El documento, signado por la titular de la Sedesol, la representante legal de la sociedad civil Rigoberta Menchú Tum —premio Nobel de la Paz— y por la directora de la CDI, establece que las partes realizarán diagnósticos y estudios encaminados a promover el desarrollo de una cultura de la paz con perspectiva de género, principalmente en comunidades indígenas, ante los retos de la globalización.

El convenio plantea también armonizar la política social ante los grupos indígenas y Comités Comunitarios; impulsar la educación en derechos humanos ante las exigencias de la democracia y diversidad cultural, así como fomentar el acceso a los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales en México y América Latina.

En su intervención, Rigoberta Menchú Tum afirmó que se tiene la oportunidad de avanzar en los temas de participación ciudadana y políticas públicas; en la construcción de un modelo que privilegie la multiculturalidad en beneficio de niñas y jóvenes mexicanos, siempre de manera propositiva y no para victimizar a los indígenas.

“Aspiramos a encontrar ejemplos ilustrativos del México gigante para construir un modelo a largo plazo, pero lo más importante será la construcción de esperanza para la interculturalidad, la multiculturalidad, para la participación de nuestros jóvenes y niños con identidad, tema fundamental para todos los pueblos de América Latina”.

“Venimos con flexibilidad, propositiva y positiva, sin una visión pesimista, de victimización a los propios pueblos indígenas, a los cuales queremos dignificar; esos pueblos que mantienen idiomas en muchos espacios; saberes ancestrales; una actitud de tejido social que tanto necesitan los pueblos en cada región de México. Todo lo que vamos a hacer es a favor de la multiculturalidad del país”, señaló la premio Nobel de la Paz.