Num.621/México, D.F.
  • ​Durante el VI Simposio: Algunos problemas globales de salud de impacto local, en la Academia Nacional de Medicina, el director en jefe del SENASICA, Enrique Sánchez Cruz, aseguró que la clave para facilitar el trabajo intersecretarial es el reporte oportuno en enfermedades.
  • El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud de la Secretaría de Salud, Pablo Kuri Morales, destacó el nivel de colaboración y comunicación que han logrado las instancias de vigilancia epidemiológica, lo que ha permitido atender conjuntamente situaciones como los brotes de influenza humana AH1N1, en 2009, e Influenza Aviar AH7N3, en 2012.
  • El coordinador del Seminario de Estudios sobre la Globalidad, Juan Ramón de la Fuente, resaltó la labor que realizan la SAGARPA y la Secretaría de Salud, las cuales articulan acciones para que el sistema sanitario funcione adecuadamente.

El trabajo coordinado entre instituciones para intercambiar información respecto a enfermedades que afectan a humanos y animales es la base para encontrar soluciones a diversos problemas de salud pública, indicó el director en jefe del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), Enrique Sánchez Cruz.


Durante su participación en el VI Simposio: Algunos problemas globales de salud de impacto local, cuyo tema central fue: "Grandes retos de la Salud Pública", el titular del SENASICA aseguró que la clave para facilitar el trabajo intersecretarial, es mediante el reporte oportuno de enfermedades, ya que significa "la diferencia entre que se propaguen o se ataquen a tiempo para detener su difusión", puntualizó.


Al impartir la ponencia "Enfermedades emergentes y reemergentes: el riesgo en el mundo", Sánchez Cruz indicó que para entender la relación intrínseca que existe entre la salud animal y la salud humana es necesario considerar que 60 por ciento de los patógenos humanos son de origen animal, y que 75 por ciento de las enfermedades animales emergentes pueden transmitirse a los humanos.


En la Academia Nacional de Medicina, Sánchez Cruz señaló que la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), a través de las acciones de sanidad e inocuidad que lleva a cabo el SENASICA, protege el patrimonio agroalimentario del país y procura el abasto de alimentos sanos para la población.


Explicó que aplicar programas de sanidad y sistemas de inocuidad en la producción primaria reduce sustancialmente el riesgo de que los alimentos pudieran transmitir a los humanos enfermedades como la tuberculosis o la brucelosis.


Ante los responsables de los servicios de salud en los estados del país, apuntó que una de las tareas esenciales del SENASICA es monitorear permanentemente el comportamiento en el mundo de las 92 enfermedades de los animales que, de acuerdo con la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE, por sus siglas en francés), son reportables y de las cuales 56 no existen en México.


Informó que todos los días se realizan entre ocho mil y 13 mil vuelos en el mundo, lo cual significa un gran reto para las labores de vigilancia, ya que el movimiento de pasajeros deriva en el traslado de productos que pueden llegar a provocar que las enfermedades adquieran un carácter global.


Por ello, abundó, es de suma importancia la vigilancia que se lleva a cabo en puertos, aeropuertos y fronteras para evitar la entrada y dispersión de plagas y enfermedades.


México está integrado al mercado global, pues realiza un intercambio comercial con 150 países, la mayoría de ellos con protocolos sanitarios que garantizan que lo que se compra y se vende cumple con los rangos de bioseguridad.

Las autoridades mexicanas participan también en programas multinacionales para la atención de plagas y enfermedades. Muestra de ello, es la coordinación con Guatemala y Estados Unidos para mantener a la Mosca del Mediterráneo lejos de la frontera de México.


Los resultados son satisfactorios porque la investigación y la operación del programa Moscamed se lleva a cabo de manera conjunta entre los tres países involucrados.


El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud de la Secretaría de Salud, Pablo Kuri Morales, destacó el nivel de colaboración y comunicación que han logrado las instancias de vigilancia epidemiológica, de la institución que encabeza, con el SENASICA, lo que ha permitido atender conjuntamente situaciones como los brotes de influenza humana AH1N1, en 2009, e Influenza Aviar AH7N3, en 2012.


En su ponencia "Enfermedades emergentes y reemergentes: respuesta en México", el funcionario de la Secretaría de Salud señaló que la presencia de este tipo de males se ha acelerado como consecuencia de factores que permiten la rápida diseminación de los agentes etiológicos.


Añadió que el flujo de la población modifica de distintas maneras el medio ambiente y favorece su presencia, por tal motivo se deben reforzar los programas e intensificar las acciones de vigilancia epidemiológica para controlar estos padecimientos, a través de intervenciones específicas.


Por su parte, el coordinador del Seminario de Estudios sobre la Globalidad, Juan Ramón de la Fuente, manifestó que el propósito de este simposio es desarrollar los temas de actualidad, buscar traerlos al entorno local, aprender de lo que está ocurriendo en el mundo --de la experiencia local e internacional-- y que esto pueda tener alguna repercusión específica en la operación cotidiana de los participantes.


Consideró que es de suma importancia el trabajo coordinado entre los sectores en favor de la salud pública de nuestro país, por lo que exaltó la labor que realizan la SAGARPA y la Secretaría de Salud, las cuales articulan acciones para que el sistema sanitario funcione adecuadamente.


También participaron en el simposio el presidente de la Academia Nacional de Medicina, Enrique Ruelas Barajas; el jefe de la división de estudios de posgrado de la Facultad de Medicina, Pelayo Vilar Puig; el director general del Instituto Nacional de Geriatría, Luis Miguel Gutiérrez Robledo, y el investigador, Julio Sotelo Morales.


Igualmente, el titular de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), Mikel Arriola Peñalosa, y el investigador, Samuel Ponce de León.