Lunes, 07 de julio de 2014
CONDUCTOR: Gabriel Bauduco
GENERO: Entrevista
PROGRAMA: La Pura Verdad
CADENA: TV Azteca
APARICIÓN: 00:41:54
DURACIÓN: 00:15:36
FRECUENCIA: 13 TV
Rosario Robles: Sedesol ha logrado muchas cosas con el mismo presupuesto que se tenía en 2013  
Gabriel Bauduco (GB), conductor: La secretaria de Desarrollo Social de México se ha propuesto acabar con el hambre en este país. Tiene por delante una tarea enorme: llegar a cinco millones y medio de personas antes de que termine el 2014. ¿Lo conseguirá? Esta noche, Rosario Robles en La Pura verdad.
Secretaria, buenas noches. Gracias por venir después de tanta insistencia. 
Rosario Robles (RR), secretaria de Desarrollo Social: No, al contrario, muchísimas gracias por recibirnos. Buenas noches.
GB: Hablemos de dinero. El presupuesto anual de la Secretaría de Desarrollo Social de México es de 112 mil millones de pesos para 2014. Suena muchísimo. Pero la pregunta es ¿para que alcanza? porque es, por ejemplo, la mitad del presupuesto que tiene la Secretaría de Educación.
RR: Bueno, hay que considerar que el presupuesto de Sedesol en realidad va hacia dos grandes programas: Oportunidades y el programa de la Pensión para Adultos Mayores. Esos dos programas, concentran una parte muy importante del presupuesto que nosotros tenemos, por estamos hablando, en el caso de Oportunidades de cinco millones 900 mil familias que cada bimestre cobran apoyo de Oportunidades.
Y, en segundo lugar, en el caso de la pensión para adultos mayores, estamos hablando de más de cinco millones ya de adultos mayores que participan en esta pensión y que también cobran bimestralmente. Entonces ahí se nos va un montón del dinero. Y todo lo demás que nos queda, que es poquito, es para todos los demás programas que tiene la Secretaría, pero en realidad sí...
GB: ¿Qué porcentaje de ese presupuesto se va en estos dos programas? 
RR: Pues yo diría que casi el 70 por ciento. Pero lo importante es que hemos logrado hacer mucho, muchas cosas, muchos nuevos programas, muchas iniciativas. A partir prácticamente del mismo presupuesto que teníamos desde el año pasado.
GB: ¿Es posible? 
RR: Sí es posible, con eficacia, con direccionalidad, con focalización y con la intención de que las cosas lleguen verdaderamente a donde deben de llegar, que es a la gente.
GB: Si dividimos los países de América Latina, en dos por ejemplo, México se queda raspando pero en la mitad más pobre. Uno se pregunta si '¿es posible terminar con esto más o menos a corto plazo, secretaria', secretaria?
RR: A corto plazo no es fácil. Esta tendencia es una tenencia que tiene más de dos décadas en el país. Si medios la pobreza en México en 1992, la medimos en 2002, la medimos en 2012, que es la última medición que existe, pues realmente la curva no ha variado. Prácticamente, casi la mitad de los mexicanos están en esta condición de pobreza.
Porque además, México mide la pobreza de una manera muy estricta, no sólo ingreso, sin también como carencias. Es decir, se miden siete indicadores además del de cohesión social, para registrar la pobreza, no sólo el ingreso, como hacen otros países.
Entonces es difícil. Lo que estamos haciendo es trabajar en dos sentidos. Un primer gran cambio en la perspectiva que se asumido del combate a la pobreza por le gobierno del presidente Enrique Peña Nieto es: tenemos que crecer. Si el país no crece, si el país no genera riqueza, si el país no genera empleos, la pobreza no la podemos mover sustancialmente.
Entonces, lo primero es, tenemos qué crecer, de ahí las grandes reformas que se ha propuesto el Presidente y avanzar en ese sentido, sentando las bases para un mediano y largo plazo. Sabemos que las reformas muchas de ellas no darán resultados de manera inmediata siendo que so proyección, son apuestas de largo plazo en esta visión de transformar a México.
Y la otra es en un rediseño de los programas sociales en los que hemos avanzado de manera muy importante. ¿A partir de qué? De un salto del asistencialismo, a la vía productiva. Es decir, la inclusión productiva de estas familias.
GB: Es que ese es un punto clave secretaria porque nadie menosprecia semejante esfuerzo. Digo, ahora nos vamos programa por programa. Pero claramente los programas hacen un esfuerzo enorme por llegar a la mayor cantidad de gente posible. Aún así, uno tiene la sensación de que muchos de esos programas son asistencialistas. Y la pregunta es, ¿cómo atacar al problema de fondo que es la pobreza? Porque ese es el problema.
RR: Así es. Romper la pobreza. 
GB: Porque el hambre, desde luego, no es que lo minimice, pero es una expresión de la pobreza, el problema real es de la pobreza.
 por un lado, para que realmente salten, den el paso, suban en la escalera, pues tienen que tener más ingresos. Si no hay ingreso, un ingreso suficiente para adquirir una canasta básica, la gente seguirá en esa condición de pobreza. Es posible que ya tengan luz, tengan agua, tengan drenaje, tengan piso firme, etcétera. Pero su ingreso lo sigue colocando por debajo de la línea de bienestar y en consecuencia como pobres. Claro, y cuando hablamos de hambre, estamos hablando de esta medición de siete millones de mexicanos. Y en condición de pobreza tenemos a 53 millones, es decir, la población a las que nosotros tenemos que llegar es no de siete sino de 53. Siete la Cruzada, pero la política social es el conjunto de quienes viven en esta condición de pobreza.
Entonces, por un lado, para que realmente salten, den el paso, suban en la escalera, pues tienen que tener más ingresos. Si no hay ingreso, un ingreso suficiente para adquirir una canasta básica, la gente seguirá en esa condición de pobreza. Es posible que ya tengan luz, tengan agua, tengan drenaje, tengan piso firme, etcétera. Pero su ingreso lo sigue colocando por debajo de la línea de bienestar y en consecuencia como pobres.
Entonces, insisto, desde arriba tenemos que jalar a una parte de quienes se encuentran casi cerca de esta línea de bienestar y que se pueden dar ese salto con un empleo, con la formalidad, incorporándose a la solución productiva.
Y, desde abajo, también vinculando los programas como lo hemos hecho, ya con algunos de estos programas sociales, a programas productivos; que esta población que recibe, por ejemplo, la transferencia monetaria llamada Oportunidades, ahora, además de recibir el dinero, se comprometa con una salida productiva que le permita, en el mediano plazo dejar las filas de Oportunidades porque ese eso se trata. Que dejen de ser pobres.
GB: Para dejar el asistencialismo. Hace pocos días el periódico español El País publicó una cifra alarmante. Decía que para que México pudiera a la altura del resto de los países de la OCDE, pasarían 35 años en términos de ingresos, 35 años, en 2050, 36 prácticamente.
¿Usted tiene idea de cómo vamos a llegar a eso? Antes, ¿es posible llegar a eso antes? 
RR: Si realmente hay un esfuerzo por vincular a toda esta población, a una visión de otra naturaleza, verdaderamente productiva, por ejemplo, en el campo, con una reforma que realmente permita desatar la capacidad productiva de todos estos sectores de la población.
O en el caso de las ciudades, incrementando el ingreso a través de la incorporación, sobre todo de los jóvenes. Nosotros estamos viendo en estos jóvenes, sobre todos los que están becados por Oportunidades, como la gran franja a la que tenemos que ir. Con un mayor nivel educativo, incluso no escolarizado, a nivel educación técnica y a nivel de educación superior, o vinculándolos al empleo, a través del Sistema Nacional de Empelo.
Entonces, estos jóvenes podrán estar mejor, si logramos dar este salto, que sus padres, es decir, van ahí si, a dar un salto significativo en materia de pobreza.
Entonces, en el corto plazo yo no aspiro a que saquemos a los 53 millones pero sí a que, por lo menos el objetivo que se ha planteado el presidente Peña, de los siete millones que hoy tienen esta pobreza extrema alimentaria, puedan estar adscritos a algún programa alimentario, coman mejor, porque podemos decir que eso es asistencialismo, que no porque la gente participa.
Por ejemplo, en los comedores comunitarios están descargados en la comunidad. Nosotros sólo abastecemos con los que van ellos a cocinar. Pero son las mujeres las que administran, las que cocinan, las que llevan el control, las que dicen quiénes van, quiénes entrar, etcétera, es decir, hay una parte, si de provisión de los alimentos, pero también una parte de corresponsabilidad de la sociedad.
Sin embargo, también hay que partir de un elemento muy sustancial. La gente si no come no le podemos pedir que sea productivo, ni le podemos pedir a los niños que saquen diez en la escuela.
GB: Totalmente.
RR: Entonces tenemos que empezar por ese derecho elemental, humano, básico, y después aspirar a una a una mayor productividad.
GB: Como romper el círculo vicioso de la pobreza, digamos. 
RR: Así es.
GB: El programa "Sin hambre", la Cruzada Nacional contra el Hambre, aspira a llegar a 5,5 millones antes de que termine el 2014, o a fin de año, digamos. ¿Cómo lo van a lograr? porque parece imposible.
RR: Bueno, hicimos una ampliación de los municipios iniciales de la Cruzada, de 400 a más de mil municipios. Y a partir de este esfuerzo interinstitucional, que no solamente es de la Secretaría de Desarrollo Social.
Si tú lo ves como Sedesol, pues sí, es una misión imposible, pero si lo vemos como un esfuerzo coordinado de 19 dependencias del Gobierno de la República, en las que están Agricultura, está Economía, esta Hacienda, está Comunicaciones y Transportes, están todas las secretarías, y todas incorporándolo a proyectos turísticos, con empleo temporal, con desarrollo del campo, etcétera. Cada quién aporta sus programas para lograr esta visión transversal y este desarrollo de estas comunidades
De esta manera es como logramos en un poquito más de un año, llegar a tres millones, tres millones de estos mexicanos que están en esta condición.
GB: ¿Y de esos tres millones hay 1.7 millones que tienen la tarjeta "Sin hambre"?
RR: 1.7 millones beneficiarios, es decir, la tarjeta "Sin hambre" la recibe la mujer que está al frete de la familia, y la multiplicamos por un promedio de cuatro que tienen en la familia para decir, se están beneficiando de esos 14 productos que adquieren en la tienda Diconsa, multiplicados, un millón 700 mil.
GB: Y para explicarlo, no se puede cambiar por efectivo. Esa es la diferencia entre Oportunidades y la Cruzada Nacional, ¿es correcto? 
RR: Así es. 
GB: Es decir, porque hay un punto claro que los diferencia, y es, uno va, intercambia productos en la tienda, eso es la Cruzada. Pero en Oportunidades reciben dinero en efectivo. 
RR: Que también es parte de la Cruzada, o sea, el programa Oportunidades está dentro de la Cruzada porque es un ingreso que se utiliza para la alimentación.
Pero nosotros analizamos que para realmente garantizar que eso vaya a la alimentación, había que darlo en especie, una tarjeta que implicara, o involucrara 14 productos avalados por nutriólogos, que se intercambiara en las tiendas de Diconsa.
Entonces, la familia no puede salirse de ahí, a fuerzas tienen que ser esos productos que van a ir a la ambientación directamente de esos niños, de esas niñas de la familia, esa es la gran diferencia.
GB: Secretaria, ya es público que habrá un relanzamiento del programa Oportunidades. ¿Qué sucederá?
RR: Bueno, estamos haciendo un rediseño, fue una de las instrucciones del presidente Peña, él se comprometió en la campaña presidencial a que Oportunidades se iba a fortalecer, iba a prosperar. Y en esa lógica es que hemos dicho, bueno, el programa Oportunidades ha sido muy importante, ha mejorado indicadores de salud, indicadores de educación, pero no han logrado romper este círculo de la pobreza.
Es decir, se han invertido cantidades millonarias pero siguen siendo el mismo número de pobres. ¿Qué le falta al programa Oportunidades? Pues lo que hemos señalado: inclusión productiva, inclusión financiera, mayor nivel educativo. Y en esa perspectiva va el rediseño que anunciará muy próximamente el presidente Enrique Peña Nieto.
GB: Sí, tengo entendido porque ya es público, que se incrementará el apoyo hasta un nivel superior de enseñanza.
RR: Sí, porque se beca a los chicos, a los niños en primaria, Oportunidades; beca, secundaria; beca, preparatoria y beca, bachillerato. Y ahí los dejaba. ¿Qué pasaba ya con esos jóvenes? ya no era problema del programa. Entonces esos jóvenes sí tienen un mayor nivel educativo, pero no tenían salida, no había salida.
Entonces nosotros ahora a partir del próximo ciclo escolar logramos que la SEP asuma a estos jóvenes en sus becas Pronabes, es decir, participen de manera prioritaria en la convocatoria que hace la Secretaría de Educación Pública para becarlos a nivel de educación superior.
GB: Secretaria, ¿cuáles eran las causas por las que luchaba hace 20 años y cuáles son por las que lucha hoy?
RR: Pues las mismas. El combate a la pobreza, a la desigualdad, por un México de iguales, una República de iguales.
GB: ¿Y se puede a pesar de los cambios en la vida, de los cambios de partido, incluso se puede sostener la misma causa?
RR: Claro que se puede. Yo tengo la gran ventaja de que el presidente Enrique Peña Nieto confió en mí, a pesar de no pertenecer a su partido político, que me consideró como una ciudadana que podía aportar al proyecto con esta visión social y este compromiso, porque, además nosotros estamos construyendo, y esa es la gran diferencia, la política social desde abajo, con la gente.
Tenemos en este momento 60 mil comités comunitarios, de gente ahí en la comunidad participando, definiendo prioridades, involucrándose, siendo los contralores sociales de todo lo que estamos haciendo. Entonces es una gran diferencia con relación a la política de ventanilla, o al simplemente, “te deposito”. No. Cómo nos organizamos, cómo participamos, cómo planeamos cambiar de comunidad en comunidad. Y en eso tiene que participar la gente.
Entonces estamos promoviendo esa gran movilización social, estamos combatiendo el hambre, estamos combatiendo la pobreza, estamos luchando para la igualdad de género, que es uno de los ejes muy importantes.
Entonces mis causas siguen siendo las mismas con una plataforma maravillosa que le agradeceré siempre al presidente Enrique Peña Nieto.
GB: ¿Para qué no alcanza ese poder?  
RR: No alcanza para muchas cosas. Pero yo pienso que no se trata sólo del poder en el sentido formal. Insisto, como lo ha dicho el Presidente, como yo lo sostengo: combatir la pobreza es tarea de todos, del Gobierno y de la sociedad. Entonces, más bien hay que saber utilizar ese poder, y ese poder, en primer lugar, al servicio de esas causas y de esa gente. Y, en segundo lugar, compartirlo con la gente, que la gente sea la poderosa, que la gente sea la que nos dicte hacia dónde vamos.
Y yo creo que si logramos realmente consolidar ese rumbo, nos da para mucho.
GB: Déjeme brindar por usted, y por México que nos necesita a todos.
RR: Claro que sí. Salud.