En el marco de la Estrategia Nacional de Seguridad Vial 2011-2020 que tiene el propósito general de reducir un 50% las muertes, así como reducir al máximo posible las lesiones y discapacidades relacionadas con el tránsito en el territorio de los Estados Unidos Mexicanos, la Acción Estratégica de Alcoholimetría, implementada por el Secretariado Técnico del Consejo Nacional para la Prevención de Accidentes (STCONAPRA), tiene como objetivo contribuir a la disminución, mediante acciones preventivas, de la ocurrencia y gravedad de lesiones de tránsito, como consecuencia de la conducción bajo los efectos del alcohol.

El alcohol en las lesiones fatales y no fatales

En la ENSANut-2012, 5.9% de los adolescentes (IC-95%=3.2-10.5%) y 9.2% (IC-95%=5.3-15.7%) de los adultos que sufrieron lesiones no fatales en el tránsito reportaron estar bajo el influjo del alcohol al momento del evento de tránsito. Al analizar esto por tipo de usuario vial, el uso de alcohol fue más frecuente en ocupantes de vehículos automotores (10.16%, IC-95%: 5.29-18.62%), seguido de ciclistas (7.62%, IC-95%=2.26-22.78%), motociclistas (6.46%, IC-95%=3.02-13.28%) y peatones (2.67%, IC-95%=0.58-11.51%).

De acuerdo con datos del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de las Adicciones (SISVEA),1 15.86% de las personas lesionadas en el tránsito que acudieron a los servicios de urgencias para su atención durante 2013, tenían aliento alcohólico. De las personas que fallecieron por esta causa, 14.36% tenían alcohol en sangre. Aunque en ambos casos se desconoce cuántos de ellos iban conduciendo, esta información permite constatar que el alcohol está presente en este problema de salud pública.

Prevalencia de conducción bajo los efectos del alcohol

EL STCONAPRA desarrolló una metodología para estimar el porcentaje de conductores que manejan bajo la influencia del alcohol en 33 municipios participantes de 15 entidades federativas del país, durante el periodo 2010 a 2013. Este trabajo buscó también identificar algunos factores asociados a esta conducta.

De acuerdo con estas mediciones la prevalencia de conducción bajo los efectos del alcohol fue 4.9% de los 154,958 conductores estudiados; 3.33% con un nivel mayor de .25mg/L de aire espirado. Esta prevalencia fue de 5.18% en hombres; del total 1.63% de hombres no superaron el nivel máximo recomendado de .25 mg/L de alcohol en aliento, mientras que 3.56% tuvieron niveles superiores. Por otro lado, 3.1% de las mujeres conducían con algún nivel de alcohol en aliento, 1.21% presentó niveles de alcohol menores a .25 mg/L y 1.88% los superó.

Se encontró que en lo que respecta a los grupos de edad:

• La prevalencia de conducción bajo los efectos del alcohol en menores de 18 años fue de 4.18%.

• 5.96% de los jóvenes entre 18 y 21 años de edad conducían con algún nivel de alcohol; 3.93% superando el nivel de .25 mg/L.

• 5.61% de los conductores de entre 22 a 35 años de edad conducían con algún nivel de alcohol, 3.82% por arriba de .25 mg/L.

• 4.53% de los conductores de 36 a 45 años tuvieron algún nivel de alcohol; 3.10 mayor a .25 mg/L.
• 3.75% de las personas de 46 años y más conducían con algún nivel de alcohol en sangre; 2.54% por arriba de .25 mg/L.

1http://www.epidemiologia.salud.gob.mx/doctos/infoepid/inf_sisvea/informes_sisvea_2012.pdf

Avances por entidad federativa

Mapa alcoholimetr aJPG

Recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud sobre el trabajo con la industria alcoholera

La OMS en su Informe Técnico del Comité de Expertos en Problemas Relacionados con el consumo del Alcohol menciona que: Reconociendo el papel que pueden desempeñar las organizaciones no gubernamentales en el apoyo a la política sobre el alcohol, el Comité recomienda que la OMS refuerce sus procesos de consulta y colaboración con organizaciones no gubernamentales que estén libres de potenciales conflictos de intereses con los objetivos de la salud pública.

Además el Comité recomienda que la OMS mantenga su práctica de no colaboración con los diversos sectores de la industria del alcohol. Cualquier interacción debe limitarse a debatir la contribución que puede hacer la industria del alcohol a la reducción de los daños provocados por el alcohol sólo en el contexto de su papel como productores, distribuidores, promotores y vendedores de alcohol, y no en la elaboración de políticas sobre alcohol o promoción de la salud.

Más información en Comité de Expertos de la OMS en Problemas Relacionados con el Consumo de Alcohol. Reunión (2a: 2006: Ginebra, Suiza.)

Objetivos específicos

• Impulsar la implementación de controles de alcoholimetría,

• Disuadir conductas de riesgo y,

• Legitimar las acciones implementadas por las autoridades.

Apoyos federales destinados a las entidades:

1. Recursos para la adquisición de equipos de alcoholimetría e impresoras.

2. Insumos (boquillas, papel térmico, calibradores, etc.).

3. Materiales:

a. Manual para la implementación de operativos. 

b. Guía de vigilancia y control de tránsito. 

c. Protocolo para la implementación de puntos de control de alcoholimetría. 

La evidencia científica

La evidencia científica muestra resultados exitosos con "el establecimiento de controles de sobriedad y pruebas aleatorias, reducen un 20% de los choques" (OMS, 2004: 153). Además, la integralidad de las acciones contribuye a la reducción de hechos de tránsito como:

• Leyes que establezcan niveles más bajos de alcoholemia para conductores noveles2: reduce los accidentes entre 24 y 4% (Elvik, 2006).

• Control policial: reduce los accidentes mortales en un 9%, accidentes con lesiones en 7%. Accidentes con supervisión diurna 12%, nocturna 7% (Elvik, 2006).

También es fundamental con información y campañas dirigidas a los usuarios de las vías que tienen como objetivo reducir las colisiones de tránsito, promoviendo conductas más seguras en el tránsito, mediante la mejora del conocimiento y de las actitudes favorables hacia la seguridad vial.

De acuerdo con el Informe mundial, es recomendable mejorar los programas de aplicación de la ley, mediante campañas de información y educación al público. Además, menciona que la "amplia cobertura mediática y la visibilidad de los operativos policiales hicieron que aumentara la percepción del riesgo de ser sorprendido en falta." (Elvik, 2006: 1041).

¿En qué consiste la estrategia local de alcoholimetría?

A continuación se describen las líneas de acción que deben considerarse en este tema, debido a la naturaleza multidisciplinaria y multisectorial del tema. Dichas acciones cuentan con evidencia científica sobre su efectividad en la reducción de las muertes, lesiones y discapacidades a causa de los siniestros de tránsito relacionados con el alcohol:

Líneas de acción

1. Gestionar la adecuación del marco normativo, estatal y municipal, que brinde el soporte legal para: la realización de controles de alcohol en aliento; armonizar los niveles de alcohol permitidos para la conducción, para conductores nóveles, jóvenes, transporte público; así como establecer las sanciones de tipo administrativo o penal en las leyes del ámbito federal, estatal y municipal, con base en los resultados de las pruebas realizadas. 

2. Promover la aplicación estricta y transparente de controles de alcohol en aliento de conductores con un enfoque de salud pública. 

3. Impulsar la realización de campañas informativas dirigidas a la población, que permita la legitimación y difusión de las acciones emprendidas por las autoridades, así como de campañas sensibilización dirigidas a los grupos vulnerables con el objetivo de prevenir conductas de riesgo asociadas a la conducción bajo la influencia del alcohol.

4. Promover la georreferenciación de zonas de alto riesgo de siniestros viales e impulsar el análisis y difusión de datos que permita la evaluación de las acciones para la gestión y aplicación de intervenciones de vigilancia y control del tránsito, que paralelamente incidan en zonas de alto índice de delincuencia.

5. Contribuir a la capacitación en temas asociados a la seguridad vial dirigidos a autoridades y personal operativo de salud y de las corporaciones de tránsito, vialidad o seguridad pública, que contribuya en el desarrollo de sus funciones.

 2Son todas aquellas personas que sin importar su edad, obtienen por primera vez un permiso de conducción o licencia.

Referencias
Beber y conducir. Manual de seguridad vial para decisores y profesionales, OMS, Washington, D.C., 2010.

Elvik, Rune y Truls Vaa. El manual de medidas de Seguridad Vial. Primera Edición. Etrasa. España, 2006.

Glizer, Isaac. Prevención de Accidentes y Lesiones. OPS, Washington, D.C., 1993.

Informe Mundial sobre prevención de los traumatismos causados por tránsito. OMS, Washington, D.C., 2004.

Informe sobre la situación mundial de la seguridad vial: es hora de pasar a la acción. OMS, Ginebra, 2009.

Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Accidentes de tránsito terrestre en zonas urbanas y suburbanas (ATUS) Anual. México D.F. 2013.

Gobierno del Distrito Federal. 6to. Informe de Gobierno del Distrito Federal 2011-2012. México DF: Corporación Mexicana de Impresión; 2012.

Guerrero-López C, Muños JA, Sáenz-de-Miera-Juárez B, Pérez-Núñez R, Reynales-Shigematsu LM. Impacto del consumo nocivo de alcohol en accidentes y enfermedades crónicas en México. Salud Publica Mex 2013; 55 supl 2:S282-S288.

Pérez-Núñez R, Híjar M, Celis A, Hidalgo-Solórzano E. El estado de las lesiones causadas por el tránsito en México: evidencias para fortalecer la estrategia mexicana de seguridad vial. Cad. Saúde Pública, 2014, vol. 30, no 5, p. 911-925.

Tabasso, C, (2011). Beber ante el peligro. Artes Gráficas Zamphiropolos, Asunción, Paraguay.

World Health Organization. Violence and Injury Prevention, World Health Organization. Global status report on road safety 2013: supporting a decade of action. Geneva, Switzerland: World Health Organization; 2013.