todo esto, con mucho afecto y mucho cariño a esta institución a la que yo pertenezco y perteneceré siempre.
Parte de lo que trabajaremos tiene que ver con toda esta estrategia que nos hemos planteado de reflexión, de rediseño de Oportunidades.
Por eso Paula Angélica Hernández, nuestra directora, nuestra coordinadora, ya ha estado aquí trabajando y nos parece muy importante la visión de la Universidad también en todo este gran programa de Oportunidades. Así que muchísimas gracias.
Muchas gracias a todos, realmente es una gran emoción el que hayamos firmado este convenio.
Muchas gracias, señor Rector.
ooOoo