Acapulco, Guerrero, a 18 de septiembre de 2013
Está garantizado el abasto en el estado de Guerrero, tanto en Acapulco como en las comunidades de las regiones de la montaña y de la costa chica afectadas por las fuertes lluvias ocasionadas por la tormenta tropical “Manuel”, afirmó la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles Berlanga, al hacer un balance de los apoyos institucionales a las familias damnificadas.

Reiteró que la instrucción del presidente Enrique Peña Nieto es llevar alimentos y agua a las familias que permanecen en comunidades que aún están inundadas, a cada uno de los hogares donde el agua se llevó todo a su paso, así como levantar a la brevedad el censo que permita conocer la magnitud de los daños.

Señaló que a través del programa de Abasto Rural Diconsa, las despensas y otros insumos básicos han comenzado a llegar a los albergues de Acapulco, donde el gobierno estatal solicitó a la paraestatal los primeros 10 mil paquetes alimentarios para dar respuesta inmediata a las necesidades de la población.

“No hay desabasto. El abasto nos llega gracias al puente aéreo tendido desde la Ciudad de México a la base militar de la Octava Zona Naval. Lo que llega se distribuye con la mayor celeridad, en operativos del Ejército Mexicano por tierra, en lanchas o por aire en los helicópteros; ellos son quienes se encargan de aplicar el Plan DNIII”, aseguró la titular de la Sedesol.

Debido a que varias zonas siguen inundadas, la responsable de la política social del país explicó que la prioridad es alimentar a esa población, por lo que todo lo que llega se lleva a esos lugares y a los albergues, donde se concentran las familias que salieron de sus casas o fueron rescatadas.

Sostuvo que ante la crítica situación que vive Guerrero, se está llevando abasto a los hogares de la costa chica, además de supervisar las comunidades de la montaña y de la costa grande, para conocer la situación real de las familias.

La funcionaria federal detalló que las contingencias generadas por “Ingrid” y “Manuel” se enfrentan de manera coordinada por el Ejército, la Marina y los gobiernos federal, estatal y municipales.

Robles Berlanga detalló que en breve se comenzará a levantar el censo, para lo cual se visitará casa por casa para conocer la magnitud de los daños en las viviendas, a fin de “brindar certeza y todo el apoyo a la gente que se encuentra angustiada porque perdió sus cosas, sus documentos y enseres”.

Mientras tanto, los gobiernos de Oaxaca y Tamaulipas solicitaron a Diconsa más de 8 mil 500 despensas para llevar a las familias afectadas por los efectos de “Manuel”. 

En Veracruz se realizaron desalojos preventivos en los municipios de Pueblo Viejo, Tampico Alto, Pánuco y El Higo, debido a que el río Pánuco se desbordó en algunos tramos, por lo que más de tres mil personas se encuentran en los albergues.

En Chiapas, el subsecretario de Desarrollo Social y Humano de la Sedesol, Ernesto Némer Álvarez, coordina las acciones del gobierno federal ante los efectos de “Manuel”, que afectó a 7 mil 391 personas en los municipios de Huixtla, El Parral, Catazaja, Las Margaritas, Chiapa de Corzo, Palenque, Cintalapa y Tuxtla Gutiérrez. 

En la Sesión Permanente del Consejo Estatal de Protección Civil de Chiapas, encabezada por el gobernador Manuel Velasco Coello, el subsecretario Nemer destacó que el trabajo coordinado de los tres niveles de gobierno evitó daños mayores y pérdida de vidas humanas.

Cabe mencionar que, en caso de ser necesario, el programa de Abasto Rural Diconsa, dependiente de la Sedesol, tiene capacidad para armar cerca de 70 mil despensas en 11 almacenes de Hidalgo, Jalisco y Estado de México.

Finalmente, la titular de la Sedesol pidió al personal de las delegaciones no bajar la guardia, porque el ciclón tropical “Manuel” se encuentra en las costas de Baja California Sur, lo que afectaría principalmente a los municipios de Los Cabos, La Paz y Comondú.