Con el propósito de estimular el uso de los métodos anticonceptivos posparto y la salud materna, el boletín Género y Salud en Cifras, presenta el artículo de Zavala-González MA y colaboradores/as, titulado: “Rechazantes de anticoncepción posparto de alta continuidad en Cárdenas, Tabasco”

En este primer artículo, las autoras/es, nos informan que en el año 2005, el Estado de Tabasco ocupó el 13º lugar entre las 32 entidades federativas en lo relativo a indicadores de salud reproductiva. En ese mismo año, las autoras/es identificaron que 55% de las pacientes que recibieron atención del parto en el Hospital General de Zona No. 2 del IMSS, de la Delegación Tabasco, rechazaron el uso de métodos de planificación familiar posparto de alta continuidad (DIU y OTB) ofrecidos en dicha unidad, alegando el uso preferente de otros métodos de poca continuidad, como el método del ritmo menstrual y el preservativo masculino.

Por lo anterior, decidieron llevar a cabo una investigación para definir el perfil epidemiológico de las puérperas que rechazan los métodos de planificación familiar de alta continuidad durante el posparto, con el propósito de diseñar estrategias de intervención que respondan al perfil epidemiológico y a las necesidades de aprendizaje de la población estudiada.

En el estudio, realizado entre agosto de 2006 y marzo de 2007 seleccionaron una muestra por conveniencia de mujeres en el puerperio inmediato, de las que analizaron variables sociodemográficas (edad, estado civil, zona de residencia, escolaridad, ocupación y conducta sexual) y ginecobstétricas (número de embarazo, vía de atención del parto, aceptación/ rechazo de dispositivo intrauterino u oclusión tubárica bilateral).

Algunos de los resultados develados por las y los autores en relación con el perfil epidemiológico confirman la relación entre los factores protectores/riesgo y las vulnerabilidades; el 80.8% de las mujeres rechazantes eran casadas, con una edad media de 26 años y escolaridad de secundaria. Sin embargo, la diferencia cuantitativamente más importante entre las rechazantes y las aceptantes fue la ocupación, mientras que entre las primeras el 72% eran amas de casa, entre las segundas esta proporción es de 58%.

La lectura de este artículo nos motiva a preguntarnos:
• ¿Se ofrecen todos los métodos de planificación familiar posibles según la normatividad establecida en la NOM-005-SSA2-1993? ¿Los métodos anticonceptivos que se ofrecen en la institución influyen en el rechazo de los mismos?
• ¿Se informa a las mujeres de las ventajas y desventajas de los diversos métodos?
• ¿Existen espacios donde puedan consultar sus dudas y se les asesore y oriente técnicamente para que tomen una decisión informada?

Dejamos estas preguntas abiertas a los y las lectoras, para introducir el segundo artículo de esta edición titulado: Experiencias de cuidadoras/es y pacientes con Esclerosis Múltiple y Enfermedad de Parkinson. Acercamientos a la enfermedad desde un enfoque social, que nos presentan Sánchez-Guzmán y Paz-Rodríguez.

A decir del y la autora, la intención del artículo es reflexionar y apuntar algunas de las experiencias resultantes de la implementación de entrevistas grupales e individuales a cuidadoras/es y pacientes de Esclerosis Múltiple (EM) y Enfermedad de Parkinson (EP) que acuden a los grupos de apoyo que ofrece el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía (INNN).

Los testimonios que presentan dan cuenta de las diversas condiciones que se entrelazan en el proceso de salud-enfermedad-atención. El género como construcción social y simbólica condiciona la experiencia de padecer EP y EM, categoría de análisis que por tanto, está presente en las prácticas y significados que las y los entrevistados atribuyen a su condición. Además, les interesa saber de qué manera las condiciones o características de un trastorno neurológico crónico y degenerativo pueden impactar la díada cuidador/a-paciente.

El análisis de los testimonios fue realizado a partir de un enfoque hermenéutico, que permitió examinar las experiencias de pacientes y de cuidadoras/es de manera amplia e incluyente, justo aquí, observamos el principal logro de este artículo que se distingue por realizar un análisis de gé- nero de la problemática que aborda “trastorno neurológico crónico y degenerativo vs díada cuidador/a-paciente”; que les permite mostrar cómo se dan las diferencias por género y las implicaciones que tienen; entender las diferentes experiencias de hombres y mujeres en cada uno de los papeles (cuidador/a-paciente), identificar factores que las expliquen y evaluar el impacto de las mismas.

A continuación la edición 8.1 de Género y Salud en Cifras presenta el artículo: “Análisis de la Depresión en los Servicios de Atención Psiquiátrica”, de Sotelo Monroy, Vallejos Parás y colaboradores/as. En el mismo, sus autores/as fundamentan que la depresión es la principal causa de discapacidad, medida por años perdidos por discapacidad (YLDs); se espera que para el año 2020, la depresión alcance el 2do lugar en los años ajustados de vida vividos con discapacidad (AVAD).

Afirman que en la actualidad la depresión a nivel mundial ya ocupa la 2a causa de AVAD en la categoría de edad 15-44 años, mientras en México en 2001 la prevalencia de la depresión a nivel nacional en adultos fue de: 4.5% - 5.8% entre las mujeres y 2.5% en hombres.

A partir de esta realidad se realiza este trabajo cuyo objetivo es “Conocer la incidencia de la depresión y describir los registros de Motivo de Demandas por este mismo diagnóstico en los Hospitales de los Servicios de Atención Psiquiá- trica (SAP), Secretaría de Salud, durante el año 2007”.

Entre los principales resultados obtenidos en la investigación, Sotelo Monroy, Vallejos Parás y colaboradores/as, identifican 1 474 casos nuevos (16% depresión leve, 56.8% depresión moderada y 27% depresión severa); así como una significativa brecha de género para la depresión al precisar que el 35% de los casos fueron hombres y el 65% mujeres, para una razón mujer/hombre de 1.8. Por grupo de edad, las frecuencias más altas se encontraron en los grupos de 10 a 14 años con 348 casos (23.6%), en el grupo de 30 a 49 años, 294 casos (19.9%) y en el grupo de 15 a 19 años, 269 casos (18.2%).

Este trabajo nos sitúa en el desafío de seguir elaborando estrategias que permitan disminuir las brechas de género en la salud. En especial visibilizar más aún la problemática de la depresión y el riesgo de suicidio en los y las adolescentes y jóvenes.

Posteriormente, en la sección Para Compartir, Santaella y Fernández presentan una síntesis del Programa de Acción Específico de Prevención y Atención a la Violencia Familiar y de Género en el Sistema Único de Vigilancia Epidemiológica. Dos notas informativas del Grupo Interagencial de Género de las Naciones Unidas que versan sobre las temáticas de género y pobreza también forman parte de esta sección.

Para Descifrar, nos expone datos y cifras desagregados por sexo de Servicios de Planificación Familiar hospitalarios y comunitarios, Anticoncepción posparto, Enfermedad de Parkinson, Esclerosis Múltiple y Depresión. En todos los casos para estimularle a analizar las cifras en un contexto integral, incluyente y diferencial.