México, D. F., a 27 de marzo de 2014

 Mensaje de Rosario Robles Berlanga, secretaria de Desarrollo Social, durante la clausura de la visita oficial de la delegación de la República Federativa de Brasil.

 
Muchísimas gracias, muy buenas tardes a todos, a todas.
Bienvenidos, bienvenidas aquí a éste su país, México.
Nos hermana mucha historia, mucha influencia, y creo que en materia social, particularmente, parte de los esfuerzos que hemos emprendido desde el primer día de este gobierno, retomaron de manera muy importante la experiencia del programa Hambre Cero, de Brasil, y desde luego, como ya ustedes pudieron testificar, el propio ex presidente Lula estuvo con nosotros en una de las comunidades más pobres del país, en Los Altos de Chiapas, vestido de indígena tzotzil. Se veía muy simpático el ex presidente Lula con su indumentaria y se echó el discurso más largo de su vida porque, como él mismo dijo, estaba preparado para 30 minutos y resulta ser que se le traducía al español y también al tzotzil, lo que implicó, como él mismo dijera, que fuera el discurso más largo de toda su vida, lo que para nosotros fue un privilegio. Tenerlo y esta convivencia con el presidente Enrique Peña Nieto, el ex presidente Lula, para nosotros fue realmente maravillosa.
No quisiera más que agradecerles el que hayan pensado en nuestro país para venir.
De manera especial, a través de Natália (Massaco Koga) enviarle un saludo especial a la ministra Tereza Campello y ya, a través de mis compañeros, de mis compañeras de trabajo, ustedes han conocido los enfoques y las visiones que tiene este gobierno con relación a la política social que desde el primer momento el presidente Enrique Peña Nieto llamó como una política social de nueva generación.
De nueva generación, porque está basada en un enfoque de derechos. Este es el primer gran punto fundamental que plantea la diferencia en relación con las políticas que en los últimos años se habían instrumentado en el país, que tenían una visión asistencialista, individualista, clientelar, y que desde el primer momento este gobierno se plantea construir una visión totalmente diferente.
Son los derechos que consagra nuestra Constitución, que le da a todo ciudadano y ciudadana mexicano, mexicana, y que en, consecuencia, el Estado sólo debe ser garante para el ejercicio de estos derechos, rompiendo esta idea de la dádiva y de la prebenda que muchas veces se utilizó en la política social. Segundo, porque rebasa el enfoque asistencialista y plantea el tema de la inclusión productiva, como lo han hecho también ustedes como un centro fundamental de toda la estrategia.
Ya Paula Angélica (Hernández Olmos) les ha platicado de todo el rediseño del Programa Oportunidades, que es el programa de transferencias monetarias, porque para nosotros, como estaba el programa, había llegado a un nivel de agotamiento y había que escalar, progresar, prosperar en el programa, dar un paso que nos permitiera plantear, de manera importantísima, la visión de la inclusión productiva y empoderar a estas mujeres beneficiarias de la transferencia monetaria a partir, realmente, de su propio trabajo y de la generación de su propio ingreso.
Hemos discutido mucho desde la perspectiva de género el programa de transferencias monetarias.
Siempre se habla de que la autonomía económica de las mujeres es, por supuesto, un punto de ruptura de toda cadena de subordinación o de violencia y nosotras somos absolutamente partidarias de esta visión. Sin embargo, a diferencia de lo que muchos pensaban, cuestionamos el que las transferencias monetarias generaran esta autonomía económica.
Nosotros partimos de que de la dependencia del marido la mujer pasó a la dependencia del gobierno, y que teníamos que romper esta dependencia precisamente para generar un verdadero empoderamiento de estas mujeres que son, en su mayoría, las que gozan de esta transferencia monetaria que aquí en el país se llama Oportunidades. El tema de la inclusión productiva, para nosotros es fundamental, bajo el concepto que se ha planteado por parte del Gobierno de la República de democratizar la productividad. Sólo se puede democratizar la productividad en una visión horizontal, desde abajo, con los pequeños productores, con las mujeres, con los jóvenes, construyendo sus propias salidas productivas, construyendo sus propias historias de éxito, y ese es el giro también que se le ha dado a la política social. Evidentemente, y algo que para América Latina ya también es fundamental, es todo lo relacionado con la inclusión social. No solamente el tema de la perspectiva de género, que para nosotros es muy importante.
Por primera vez, el Plan Nacional de Desarrollo del gobierno, de un gobierno de la República, tiene este eje, la perspectiva de género como un eje transversal que obliga a toda la política  pública, no sólo de la Secretaría de Desarrollo Social, sino toda la política pública, a incorporar esta perspectiva de género como un aspecto sustancial. Pero lo mismo la parte relacionada con los jóvenes, que en nuestro país son una porción muy importante y hemos hablado de este bono demográfico en la medida en que una gran cantidad de los mexicanos y mexicanas de hoy son jóvenes y requerimos que encuentren oportunidades y opciones de inclusión; de ahí, también, como un tema muy importante y, por supuesto, las personas con discapacidad. Entonces, en toda nuestra estrategia, esta inclusión social es también parte de la transversalidad con la que hemos trabajado. Un poco para que se entienda: el Instituto Mexicano de la Juventud dependía antes de la Secretaría de Educación Pública, enfocándolo más a esta lógica; o el Consejo Nacional contra la Discapacidad, estaba en la Secretaría de Salud, sectorizado ahí, y con este cambio que se ha dado a un enfoque de derechos, es que estos organismos ya dependen de la Secretaría de Desarrollo Social como un aspecto fundamental.
Por eso es que hemos construido un andamiaje en el primer año de gobierno que nos permitiera sentar las bases, a partir de este segundo año, de una nueva política que plantea la necesidad de construir un sistema de seguridad social universal, un sistema no contributivo, en una parte muy importante porque la inmensa mayoría de los mexicanos no goza de seguridad social ni de protección social. Entonces, evidentemente, tenemos una parte significativa de mexicanos, de mexicanas, que a través del empleo y de la vía formal acceden a la seguridad social, pero todos los análisis y estudios, particularmente del Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social, nos hablan de que siete de cada diez mexicanos no están teniendo acceso a la seguridad social, y de ahí la construcción de este sistema que primero pasó por un proceso legislativo, está incluso aún en este proceso legislativo en el Senado de la República, al mismo tiempo que hemos avanzado en su instrumentación. Hoy por hoy, todos los adultos mayores de 65 años, como ya se los han platicado, gozan de esta pensión, que es una pensión universal, que ya es ley en la Cámara de Diputados y que esperamos muy pronto, porque no habría razón para que no fuera así, se convirtiera en ley en la Cámara de Senadores y fuera ya una obligación para cualquier gobierno, independientemente del signo político. De la misma manera, se han incorporado mecanismos no tradicionales, pero que están perfectamente ubicados en este esquema de seguridad social. Ya se los han platicado: el Seguro (de Vida) para Jefas de Familia, que es una pensión por orfandad a nuestros niños y niñas cuya madre llega a faltar; el Programa de Estancia Infantiles, que está muy dirigido a mujeres trabajadoras y que encuentran ahí un espacio para la atención de sus niños mientras están trabajando. En este mismo esquema se encuentra también, y en la idea del Estado cuidador, que para el presidente Peña es un aspecto sustancial, las escuelas de tiempo completo que nos permitan tener ahí desayuno, comida y horarios compatibles con los horarios laborales de las madres, porque a este país, como a Brasil, seguramente, yo creo que las experiencias son similares, le ha costado mucho a México, le ha costado mucho el no haber entendido a tiempo lo que representa que las mujeres hubieran salido masivamente al trabajo y que las tareas del cuidado, siempre invisibles, siempre despreciadas, siempre silenciosas, no fueran valoradas y nadie las asumiera en ausencia de las mujeres.
Eso a México le está costando en algunas regiones del país, obviamente no en todas, abandono de nuestros niños y nuestras niñas.
Es aquí donde entra el Estado en su visión de más largo alcance, a cumplir un papel y un rol también como cuidador, que esto es algo muy importante, porque la mujer ya es proveedora y tenemos estas escuelas de tiempo completo; tenemos también la estrategia del Programa SINHambre, los comedores comunitarios y tenemos muchos espacios que están verdaderamente relacionados con el hecho de que la mujer está trabajando. Y creo que un punto central y finalmente el seguro de desempleo, que en nuestro país no existía y que forma parte de esta propuesta integral de seguridad social universal que ha presentado el presidente Enrique Peña Nieto, y que en los próximos días seguramente se estará aprobando en el Congreso.
Todo esto va enfocado en esta idea de piso básico de bienestar que nos permita que los mexicanos, las mexicanas, sobre todo los que menos tienen, tengan acceso a este ejercicio de derechos y garantizar que por lo menos haya esta plataforma a partir de la cual desarrollarlos.
En este contexto es que también, por primera en el país, el presidente Enrique Peña Nieto, desde el inicio de su mandato, se planteó emprender una Cruzada Nacional Contra el Hambre y reconocer esta realidad de hambre de millones de mexicanos.
De acuerdo a las estadísticas, en una condición de pobreza, evidentemente tenemos 53 millones de mexicanos, once de ellos en una condición de pobreza extrema y en una condición de pobreza extrema alimentaria son siete millones de mexicanos, que son la población objetivo de la Cruzada Nacional Contra el Hambre y realmente nos da mucha satisfacción decir que a un año de que la hemos puesto en marcha, tres millones de esos mexicanos ya comen mejor; tres millones de esos mexicanos ya tienen acceso a una mejor alimentación a través de múltiples mecanismos, algunos ustedes los pudieron ver. Rescatamos, de manera muy importante, el carácter de empresas sociales como la que distribuye la leche subsidiada, que es Liconsa; el carácter de empresa social y de una gran red de abasto popular que tenemos en Diconsa, que son más de 25 mil tiendas y que llega a los lugares más apartados del país, y evidentemente que el rescate de estas dos grandes empresas sociales y el reorientarlas para que llegaran justamente ahí, a esos polígonos y a esas áreas focalizadas donde se concentra el hambre, ha sido un salto muy importante.
Además de la creación de la tarjeta SINHambre, que ya les platicó Paula Angélica que permite la adquisición de 14 productos básicos en las tiendas Diconsa a estas familias de escasos recursos, adicionalmente a toda la estrategia de comedores comunitarios que a lo largo y ancho del país hemos emprendido para garantizar el alimento de niños, niñas, mujeres embarazadas y adultos mayores, mujeres que están amamantando porque, como ustedes, nosotros también sabemos que si no actuamos en los primeros mil días, incluido el embarazo, realmente lo que hagamos después va a ser una condición de mucha desigualdad para estos niños y estas niñas.
En eso estamos trabajando en la Cruzada Nacional Contra el Hambre; está relacionada con un derecho humano fundamental, que es el derecho a la alimentación. Evidentemente, un derecho constitucional porque está en nuestro artículo cuarto y que es tan elemental, como si alguien no puede comer; si alguien no tiene lo elemental, si un niño, como sucede en México, o una niña se duerme sin comer o va a la escuela sin el alimento necesario, o una madre, porque también sucede mucho en nuestro país, se quita lo poco que tiene de la boca para que sus hijos se alimenten, pues realmente no podemos hablar de progreso y no podemos hablar de prosperidad. Aquí tenemos un dicho, y cada vez que vamos con el presidente Peña a un comedor comunitario o entregamos uno de estos apoyos, siempre digo que el dicho mexicano de llena, corazón tiene todo su sentido y sabiduría popular.
Con la panza llena, de ahí para adelante, este país crecerá y será muy grande, porque lo más importante, lo básico, está cubierto, y esta tarea se la ha planteado como fundamental el Gobierno del presidente Peña.
 Pero no solamente es lo que estamos haciendo, sino cómo lo estamos haciendo, que yo creo que es algo también muy importante de toda esta estrategia. Nosotros hemos roto con esta lógica individual de entrega de una transferencia a través de una tarjeta y hemos construido una dinámica colectiva y comunitaria que para nosotros es fundamental.
Hemos roto con la idea del archipiélago en donde cada dependencia era una isla; inclusive las mismas que formábamos parte o que formaban parte de la Secretaría de Desarrollo Social, y hemos construido una dinámica transversal porque en la Cruzada Nacional Contra el Hambre participan 70 programas de 19 dependencias del gobierno federal. Todas las secretarías del Gabinete del presidente Peña, además de Inmujeres, el DIF, la Comisión de Pueblos Indígenas, participan en esta Cruzada Nacional Contra el Hambre, construyendo una transversalidad desde el territorio, porque nos hemos planteado al territorio como el eje articulador de toda nuestra estrategia.
En esta lógica, hemos construido casi 60 mil comités comunitarios; 60 mil comités que se han elegido a través de asambleas en la comunidad, donde la gente elige a su comité comunitario y en donde el comité comunitario juega un rol de contraloría social y de participación y de seguimiento de los programas y de definición de prioridades en la comunidad para la inversión pública.
No tenemos esquemas en el país, más que en algunas ciudades, como es el caso probablemente del Distrito Federal, de presupuesto participativo como hay en Brasil, pero sí este esquema nos permite que el comité comunitario defina la prioridad y obligue al gobierno municipal a que su inversión se oriente hacia esa prioridad que se ha definido en la asamblea y que se ha hecho con la participación de la gente.
Entonces es, de alguna manera, sin tener un porcentaje del presupuesto destinado a esto, es de alguna manera un esquema de participación, también, en la orientación de los recursos públicos a partir de estas asambleas y de estos comités. Y tenemos obviamente mecanismos de participación de la sociedad civil en nuestro Consejo de la Cruzada Nacional Contra el Hambre, en el que participan organizaciones de la sociedad civil de una gran variedad y diversidad, de experiencias en muchas materias relacionadas con el desarrollo social y la política alimentaria.
Tenemos un comité de expertos con hombres y mujeres reconocidos a nivel nacional que acompañan, con su análisis y su visión crítica, porque es lo más importante, este esfuerzo de la Cruzada Nacional Contra el Hambre y, de esta manera, es que hemos construido todo este andamiaje, todo este sistema participativo que nos permite realmente, desde abajo, ir moviendo los corazones e ir moviendo las energías de nuestro pueblo, que durante años se olvidó su tradición cultural, su propia experiencia, que es una experiencia comunitaria, es una experiencia colectiva que viene desde nuestras propias raíces y que culturalmente se nos fue llevando a poner una mano y a recibir un subsidio en lugar de despertar las capacidades productivas, de movilización y de participación que tiene el pueblo de México y que son muy, muy significativas.
Esto es lo que estamos haciendo y esto es en lo que estamos trabajando.
Yo agradezco mucho, evidentemente, a la experiencia brasileña, porque nos permitió alimentarnos mucho de este proceso y, leyendo con detenimiento todo lo del premio y las variables que incorporó, porque son las mismas que estamos nosotros, construir un padrón único de beneficiarios que impida un manejo clientelar, electoral, de lo que es el ejercicio de un derecho, que son los programas sociales, los esquemas de participación y de construcción de experiencias exitosas, he pensado que en el caso nuestro, y así se lo he comentado al subsecretario Lastiri, que es el responsable de todas estas tareas, que el día de mañana podamos proponer al Consejo Nacional de la Cruzada Contra el Hambre, que sesiona, la instauración de premios similares aquí en México, en función de la Cruzada Nacional Contra el Hambre. Les quiero de veras agradecer mucho su presencia. Me gustaría que vieran un video que tenemos de la Cruzada Nacional Contra el Hambre.
Es muy chiquito, pero muestra mucho de este esfuerzo que hemos realizado, en el que seguramente ustedes se sentirán identificados.
Para nosotros es un honor, de veras, tenerlos; es un orgullo, nos sentimos muy identificados con toda la política social en Brasil; nos sentimos muy identificadas con una mujer presidenta; tuve la oportunidad de saludarla ahora en la toma de posesión de Michelle Bachelet, en Chile, y bueno, evidentemente esta delegación así habla: la equidad, la paridad, la igualdad para las mujeres, es también parte de este anhelo que compartimos y que tenemos todos.
Quiero platicarles que, justamente en atención a este proceso de participación de las mujeres mexicanas, el presidente Enrique Peña Nieto envió una iniciativa al Congreso de la Unión para instaurar, a nivel constitucional, la paridad.
 El próximo año, que hay elecciones federales en este país, la mitad de candidaturas será para mujeres y la mitad de candidaturas será para hombres, gracias a esta iniciativa que ya fue aprobada por todos los partidos en el Congreso de la Unión.
 Así es que vamos a incrementar de manera muy importante la participación de las mujeres, aún cuando hoy somos el país que a nivel federal tiene una altísima tasa de participación.
Nosotras tenemos que el 37 por ciento de nuestros diputados son mujeres y el 33 por ciento de nuestros senadores son mujeres, pero ahora vamos por la mitad, porque eso es lo que nos merecemos, ni más ni menos: la igualdad. Muchas gracias. Muy bienvenidos, bienvenidas. Vamos a ver el video.
Aquí estamos trabajando, llévense esa convicción; estamos trabajando por la gente, por su prosperidad y, lo más importante, por la felicidad de los mexicanos.
Gracias.
 ooOoo