B0069/México, D.F.
  • ​Mediante los componentes de Conservación y Uso Sustentable de Suelo y Agua (COUSSA) y de Desarrollo de las Zonas Áridas (PRODEZA) se contribuirá a mejorar el nivel de vida de los productores al tiempo que son fuentes generadoras de empleo.
  • Las zonas áridas y semiáridas de México ocupan más del 50 por cierto del país; entre sus características destacan la limitada precipitación pluvial, la alta evaporación y las fuertes oscilaciones térmicas anuales y diarias.
La Comisión Nacional de las Zonas Áridas (CONAZA) ejercerá este año, bajo nuevos mecanismos institucionales, dos mil 536 millones de pesos en los componentes de Conservación y Uso Sustentable de Suelo y Agua (COUSSA) y de Desarrollo de las Zonas Áridas (PRODEZA).

El titular de la CONAZA, Abraham Cepeda Izaguirre, detalló que los recursos del Gobierno Federal se canalizarán al mejoramiento del nivel de vida de los productores agropecuarios que habitan en localidades y municipios de alta marginación.

Subrayó que el COUSSA y PRODEZA son componentes que apoyan al desarrollo de las zonas rurales y contribuyen a atender problemas como la degradación de suelo, sobreexplotación de la vegetación y la no disponibilidad de agua.

Adicionalmente, estos programas son una fuente de empleo para los pobladores de las localidades atendidas, toda vez que genera jornales derivados de ejecución de las obras y acciones, destacó Cepeda Izaguirre.

Precisó que, con base en las indicaciones del secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, Enrique Martínez y Martínez, en el componente COUSSA se aplicarán mil 321 millones de pesos para la realización de obras y prácticas para el aprovechamiento y uso sustentable del suelo, vegetación y agua.

Este esquema tiene presencia en todas las entidades del país, incluido el Distrito Federal, y garantiza que los productores cuenten con la infraestructura que les permita cosechar y almacenar agua de lluvia para uso doméstico y pecuario durante la etapa de estiaje, además de obras y prácticas para el aprovechamiento del suelo y vegetación que permiten la protección del suelo, mejorar la cubierta vegetal y propiciar la infiltración de agua, tales como terrazas, tinas ciegas y barreras vivas, entre otras.

En estas acciones también se incluye la construcción de bordos para abrevadero, presas de mampostería o concreto, aljibes y ollas de agua.

El director general de la CONAZA indicó que para asegurar el funcionamiento y alargar la vida de las obras se construyen además líneas de conducción, presas filtrantes de piedra acomodada, bebederos y canales de llamada, entre otras acciones.

En cuanto al PRODEZA se destinará mil 215 millones de pesos, que tiene como eje fundamental el mejoramiento del nivel de vida de los productores agropecuarios que habitan en localidades y municipios de alta marginación en regiones áridas y semiáridas del país.

Este componente tiene presencia en Sonora, Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Durango, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, San Luis Potosí, Guanajuato, Zacatecas, Jalisco, Aguascalientes, Hidalgo, Querétaro y  Sinaloa.

Zonas áridas y semiáridas

Las zonas áridas y semiáridas ocupan más del 50 por cierto del territorio de México. Entre sus características destacan la limitada precipitación pluvial, la alta evaporación y las fuertes oscilaciones térmicas anuales y diarias.

En el país se localizan principalmente en las regiones conocidas como desiertos sonorense (Baja California, Baja California Sur y Sonora) y chihuahuense (Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Durango, Zacatecas, San Luis Potosí, Aguascalientes, Jalisco, Guanajuato, Hidalgo y Querétaro); en la Mixteca (Oaxaca, Guerrero y Puebla) y en el estado de Sinaloa.