B0251/México, D.F.
  • ​Con la participación de funcionarios de la Secretaría y especialistas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), se llevó a cabo el Taller de Evaluación de las Políticas Públicas Agroalimentarias.
  • Este acercamiento entre la dependencia federal y la OCDE resulta  de gran utilidad de cara a la Reforma del Campo: coordinador general de Asuntos Internacionales, Raúl Urteaga Trani.
En el marco de los trabajos para el diseño de la Reforma del Campo, la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) realizaron un Taller de Evaluación de las Políticas Públicas Agroalimentarias.

Con la participación de funcionarios de la Secretaría, en el evento se abordaron la perspectiva y tendencia global de los mercados agropecuarios, producción, precios, consumo y comercio internacional.

Asimismo, se revisaron políticas públicas en el sector agropecuario, en especial en países de la OCDE - como México, Estados Unidos, la Unión Europea y Japón, entre otros- y se presentaron recomendaciones para el diseño de líneas de acción gubernamentales en México.

En representación del secretario Enrique Martínez y Martínez, el coordinador general de Asuntos Internacionales, Raúl Urteaga Trani, destacó la importancia de esta reunión que enriquece los trabajos de consulta y participación de todos los actores del sector agroalimentario para la conformación de políticas públicas acordes en un contexto globalizado.

Afirmó que este acercamiento entre la dependencia federal y la OCDE será de gran utilidad de cara a la Reforma del Campo al posibilitar  la instrumentación de cambios estructurales.

La consejera senior de la Dirección de Comercio y Agricultura de la OCDE, Carmel Cahill, expuso que, según la tendencia histórica en el sector agroalimentario mundial, se prevé que el incremento de ingresos de los habitantes traerá como consecuencia una mayor demanda en el consumo de proteína animal y productos lácteos.

Detalló que, con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), se diagnosticó que el comportamiento y la relación entre la oferta y la demanda de los productos agropecuarios repercuten en la volatilidad de los precios, cuyos efectos sólo pueden disminuir con una mayor producción de alimentos.

Subrayó que el uso de maíz para la producción de biocombustibles a nivel mundial –casi un 40 por ciento- y los factores políticos que llevan a algunos gobiernos a restringir las exportaciones de granos y oleaginosas, representan dos de las principales causas que impactan en el aumento de los precios en estos productos.

Mencionó que entre las recomendaciones para optimizar las políticas públicas en el sector agroalimentario de México, destacan el definir y diferenciar entre los apoyos que son para incentivar la productividad y los de corte social, así como fortalecer la gestión de riesgos de mercado y climatológicos.

Además, desarrollar esquemas para reducir la pobreza en el sector rural; mayor atención a la tenencia de la tierra para su migración a unidades productivas, y una mejor coordinación interinstitucional para el manejo de programas de impacto productivo, comentó.

En el taller participaron el director en jefe del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), Enrique Sánchez Cruz, y el consejero agropecuario de la SAGARPA en la Unión Europea, Jorge Rueda Sousa, así como directores generales de las subsecretarías de Agricultura, Desarrollo Rural, y Alimentación y Competitividad.