Diputado Francisco Agustín arroyo Vieyra, Presidente de la mesa directiva de la cámara de diputados.

Senador Ernesto Javier Cordero Arroyo, presidente de la mesa directiva de la cámara de senadores.

Almirante Vidal Francisco Soberón Sanz, Secretario de Marina.

Doctor Luis Videgaray Caso, Secretario de Hacienda y Crédito Público.

Doctor Agustín Guillermo Carstens Carstens, Gobernador del Banco De México.

Diputado, Jorge Mendoza Garza, Presidente de la Comisión de Defensa Nacional de la Cámara de Diputados.

Senador Fernando Yunes Márquez, Presidente de la Comisión de Defensa Nacional de la Cámara de Senadores.

Doctor Fernando Aportela Rodríguez, Subsecretario de Hacienda y Crédito Público.

Ingeniero Luis Gonzaga Sánchez Espinosa, encargado del despacho de la Dirección General de la Casa de Moneda.

Licenciado Alejandro Alegre Rabiela, Director General de la emisión del Banco de México.

Apreciables damas y caballeros.

Distinguidos funcionarios, distinguidos legisladores.

Compañeros de Armas de la Armada, Ejército y Fuerza Aérea.

Muy buenos días:

Nos sentimos muy honrados con la presencia de todos y cada uno de ustedes.

Este escenario castrense, sirve de marco para agradecer al presidente de la república y comandante supremo de las fuerzas armadas, al honorable congreso de la unión, al secretario de hacienda y crédito público, al gobernador del banco de México y al encargado del despacho de la dirección general de la casa de moneda, su empeño para lograr la iniciativa que hoy nos congrega; hecho que enorgullece a los miembros del ejército mexicano.

Este agradecimiento, lo expreso en nombre de las mujeres y hombres que integramos el instituto armado de tierra, por la emisión de la “moneda conmemorativa del centenario del ejército mexicano” con valor nominativo de 20 pesos, que a partir de hoy estará disponible para todas las personas, como moneda de curso legal.

Tradicionalmente con la emisión de piezas numismáticas, el banco de México y la casa de moneda, se hacen presentes en acontecimientos importantes, conmemorando la historia, a los héroes que nos dieron patria, a la abundante cultura nacional.

Nos enaltece que instancias tan sólidas y excepcionales, se adhieran a los festejos de los primeros 100 años de vida institucional del ejército mexicano.

Gestos de singular valor para quienes integramos la fuerza armada terrestre, nos motivan a continuar desempeñándonos con entrega, lealtad y profesionalismo.

Reconocemos a la casa de moneda, una de las instituciones más antiguas e importantes en la historia de México; creada el 11 de mayo de 1535, fue la primera institución de esta naturaleza en américa latina y que en su devenir ha elaborado exitosamente selectas monedas.

La excelente manufactura alcanzada con el paso de los años, además de ser reconocida por su alta calidad, es un vehículo excepcional para llevar parte de nuestra historia a todos los rincones del país, mediante los motivos que se incorporan a sus piezas.

Nos identificamos con ella, porque a través de sus productos, nutre la identidad y fortalece el sentido de pertenencia a la nación.

Nuestra moneda representa la mexicanidad y con justificado orgullo, México ha poseído monedas muy famosas, ─como el primer centenario de oro acuñado para conmemorar la independencia nacional─, a la fecha, una de las más populares entre los especialistas del mundo.

Ahora en 2013, en el “Año de la Lealtad Institucional y Centenario del Ejército Mexicano”, la casa de moneda honra su singular tradición incorporando a sus obras de arte la heráldica militar.

Con ello, la celebración de su génesis institucional, formaran parte de la crónica evocadora a través de una moneda de cuño corriente, que muchos compatriotas podrán tener en sus manos, robusteciéndose así las relaciones cívico-militares.

Este hecho nos regocija, porque además de sus funciones universalmente conocidas, ─como medio de pago, unidad de cuenta y almacén de valor─, las monedas también son testimonio del anecdotario nacional, que desde ahora, tendrá como parte de su acervo a los soldados de México.

La moneda, que hoy se pone en circulación, en su anverso presenta el escudo nacional y en su reverso, se encuentra plasmado nuestro emblema conmemorativo, cuyos dos semicírculos entrelazados representan la cercanía de la sociedad mexicana con la institución, reflejo de nuestro origen eminentemente popular.

Al centro tiene la silueta del perfil de un soldado, flanqueada por los años 1913-2013; su postura observando hacia el presente año, simboliza el esfuerzo permanente del Ejército para ubicarse a la par de la nación.

Se remata la figura con la ceca de la casa de moneda y las frases “cien años del ejército mexicano” y “cien años de lealtad”; expresiones que definen el júbilo por el festejo y la esencia de la principal virtud que ha distinguido nuestro devenir histórico.

Cada uno de sus componentes sintetiza en su conjunto, a una institución sólida, firme, moderna, y consolidada como uno de los baluartes del estado mexicano.

¡100 años… 100 años de lealtad al pueblo de México…100 años de lealtad institucional!, síntesis del ejército que hoy somos; el ejército mexicano ─su ejército, el ejército de todos─ que ha logrado una caudalosa historia y vastas experiencias; singulares vetas que definen nuestra aportación institucional.

Defensa exterior y seguridad interior de la federación, ─son las mayúsculas encomiendas a las fuerzas armadas─; aunadas al auxilio a la población civil, las acciones cívicas y aquellas obras sociales que tienden al progreso del país, con las que contribuimos a los dominios de la seguridad nacional.

Preceptos que se traducen en esfuerzo permanente en todas las coordenadas del país, para custodiar el territorio, resguardar las instalaciones estratégicas, combatir la inseguridad, aplicar el Plan DN-III-E y fomentar los valores cívicos en la sociedad, por citar sólo algunos.

Acciones que realizamos en forma conjunta, sumándonos a los empeños de los tres órdenes de Gobierno, la Armada de México, la Fuerza Aérea, Policía Federal y la Sociedad toda.

Distinguida concurrencia:

Sabemos que en su origen, la acuñación de moneda obedeció a la necesidad de que, aún cuando fuese en razón de su valor intrínseco, el numerario tuviese aceptación.

Con esta visión, la casa de moneda de México desde sus orígenes, ha emitido monedas de gran aprecio que por su diseño y significado, son motivo de atesoramiento al ser verdaderos objetos artísticos y de alta manufactura.

A esa tradición ya añeja, se sumará a partir de hoy, la moneda conmemorativa que se adhiere a los festejos que en este año realiza la sociedad, las tres esferas de gobierno y las fuerzas armadas para conmemorar esta centuria de lealtad institucional.

Reflejo de la fértil colaboración y coordinación entre el instituto armado y el banco de México, es la exposición numismática itinerante: “moneda e historia”.

Desde el 4 de mayo, 142 valiosas piezas museísticas, a la par de los facsímiles de los sentimientos de la nación y constituciones de 1824, 1857 y 1917, han sido exhibidas por las tropas, en los estados de: Guerrero, Morelos y puebla; a la fecha, las han observado más de 109 mil visitantes y seguirán recorriendo la república.

Actos de esta naturaleza, nos brindan la invaluable oportunidad para reiterar nuestro compromiso de continuar trabajando por el desarrollo del país, sumándonos decididamente a la meta nacional trazada por el presidente de la república, para lograr un México en paz, con una visión en la que se coloque el bienestar de la ciudadanía como objetivo de todos nuestros esfuerzos.

Representan justo homenaje a quienes nos antecedieron; a los que ofrendaron su vida a favor de los valores supremos de la patria, en defensa de la sociedad y del estado de derecho.

Ellos honraron la esencia de la profesión militar y por ello, hoy son justos merecedores de este reconocimiento.

Las Fuerzas Armadas, son una institución madura, cuya responsabilidad, entrega y dedicación, está por encima de provocaciones y oportunismos de cualquier índole, ¡esto es así y seguirá siendo de esta forma!, porque nuestro más elevado objetivo es proteger a todos y cada uno de los mexicanos, con apego a la ley y respetando sus garantías individuales.

La ciudadanía exige nuestra presencia en diversos sitios del país; hechos que evidencian la cercanía y confianza que sienten con sus soldados; estas muestras de empatía, son aliciente para seguir con firmeza en esta importante labor.

Quiero manifestar que estamos acoplando nuestro despliegue de fuerza en todo el territorio nacional, para tener una cobertura que permita rápida respuesta; una respuesta inmediata de proximidad a la gente ante cualquier eventualidad, las tropas estarán al lado de las personas permanentemente.

Los generales, jefes, oficiales, cadetes, clases y soldados, asumimos con honor, lealtad y compromiso las responsabilidades implícitas en nuestras funciones sustantivas con la gran satisfacción de pertenecer al ejército. ¡Al Ejército de la Lealtad!, ¡al Ejército de la Legalidad!, ¡al Ejército de México!.

MUCHAS GRACIAS.