Licenciado Mario Anguiano Moreno, Gobernador del estado de Colima;

 Diputado José Verduzco Moreno, Presidente de la Mesa Directiva de la Quincuagésima Séptima Legislatura;

 Magistrado Rafael García Rincón, Presidente del Supremo Tribunal de justicia del estado;

 Distinguidas Diputadas y Señores Diputados;

 Maestro Federico Rangel Lozano, Presidente Municipal de Colima;

 Invitados que nos acompañan;

 Compañeros de armas;

 Muy buenos días.

 Que las primeras palabras de un soldado de la patria ante esta representación, sean de gratitud para el Honorable Congreso del estado libre y soberano de Colima, por el singular gesto de asentar en sesión solemne, la Inscripción: “2013 Centenario del Ejército Mexicano: Honor y Lealtad por México”, en uno de los muros interiores de esta simbólica cámara parlamentaria.

 Ceremonia que tiene valor inconmensurable para todos los que vestimos el uniforme de la República, dejando testimonio de las dos principales virtudes que se inculcan a los Militares Mexicanos.

 Las mujeres y hombres que integramos el Ejército Mexicano ─El Ejército de todos─, expresamos a la Presidencia de la Mesa Directiva, a la Junta de Coordinación Política, y a los representantes de la sociedad que integran la quincuagésima séptima legislatura, nuestro más sincero agradecimiento.

 El Ejército de México ─su Ejército─, es parte substancial en la historia del país.

 El proyecto definido por Don Venustiano Carranza, creó la Institución fundamental para que el país sentara las bases de su progreso y encontrara un lugar preeminente en el concierto de las naciones, transitando al estado eficaz y de resultados.

 Con justeza se puede afirmar que el país no sería el mismo sin su Ejército; recíprocamente se puede sostener, que el Instituto Armado, ─integrado con soldados de tierra, mar y aire─, tampoco sería el mismo, si no hubiera estado tan estrechamente vinculado a la sociedad de la que es parte, a sus aspiraciones y necesidades.

 Este vínculo, es la mejor prueba de la visión de estado que tuvo el constituyente de 1917 al plasmar en nuestra Carta Magna, la subsistencia de una Fuerza Armada permanente, capaz de respaldar el esfuerzo diario de todos los mexicanos, en aras de la modernización y el desarrollo.

 Su lealtad ha sido, es y será, la aportación más palpable para el sostenimiento de las instituciones del país; compromiso que hoy ratifico ─en nombre de las mujeres y hombres de armas─, en esta fecha tan significativa.

 La distinción que nos confieren, será compartida con cada uno de los generales, jefes, oficiales, cadetes y personal de tropa, que en estos momentos se encuentran desplegados en todas las coordenadas del territorio nacional, realizando diversas tareas del quehacer castrense, cumpliendo las misiones que nos asignan las Leyes y Reglamentos en vigor.

 Expresiones como esta que hoy nos convoca, nos otorga entereza moral y anímica para seguir cumpliendo nuestras labores sustantivas; revelando la solidez y fortaleza que los soldados cultivan con la población de Colima.

 Por su singular ubicación estratégica, esta prodigiosa tierra ─desde su origen en 1857, como estado libre y soberano─, ha sido hogar de militares y el resguardo de sus familias.

 Todo soldado que arriba a “La Ciudad de las Palmeras”, se siente en un paraíso tropical donde exuberantes paisajes, inmensos kilómetros de litoral y majestuosos volcanes, son los principales protagonistas.

 Si a ello añadimos la riqueza cultural, histórica y la siempre hospitalaria personalidad de su gente, entendemos la razón por la que servir a su sociedad, representa grata satisfacción.

 Este solemne evento, brinda a quienes integramos el Ejército y la Fuerza Aérea, la inigualable oportunidad de ponderar en la sociedad colimense, el mérito de sus ideales y rendirles un justo homenaje de admiración y de respeto.

 Muestra de ello son los personajes ilustres que han dado prestigio al estado y cuyos nombres están inscritos en este Muro de Honor; dentro de los cuales destaco:

 Al General Manuel Álvarez Zamora importante político y militar que fuera el primer Gobernador del Estado;

 General Eugenio Aviña, dirigente militar y revolucionario maderista, que se opusiera al gobierno usurpador de victoriano huerta; y

 El notable político José Silverio Núñez, quien proclamó la primera Constitución Política del Estado, el 16 de octubre de 1857.

 La deferencia que nos otorgan las autoridades y el pueblo de Colima, en este año conmemorativo de un Centenario de Lealtad y Servicio a la Nación, se suma al de otras entidades federativas del país.

 Hoy adquiere especial significado, pues la inscripción que será develada, perpetúa en este preeminente sitio, el aprecio de la pluralidad ideológica colimense por sus soldados y el reconocimiento a un Siglo de Lealtad Institucional Militar a México.

 Distinguidas damas y caballeros legisladores; invitados especiales:

 Concretar consensos y fomentar la voluntad nacional, son factores imprescindibles para lograr y fortalecer la estabilidad y desarrollo del país.

Evidencia de estas expresiones, es el acto que nos reúne, donde la iniciativa política de quienes integran la quincuagésima séptima legislatura del estado, distingue al Ejército de la Patria.

 Son estos acontecimientos los que nos motivan e impulsan, pero sobre todo nos comprometen a continuar cumpliendo, ─con entrega, lealtad y patriotismo─, las instrucciones que recibimos del Ciudadano Enrique Peña Nieto, Presidente de la República ─quien es nuestro Comandante Supremo─, para lograr un México en paz, incluyente, con educación de calidad, próspero y con responsabilidad global.

 En cada militar, siempre encontrarán vocación para servir con integridad a los más elevados intereses de la patria, con irrestricta lealtad al pueblo y a sus instituciones.

 Por ello, reconocemos que cumplir la ley y respetar los derechos humanos, es prescripción que permite armonizar la convivencia colectiva.

 Las tropas desplegadas en todo el territorio nacional ─y en particular las ubicadas en la Vigésima Zona Militar, que comprende esta entidad federativa─ tienen el compromiso de actuar en todo momento cumpliendo esta directiva, siempre priorizando la seguridad y protección del ciudadano.

 Con nuestro diario actuar, contribuimos para que exista un México mejor, más justo, libre y democrático; un México de esperanza, con mejores oportunidades para la juventud y la niñez; con mayores oportunidades para todos.

 Antes de concluir con mi participación, quiero dejar constancia pública que es un honor, un verdadero honor, un gran honor, encontrarme con ustedes, gracias por su deferencia, en la casa del poder legislativo del estado, representando con enorme orgullo a las mexicanas y mexicanos en uniforme militar.

 Estamos convencidos de que se puede mover a México y llevarlo a su máximo potencial; aceptamos este reto y asumimos nuestra responsabilidad para cumplir este elevado deber con honor y lealtad, legados históricos de quienes nos antecedieron, y que se traducen en pasión: ¡Pasión y Compromiso por y para el Gran Pueblo de México!

 Es por eso que a nombre de todos ellos, expreso a esta representación soberana y al pueblo colimense todo, nuestra gratitud por la fina expresión de aprecio que hoy nos dispensan en esta sesión solemne; inédito reconocimiento que nos comprometemos a honrar permanentemente.


Muchas gracias.