El problema de la obesidad se ha convertido en una preocupación global debido a su magnitud, a la rapidez actual de incremento y al efecto negativo que ejerce sobre la salud de la población que la padece: aumenta considerablemente el riesgo de padecer enfermedades crónicas no transmisibles asociadas con la nutrición (ECNTN). En los próximos 20 años las muertes por diabetes mellitus tipo 2, por enfermedades del corazón y por accidentes cardiovasculares se triplicarán en América Latina (OPS 2006). Desde el punto de vista de la salud pública, el alta prevalencia de obesidad y sus consecuencias la convierten en la situación de salud más urgente de atender en la nación.