Boca del Río, Veracruz, a 26 de marzo de 2013

Intervención de la secretaria de Desarrollo Social, Mtra. Rosario Robles Berlanga, en el marco de la firma del Acuerdo Integral para el Desarrollo Social Incluyente Cruzada Nacional Contra el Hambre, con el gobierno del estado de Veracruz.

Muchas gracias, muy buenos días; Lic. Javier Duarte de Ochoa, Gobernador Constitucional del estado de Veracruz, le agradezco mucho el que el día de hoy hayamos suscrito este Acuerdo para el Desarrollo Social Incluyente; Señor Presidente Municipal de Boca del Río, Anselmo Estandía Colom; Estimados y estimadas integrantes del presidium; Señoras y Señores; Señores de los Medios de Comunicación; El Presidente Enrique Peña Nieto envía, por mi conducto, un cordial saludo, un saludo sincero y caluroso a todos y cada uno de los veracruzanos.
Le manda un gran abrazo al Señor Gobernador de Veracruz. Gracias por recibirnos para la firma de este Acuerdo Integral para el Desarrollo Social Incluyente, que trae buenas noticias para Veracruz y para los veracruzanos que más lo necesitan. El Acuerdo es un instrumento para concentrar los esfuerzos, los programas, las acciones, ahí donde más se necesita: donde están los veracruzanos que enfrentan el reto de la pobreza extrema y el hambre.
Ahí, donde la pobreza es un reto para la cohesión del tejido social y la gobernabilidad democrática. Ahí, donde la pobreza se traduce en inseguridad y en desafío a las instituciones del Estado.
El Acuerdo es un instrumento federalista que convoca a la suma de los tres órdenes de gobierno para potenciar el impacto de la política social y lograr resultados más eficaces en la lucha contra la pobreza y la desigualdad. Hablamos de fenómenos complejos, multidimensionales, ante los cuales ya no basta el quehacer de un solo nivel de gobierno o de un solo programa. Una política social que verdaderamente pretende erradicar la pobreza, ya no puede hacerse desde el centro del país, desde una oficina de la capital de la República, desconociendo las atribuciones, recursos, conocimiento, experiencia y talento con que cuentan las entidades federativas. No al centralismo, pero tampoco a la dispersión que llevaba al país a tener 32 políticas sociales, una para cada estado, y una política social del Gobierno Federal, sin comunicación entre sí, sin sinergias, instrumentándose de forma paralela, duplicando apoyos, compitiendo muchas veces una con otras. En un entorno de recursos fiscales escasos, estamos obligados a gastar cada peso que nos confían los ciudadanos a través de sus impuestos, con un enorme sentido de responsabilidad y con criterios de eficacia.
Esto es precisamente lo que el Acuerdo nos provee: un arreglo institucional y político para actuar juntos a través de la construcción de acuerdos para el desarrollo social a nivel estatal; recogiendo las prioridades de las autoridades locales, alineándolas y armonizándolas con la perspectiva estratégica del Gobierno Federal. El Acuerdo es el puente para bajar la Cruzada Nacional Contra el Hambre a nivel territorial. El Acuerdo es la base para una Política Social de Estado.
Una política social de carácter nacional, consensuada, edificada con un espíritu federalista que nos permita sacar provecho de toda la energía que emerge de todos los municipios de todos los estados. Una política social con un padrón único de beneficiarios, con metas e indicadores precisos sustentada en la transparencia y la rendición de cuentas. La instrucción que el Presidente Enrique Peña Nieto nos ha dado ha sido contundente y clara: tenemos que ponernos de acuerdo con los gobernadores en el marco de un diálogo plural. Aquí sí quiero ser enfática señor Gobernador: ¡el pasado ya quedó atrás! La instrucción es muy clara: todo con los gobernadores, en el marco de un pacto federalista y democrático que nos permita mover a México, a sus estados, a sus regiones y municipios, a favor de la inclusión social y la superación de la pobreza. ¡Nada, absolutamente nada, al margen de los gobiernos locales! Hoy vamos, junto con la Cruzada Nacional Contra el Hambre, en la Cruzada Nacional Contra el Hambre a partir de una estrategia que nos permitirá atender a 7.4 millones de mexicanos en condición de pobreza extrema y carencia alimentaria ofreciéndoles no sólo una alimentación suficiente y nutritiva, sino también dotarlos de un piso básico de desarrollo y de derecho, con vivienda digna, infraestructura básica, educación, salud, proyectos productivos para la generación de ingresos y empleo. 821,767 veracruzanos enfrentan hambre y pobreza extrema y en esta primera fase de la Cruzada vamos a atender a 383,606; es decir, el 47 por ciento de ellos que habitan en 33 municipios; ésta es la primera fase, la fase inicial, porque posteriormente iremos incorporando a todos los municipios hasta cubrir el 100 por ciento de los veracruzanos que se encuentran en esta condición de hambre y de pobreza extrema.
Vamos a llegar lo mismo a municipios pequeños o de tamaño medio donde hay un alto porcentaje de población en esta condición, como por ejemplo Filomeno Mata, que tiene el 44 por ciento de su población en pobreza extrema y carencia alimentaria, pero que aporta tan solo 7 mil potenciales beneficiarios a la Cruzada. También iremos a las grandes ciudades, como Xalapa, con menos del 5 por ciento de su población en esta condición, pero que aporta más de 23 mil beneficiarios. La razón para entrar a la capital del estado, al puerto de Veracruz, a Coatzacoalcos, a Minatitlán, a las grandes zonas urbanas, sólo se debe a un claro objetivo, y es combatir la pobreza porque así ha sido recomendado por las instancias competentes como el Consejo Nacional para la Evaluación del Desarrollo Social. En estas zonas la pobreza se ha intensificado provocando fenómenos perniciosos como la fractura del tejido comunitario, violencia, adicciones, inseguridad y se requiere ahí de urgentes intervenciones de política pública. Estamos hablando de la prevención social de la violencia y esto, que quede muy claro, no tiene nada que ver con lo electoral. No le podemos decir a la gente ¡Muérete de hambre porque hay elecciones y hasta después llegará el Gobierno Federal! El reto social que enfrenta Veracruz es importante, pero por encima de los rezagos y las carencias está la determinación de su gobierno, Señor Gobernador, y del pueblo, de superar las adversidades y construir un estado donde todos sus habitantes puedan hacer efectivo su derecho a una vida digna, su derecho a vivir en paz. Quiero informarle también que ya ampliamos la Pensión para Adultos Mayores a partir de los 65 años en lugar de los 70, con lo que pasará de 3.1 a 5.6 millones el número de personas en todo el país que tendrán derecho a este apoyo para vivir una vejez más plena y sin pobreza. Una parte importante están aquí en Veracruz.
También está en marcha el Seguro de Vida para Jefas de Familia, por si ellas, que son el abrigo y sustento de sus familias, llegaran a faltar sus hijos cuenten con un ingreso seguro que les permitirá concluir sus estudios hasta la universidad.
Hoy se respira un entusiasmo renovado en México, después de un prolongado tiempo de desánimo social y desesperanza. Vamos a impulsar los cambios que México necesita, y lo vamos a hacer con la decidida participación de los ciudadanos.
El país, después de años de desencuentro y confrontación entre los actores políticos, ha encontrado los espacios para el diálogo y la construcción de acuerdos a favor de las reformas que reclama México. sociedad cada vez está más convencida de que sí es posible Hago eco del llamado del Jefe del Ejecutivo federal a trabajar unidos, en armonía, con ánimo positivo y propositivo para hacer de México el país que todos anhelamos: moderno, democrático, competitivo, seguro, incluyente y justo.
Los mexicanos tenemos la energía, la capacidad, la pasión y el talento para mover a México hacia el gran futuro que le espera.
Aquí estamos, en Veracruz, sentando las bases para moverlo hacia un nuevo tiempo social de equidad y de justicia para su gente. Aquí estamos hoy para unir nuestro esfuerzo para mover a nuestro país, y como usted lo ha dicho Señor Gobernador, hacia adelante.
Muchas gracias.