México, D.F., a 17 de abril de 2013

Intervención de la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles Berlanga, en la firma del Convenio con la UAM Unidad Xochimilco, para participar en la Cruzada Nacional contra el Hambre.

 Muy buenos días a todas y a todos. Doctor Salvador Vega y León, rector de la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana. Estimados funcionarios de la Universidad, muy bienvenidos. Funcionarias y funcionarios. Javier, muchas gracias por este esfuerzo.
Lo primero que quiero decirles es que yo estudié en la UAM Xochimilco.
La semana pasada estuvimos con la UNAM y me puse esa camiseta, pero estudié mi Maestría en la UAM-Xochimilco y sé la importancia de esta institución, de su compromiso social, de su vinculación con la sociedad. Entonces, realmente me congratula muchísimo y para mi es un privilegio estar firmando el día de hoy este Convenio con una de las instituciones públicas de Educación Superior más respetadas del país.
Agradezco mucho, de veras, rector, esta disposición y esta colaboración. Con ello esta casa de estudios se suma a la Cruzada Nacional Contra el Hambre, una estrategia de inclusión y bienestar social donde confluyen las voluntades y energía de un número cada vez mayor de mexicanos que están a favor de un México sin hambre y sin pobreza extrema.
Venimos de una etapa de profunda desmovilización social que desactivó la energía de las comunidades, que debilitó seriamente las formas organizativas populares y las redes de trabajo colectivo características de los pueblos y los barrios urbanos de este país. Necesitamos reconstruir la cohesión social, el tejido solidario de los mexicanos, y eso sólo lo podremos lograr si abrimos las puertas a la más amplia participación social en el diseño e instrumentación de las políticas públicas.
Hoy, en esta lógica, estamos convocando a las escuelas e instituciones de educación superior de todo el país a sumarse a la Cruzada Nacional Contra el Hambre aportando sus programas de servicio social comunitario, su asistencia técnica e investigación. El servicio social es un instrumento que prácticamente se había perdido en los últimos seis años, principalmente por falta de voluntad y sensibilidad.
El costo ha sido muy alto, tanto para el país como para las instituciones educativas, porque dicho servicio social constituía un magnífico puente para vincular a los profesionistas universitarios con las realidades y necesidades del país; un magnífico puente para vincular el capital humano de calidad que genera el aparato educativo, con el México real, con el México caracterizado por la pobreza y la marginación. Hoy queremos restablecer la importancia del servicio social comunitario, y por eso hemos suscrito ya convenios con la UNAM, con el Politécnico, ahora con la UAM-Xochimilco y próximamente lo haremos con otras instituciones educativas públicas y privadas; de manera muy importante con las universidades públicas de los estados en los que se concentra la mayor atención de la Cruzada Nacional Contra el Hambre.  
Estamos hablando destacadamente de Chiapas, de Guerrero, del Estado de México. Universidades que son muy importantes, porque en estos estados hay un amplio número de municipios que participan en la Cruzada Nacional Contra el Hambre.
Queremos que el servicio social sea más que un simple trámite académico y que sea un instrumento para que los jóvenes hagan un compromiso social y tengan una corresponsabilidad en la construcción de un México más incluyente. Queremos que los estudiantes lleguen a las localidades objetivo de la Cruzada con proyectos innovadores que ayuden a cambiar el entorno de las familias en condiciones de pobreza extrema. Y es por eso que conjuntamos nuestras fuerzas y nos damos la mano para cumplir estos cinco objetivos que compartimos la inmensa mayoría de los mexicanos. La UAM Xochimilco, quiero decirlo, participó en la prueba piloto de la Cruzada en comunidades urbanas y rurales del estado de Guerrero, entre ellas Mártir de Cuilapan y las colonias Simón Bolívar, en Acapulco, y ha venido, a partir también de su propia experiencia, avanzando en la estandarización de un instrumento de aplicación a nivel nacional que permita detectar el estado nutricional de las familias y sus requerimientos calóricos; la reserva de alimentos de las comunidades, así como la producción de traspatio y agropecuaria y otros indicadores sustantivos como son la vivienda y educación. Quiero aquí ser muy clara, porque de parte del gobierno de la República, particularmente la Secretaría de Desarrollo Social, el objetivo preciso, claro y contundente que tenemos es mejorar la nutrición y la alimentación de estos mexicanos. Por ello la UAM pone su investigación de alto nivel al servicio de la Cruzada. Creo, con firmeza, que compartimos convicciones y que eso será la base para poder fortalecer los lazos de colaboración.
 La educación forma seres que necesitan de los otros para la definición de su propia identidad, no sólo como personas, sino también como comunidad, como pueblo, como Nación. Hoy estamos buscando que los jóvenes prestadores de servicio social de instituciones públicas y privadas puedan ver más allá del individualismo, de esa tentación, por desgracia cada vez más común, de hacer de la educación un simple factor de movilidad social y éxito personal, que es muy importante, pero sin olvidar nunca, nunca olvidando el país que tenemos, con sus enormes desafíos de pobreza y desigualdad.
Queremos contribuir a que los jóvenes profesionistas fortalezcan la idea de que su misión y su visión es servir a los demás, porque la universidad no es una institución aislada de la comunidad, sino que está inserta en ella, obligada a retribuir a la sociedad su trabajo. Y de ahí la importancia del servicio social comunitario, que es en esencia responsabilidad social y ejercicio de ciudadanía. Muchas gracias a la UAM Xochimilco por acompañarnos en la Cruzada Nacional contra el Hambre.
Gracias por aportarnos la enorme reserva de talento y compromiso que representan sus estudiantes, sus jóvenes prestadores de servicio social; ya los vimos trabajar, ya vimos su compromiso, ya vivieron las condiciones, por ejemplo, en Mártir de Cuilapan, donde nos platicaban que durante días estuvieron sin tener acceso al agua, porque no hay agua en esas comunidades que visitaron.
Tenemos las imágenes de ellos midiendo, tomando peso, tomando tallas; platicando con la gente, con las mujeres; mientras que las mujeres estaban teje y teje palma, estaban platicando con los muchachos. Todo esto realmente habla de un gran compromiso. 
Yo le agradezco mucho también, doctor, esta disposición y apoyo de su parte a este proyecto. Sé que en la UAM-Xochimilco hay muchos académicos, muchos docentes, muchos investigadores que en la misma manera podrán contribuir para que en México haya menos hambre.
Porque ese es el objetivo, qué mejor legado puede tener el presidente Peña Nieto de su gobierno, que en seis años haya menos hambre de la que había cuando él llegó.
Muchas gracias.
ooOoo