B0190/México, D.F.
  • ​De acuerdo con  los estudios y evaluaciones que realiza desde 2011 el Instituto Nacional de Pesca (INAPESCA), existe evidencia de un incremento en la densidad total media de las poblaciones de caracol.
  • Desde el 20 de noviembre de 2012, la SAGARPA estableció veda por cinco años con vigencia al 28 de febrero de 2017, con el fin de favorecer la recuperación de esta especie, lo cual se está logrando, según muestran las investigaciones del INAPESCA.
  • El caracol rosado ha sido uno de los principales recursos pesqueros de Quintana Roo, logrando capturas de  más de 300 toneladas anuales.
Como resultado de las medidas de ordenamiento pesquero y sustentabilidad  establecidas por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), desde 2009 y reforzadas en 2012 y 2013, se registra una recuperación en la densidad y abundancia del caracol rosado (Strombus gigas) en las zonas productoras de Quintana Roo, lo que permitirá restituir las fuentes de empleo que genera esta pesquería en la región.

De acuerdo con  los estudios y evaluaciones que realiza desde 2011 el Instituto Nacional de Pesca (INAPESCA), en la zona denominada Banco Chinchorro, que forma parte de la Reserva de la Biósfera y es la segunda cadena de arrecifes más grande del mundo, existe evidencia de un incremento en la densidad total media de las poblaciones de caracol.

Especialistas del Centro Regional de Investigación Pesquera de la institución en Puerto Morelos, efectuaron jornadas continuas de muestreos en más de 29 mil metros cuadrados de áreas productoras, donde analizaron aspectos poblacionales de los organismos.

Los investigadores detectaron que durante 2012 y 2013, el porcentaje de caracoles adultos (con longitud total de 20 centímetros) ha mantenido una constante en su proporción, pero se ha notado un mayor volumen de ejemplares de talla media (entre 13 y 19 centímetros), lo cual indica un crecimiento de las poblaciones en los últimos años.

Respecto a la distribución espacial de organismos, los análisis revelaron que existen zonas de reclutamiento estables con altas densidades de caracoles juveniles.

En cuanto a la producción, el estudio expone que la biomasa media total de pulpa de este producto se estimó en 186 toneladas durante 2012, mientras que en 2013 se calculó un volumen de 210 toneladas, lo que representa un ligero incremento y evidencia de la recuperación del caracol rosado en la zona.

Es importante destacar que desde 1990 la SAGARPA estableció medidas de regulación y manejo de esta pesquería, por lo que se impusieron cuotas de captura para este recurso de alta vulnerabilidad.

Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de ordenamiento, en 2009 los estudios del Instituto Nacional de Pesca reflejaron una tendencia a la baja que se mantuvo durante 2010 y 2011.

Ante tal situación, desde el 20 de noviembre de 2012, la SAGARPA estableció veda por cinco años con vigencia al 28 de febrero de 2017, con el fin de favorecer la recuperación de esta especie, lo cual se está logrando, según muestran las investigaciones del INAPESCA.

Cabe señalar que desde que la larva de caracol rosado se asienta, éste tarda aproximadamente de 4 a 5 años para alcanzar una talla de 20 cm de longitud total. Como indicador de madurez, también se ha tomado como referencia el grosor del labio de la concha.

Es de resaltar que el caracol rosado ha sido uno de los principales recursos pesqueros de Quintana Roo, logrando capturas de  más de 300 toneladas anuales, por ello, esta especie  se ha considerado emblemática en el estado y principal sustento, además de la langosta, para las cooperativas del sur del estado, principalmente en Banco Chinchorro.