Solo a través de una población sana y del desarrollo de sus capacidades y potencialidades se puede
lograr el Oaxaca competitivo que estamos decididos a posicionar en el contexto de la economía global.
En términos de los retos en salud, por su magnitud poblacional, y por lo que representa la transición demográfica y epidemiológica, los adultos son un elemento fundamental para la respuesta del sector
salud. El envejecimiento poblacional, debido principalmente al control directo e indirecto de las
enfermedades infecciosas y a la disminución de la tasa de fecundidad, influye en gran medida en la
frecuencia de enfermedades crónicas y, por consiguiente, en el uso de los servicios médicos preventivos y curativos.
La prevención y el manejo de estos padecimientos, crónicos representan el núcleo del reto para el
sistema de salud, a la vez que para el bienestar poblacional. Las acciones preventivas cuentan con un eje esencial en la detección oportuna que permite disminuir las complicaciones, o incluso evitar el desarrollo de
padecimientos.
Por su magnitud, frecuencia, ritmo de crecimiento y las presiones que ejercen sobre el Sistema Nacional de Salud, el sobrepeso, la obesidad y las Enfermedades no Transmisibles (ENT), y de manera particular la diabetes mellitus tipo 2 (DM2), representan una emergencia sanitaria, además de que afectan de manera importante la productividad de las empresas, el desempeño escolar y nuestro desarrollo económico como estado.