Muy buenas tardes tengan todas y todos ustedes.

En el pasado comentábamos de las virtudes de Michoacán y reclamaron varios de los aquí presentes comparando sus estados y de allá para acá, me reclamó ya Héctor Pablo que qué pasó con Oaxaca, ni modo que se nos olvide.

Y luego me reclamó ya Mario Zamora y me reclamó José Alfredo Villegas, que ellos también podían hablar por Sinaloa, que no los dejáramos fuera de ese espacio de hablar bien de los estados de los que uno es.

No puede uno venir a Michoacán sin hablar de Vasco de Quiroga y sin hablar de artesanías. Todos ustedes saben, Vasco de Quiroga fue el primer obispo de Michoacán, pero ¿saben ustedes a qué edad se hizo obispo Vasco de Quiroga? ¿Más o menos? A ver, gobernador.

30, dice el gobernador. ¿Quién da más y quién da menos? ¿Quién cree que se hizo obispo más grande de 30 años? ¿Quién cree que se hizo obispo más chico de 30 años? ¿A quién le da igual a qué edad se hizo obispo Vasco de Quiroga? Se hizo obispo, dependiendo de algunos autores a los 50, y dependiendo del cardenal Suárez Inda a los 60.

Y antes de los 50, lo que no cabe ninguna duda es que era servidor público, y era un servidor público que trajo a Michoacán una visión de utopía. Cuando Tomás Moro estaba escribiendo sobre utopía, Vasco de Quiroga la estaba practicando haciendo desarrollo social en Michoacán.

No puede uno concebir la historia del desarrollo social, no solamente en México sino en el mundo, sin pasar y sin pensar en Michoacán. De la misma manera que no puede pensar uno en consecuencia en Michoacán sin pensar en sus artesanías ni en sus artesanos.

Por eso, nos da mucho gusto terminar la gira de hoy justamente con los artesanos, que a través de sus manos, que a través de su corazón, que a través de su empeño hablan de Michoacán, de su historia y de su futuro y lo presumen para el mundo.

Hay solamente cuatro estados que tienen un despliegue artesanal en todas las ramas de la artesanía: el Estado de México, el estado de Oaxaca, el estado de Chiapas y el estado de Michoacán.

Pasado mañana vamos a entregar en México el premio más importante que se da en materia artesanal: los reconocimientos a los grandes maestros de la artesanía en México. Vamos a entregar 22 galardones y le vamos a preguntar a Emilia cuántos cree que se va a llevar Michoacán.

Dice Emilia que la mitad, dice el gobernador que diez. Acá los artesanos cuántos creen que se van a llevar, ¿más de diez o menos de diez? Esta sí les interesó más que la de Vasco de Quiroga, señor gobernador. Les pareció una pregunta mucho más pertinente.

Esperemos que a Michoacán le vaya muy bien. Yo he participado ya en varias entregas de reconocimientos y en cada una de ellas he tenido oportunidad de saludar a un paisano michoacano que se lleva un reconocimiento por su talento.

El convenio que hoy firmamos con Fonart permite que Fonart se despliegue en coordinación con el gobierno del estado. El presidente Peña Nieto, en su presupuesto, mandó más recursos para Fonart para el año que entra de los que tuvimos este año.

Fue de los pocos rubros que tuvo un crecimiento presupuestal y buena parte de ese presupuesto llega directamente a los artesanos y llega porque Liliana Romero, en vez de quererse desplegar en los estados se coordina con los estados para cuidar que esos recursos no se queden en burocracia, sino que lleguen directamente a las manos de los artesanos como hoy acabamos de atestiguar.

Pero firmamos un segundo convenio. Un convenio que nos obliga a trabajar por un Michoacán sin pobreza porque hay dos Michoacanes que hoy vemos. Hay un Michoacán del que son 30 mil michoacanos que no tienen acceso a educación, ni a salud, ni a seguridad social, ni a vivienda digna, ni servicios en la vivienda y están preocupados de su alimentación.

El michoacano que está afligido por estas seis barreras no tiene, en ningún caso, posibilidad de generar ingresos por arriba de la línea de bienestar.

Pero vemos otro Michoacán, un Michoacán en calma, un Michoacán que no está preocupado por su alimentación, un Michoacán que tiene acceso a su salud y a la seguridad social, un Michoacán que vive en una vivienda digna y que tiene servicios en su vivienda.

Ese es el Michoacán que es realidad para 720 mil personas y cuando el michoacano puede ejercer a plenitud, cuando no enfrenta ninguna barrera en ninguno de estos temas, 75 de cada 100 generan ingresos por arriba de la línea de bienestar.

Por eso es muy importante que trabajemos por un Michoacán incluyente, por un Michoacán que haga realidad la educación y la alimentación, por un Michoacán en donde el michoacano tenga derecho al Seguro Popular y sepa cómo usarlo.

En donde en Michoacán se tenga derecho al Seguro Social y se pueda ejercer ese derecho cerca de su comunidad y se sepa que se tiene ese derecho.

Por un Michoacán en donde la federación, los estados y los municipios trabajemos porque las viviendas sean dignas y tengan servicios en la vivienda.

A eso nos obligamos a trabajar el gobierno federal y el gobierno del estado para que sepa Michoacán que el presidente Peña Nieto y el gobernador Silvano Aureoles habrán de trabajar mano con mano, habrán de trabajar hombro con hombro, habrán de trabajar todos los días para hacer realidad ese Michoacán que nos merecemos todos.

Muchísimas gracias.