Introducción

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades diarreicas son la segunda mayor causa de muerte de niños menores de cinco años. En todo el mundo se producen unos 1 700 millones de casos de enfermedades diarreicas cada año. La diarrea es una de las principales causas de malnutrición de niños menores de cinco años.

De acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012 (ENSANUT), en México, la tasa de mortalidad infantil por 1000 nacidos vivos ha disminuido de 28.0 en 2003 a 18.8 en 2005 y 14.2 en 2007. Este logro se debe en gran medida a las diversas intervenciones dirigidas a reducir estas cifras, entre ellas las del Programa de Prevención de la Mortalidad Infantil, el cual incluye la prevención y tratamiento de las enfermedades diarreicas agudas (EDA´s) en los menores de un año. No obstante, las EDA´s persisten como problema relevante de salud en los niños.

En lo que se refiere a cólera, representa una amenaza mundial para la salud pública y es un indicador clave de la falta de desarrollo social.

En nuestro país, los primeros casos se presentaron en junio de 1991 en el Estado de México y a partir de este evento, se presentaron brotes importantes en el centro y sur del país, de tal manera que en ese año se registraron 2690 casos y 34 defunciones.

En los años siguientes se presentaron brotes en prácticamente todas las entidades federativas, alcanzando un pico máximo de 16,430 casos y 142 defunciones en 1995. En los siguientes años se observó un decremento importante de la incidencia hasta que en 2001 se registró el último caso.

En fechas recientes se ha observado el resurgimiento de esta enfermedad. Hasta el 29 de septiembre de 2013, se han confirmado 44 casos de cólera entre personas de 2 a 82 años de edad en el estado de Hidalgo. La cepa corresponde a la misma registrada en Haití.

 Las enfermedades diarreicas y el cólera son prevenibles y tratables. Entre las medidas de promoción y prevención decisivas para reducir estas enfermedades, podemos mencionar desinfección, almacenamiento y manejo del agua, higiene personal (lavado le manos con agua y jabón), suministro de agua potable, disposición adecuada de excretas (saneamiento) y manejo adecuado de los alimentos, principalmente de los mariscos. Por ello, es importante promover y/o reforzar en toda la población y entornos (hogares, mercados, tianguis, vendedores ambulantes, restaurantes, puestos de comida, etc.), las medidas de promoción y prevención que nos permitirán evitar estas enfermedades.